Telecomunicaciones

Cellnex pagará 3.000 millones en dividendos entre 2026 y 2030, partiendo de un 2% de rentabilidad

Marco Patuano, consejero delegado de Cellnex.
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Cellnex Telecom celebra este martes en Londres su Día del Inversor, el primero de los siete últimos años, en un encuentro donde la compañía espera convencer a los analistas sobre la viabilidad de dos objetivos perfectamente compatibles: la retribución al accionista y la inversión en proyectos industriales de crecimiento. No obstante, estos dos propósitos quedan condicionados a que los bonos de la compañía obtuviera la calificación de grado de inversión (BBB-) de Standard & Poor's (S&P), algo que el grupo logró por sorpresa durante la celebración del Día del Inversor.

Quizá el punto más destacado de este Día del Inversor ha sido el ligado a su política de retribución al accionista, como ya se especulaba semanas atrás. La torrera no es nueva en este hábito ya que desde 2015 viene devolviendo parte del capital a sus accionistas, aunque siempre de una forma simbólica (siempre menos de 8 céntimos por acción).

El gran salto en el pago de dividendo comenzará en 2026, pese a que Cellnex no renuncia a hacerlo antes si el nivel de deuda lo permite. Este histórico guiño al accionista marca una línea disruptiva en Cellnex, al tratarse de un grupo volcado desde su nacimiento a destinar la mayor parte de la caja en la diversificación en una docena de países del Viejo Continente. Tras el respaldo de S&P, Cellnex prevé "aumentar significativamente el retorno para los accionistas", con un mínimo de 3.000 millones de euros en dividendos entre 2026 y 2030. De hecho, a partir de 2026, los accionistas se podrán repartir una remuneración mínima de 500 millones de euros al año, con un incremento anual mínimo del 7,5% en los cursos siguientes. Además, Cellnex deja la puerta abierta a adelantar el pago de dividendos o la compra de acciones propias en función del nivel de deuda y la calificación crediticia de la compañía.

El compromiso con el inversor, por tanto, partirá de 500 millones dentro de 2 años, lo que equivale a un dividendo por acción de 0,7 euros, lo que supone multiplicar por 10 lo que viene distribuyendo los últimos años (y lo que se espera para este, que son 0,06 euros por título). De esta forma, partirá de una rentabilidad del 2% (a precios actuales), que se irá incrementando progresivamente en los siguientes cursos.

Gracias a la previsión de una caja de 10.000 millones de euros hasta 2030, la anunciada retribución a los accionistas -con las compras selectivas de acciones propias-, podrán compaginarse con "el crecimiento en nuevos proyectos industriales". Para este nuevo impulso inversor, el grupo dispone de hasta 7.000 millones de euros, y todo ello sin poner en riesgo el saneamiento. Según Cellnex, el ratio de deuda neta sobre Ebitda se situará entre 5,0-6,0 veces en el medio y largo plazo, lo que proporciona a la compañía el músculo y flexibilidad financiera para repartir dividendos, así como aprovechar las oportunidades que el mercado pudiera ofrecer. Ahora bien, estas compras "estarán sujetas a criterios de inversión específicos, basados en una Tasa Interna de Rentabilidad (TIR) mínima del capital invertido, adaptada al perfil de riesgo de la inversión", según señala Cellnex.

El ratio de deuda neta sobre ebitda se situará entre 5,0-6,0 veces en el medio y largo plazo

En las próximas horas, el equipo gestor de Cellnex, con su consejero delegado Marco Patuano a la cabeza, proporcionará una comprensión más profunda de la propuesta de valor de Cellnex en el mercado y su visión de futuro", según informó la empresa el pasado lunes a los mercados en el anuncio de su Capital Markets Day (CMD) que convoca desde Londres. La conferencia comenzará a las 14:00 horas en España y será ofrecida en streaming, previo registro.

El flujo de caja libre se situará entre 1.100 y 1.300 millones de euros, respecto a los 150 millones de 2023

En sus estimaciones hasta 2027, Cellnex prevé que los ingresos oscilen entre los 4.500 y 4.700 millones de euros, frente a los 3.659 millones reportados en el ejercicio de 2023, gracias al vigor de la cartera de pedidos y a la ejecución de los contratos de nuevos pedidos ya acordados. En esos cálculos se excluyen los costes propios de energía de las torres de telefonía, que se facturan directamente a los clientes. Se espera que el Ebitda se incremente hasta los 3.800-4.000 millones de euros, frente a los poco más de 3.000 millones actuales, mientras que el EBITDAaL se incrementará hasta los 2.850-3.050 millones de euros, respecto a los 2.157 de finales del año pasado. Sin embargo, el grupo no adelanta por ahora sus previsiones respecto a la vuelta al beneficio.

Al mismo tiempo, el flujo de caja libre recurrente apalancado espera situarse entre 2.100 y 2.300 millones de euros, frente a los 1.545 millones de 2023, mientras que el flujo de caja libre se situará entre 1.100 y 1.300 millones de euros, respecto a los 150 millones de 2023.

Realizará ventas selectivas y no esenciales

En adelante, Cellnex se propone trabajar en cuatro objetivos: simplicidad, foco, eficiencia y responsabilidad para así "reducir la complejidad operativa, reforzar el balance y mejorar la calificación crediticia, sentando las bases para unos mejores resultados y el futuro crecimiento orgánico, impulsando así la mejora en los retornos para los accionistas".

Respecto a la simplificación de su operativa, Cellnex ha reconocido que está llevando a cabo "una revisión estratégica de su cartera para centrarse en los mercados y negocios principales y desprenderse selectivamente de líneas de negocio no esenciales que presentan un potencial de crecimiento limitado".

Irrumpe en fibra mayorista y 'housing'

En adelante, Cellnex se concentrará en "priorizar el crecimiento de la colocación de equipos en sus torres, complementado con proyectos de despliegue de nuevas infraestructuras para sus clientes". El reto, explica la compañía, consiste en lograr un coeficiente de colocación de 1,64 en 2027 para maximizar el valor de los activos existentes. Además de las torres, Cellnex invertirá en otras líneas de negocio de forma selectiva — DAS (Sistemas distribuidos de antenas por sus siglas en inglés), Small Cells y RAN (Radio Acces Network) como servicio. También trabajará en fibra mayorista, servicios de conectividad y alojamiento (housing), con el objetivo de que los ingresos totales de estos negocios pasen del 11% actual al 15% en 2027.

El futuro nuevo vehículo de adquisición de terrenos contará inicialmente con 10.000 emplazamientos

En el capítulo de búsqueda de eficiencias, Cellnex prevé mejorar el margen EBITDAaL en 500 puntos básicos hasta el 64% en 2027. Para ello, el grupo prevé combinar la optimización de los costes de arrendamiento de las torres de telefonía, la mejora la eficiencia y productividad en las operaciones, y el impulso de la transformación digital. Para lograr estos objetivos, Cellnex prevé crear un vehículo especializado en la adquisición de terrenos en determinados países. "Este vehículo contará inicialmente con 10.000 emplazamientos", sin descartar la entrada de accionistas minoritarios en el capital de la nueva sociedad.

En cuanto al área de la responsabilidad corporativa, Cellnex incidirá en edificar "una gobernanza sólida, con la incorporación de los principios medioambientales, sociales y criterios de ESG en su marco estratégico". Para ello, Cellnex "se compromete a alcanzar los objetivos de la Estrategia ESG 2025 y a fomentar la mejora continua, consolidando su posición de liderazgo como uno de los operadores de infraestructuras de telecomunicaciones más sostenibles del mundo".

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