Tecnología

El presidente de Indra pedirá el cese de su CEO después de la junta de accionistas

  • Marc Murtra promueve la salida de Ignacio Mataix
  • Amber Capital y Sapa apoyan al primer ejecutivo
  • Los accionistas están convocados el próximo 28 de octubre
Marc Murtra, presidente no ejecutivo de Indra, e Ignacio Mataix, consejero delegado de la tecnológica española.

Marc Murtra, presidente no ejecutivo de Indra, planea el cese del consejero delegado de la compañía, Ignacio Mataix, dadas las profundas desavenencias que existen entre ambos. Según ha podido saber elEconomista.es de fuentes conocedoras del asunto, la tensión ha aumentado en la víspera de la junta extraordinaria, convocada para el próximo viernes 28 de octubre. No obstante, todo apunta a que cualquier decisión abrupta sobre la gobernanza de la compañía se aplazará hasta después del encuentro con los accionistas. Existen muchos intereses ahora en juego y no se presume sensato echar gasolina al fuego, según valoran a este periódico observadores de la empresa.

"Murtra no acepta a Mataix y el sentimiento es recíproco, pero no se puede olvidar que, en caso de que se escenifique un pulso, el primero está designado por Moncloa". Por ese motivo, "la salida del actual consejero delegado parece que se realizará a su debido tiempo, por los cauces ordinarios, sin que se intuyan convulsiones la próxima semana", según apuntan a este periódico fuentes conocedoras de la situación.

Por todo lo anterior, las intenciones inmediatas del conjunto del consejo de Indra pasan por dotar de tranquilidad institucional a una compañía cuyo órgano de gobierno saltó por los aires el pasado 23 de junio. La junta de accionistas de aquel día se saldó con el cese inmediato de cuatro consejeros y la no renovación de otro quinto. En la misma junta, los representantes de Amber (con el 5,1% del capital) y Sapa (5%) se posicionaron a favor de Murtra. Sin embargo, las cosas han dado un vuelco en apenas un trimestre.

Tensión con Amber y Sapa

Joseph Oughourlian, presidente de Amber, y Joaquín Aperribay, primer ejecutivo de Sapa, se encuentran casi en las antípodas del principio del verano, con una opinión ahora adversa sobre el hombre elegido por el Gobierno –a través de la Sepi–, como cabeza visible de la nueva Indra.

Pese a que siguen claras las prioridades estratégicas de la compañía, con la tecnología de Defensa por bandera, también crecen las discrepancias en torno a la bicefalia de la multinacional española y los personalismos antagónicos de Murtra y Mataix. Uno representa el nuevo orden, impuesto por Sepi, y el otro se identifica con la trayectoria histórica de un gigante con 3.000 empleados y presencia en 140 países. Mientras el 'Juego de Tronos' se desarrolla en las plantas nobles de la tecnológica, la actividad comercial evoluciona de forma exitosa, con crecimientos en todos los negocios y niveles récord de contratación en cartera.

Pese a que Murtra desearía acelerar la salida del consejero delegado de Indra, el asunto no se incluirá en los asuntos a tratar en el consejo previo a la junta de accionistas, según ha podido cotejar este periódico. Las prisas no parecen buenas consejeras en el grupo, especialmente cuando Ignacio Mataix aún puede desempeñar un papel decisivo en la posible entrada de Indra en el capital de ITP Aero.

En la compañía con sede en Alcobendas se considera que existe mucho trabajo realizado que podría venirse abajo sin el liderazgo del actual consejero delegado. Además, las mismas fuentes consultadas aventuran que una acción precipitada de Murtra podría costarle el puesto. Si llega a producirse esta situación, Amber y Sapa estudiarían sorprendender en la propia junta con el cese fulminante de Murtra, con una aritmética de los votos que podría darles la razón.

Presidente sin voto dirimente

El primer punto de fricción en el renovado consejo de Indra se produjo en torno al debate sobre la función ejecutiva o no de la presidencia de Murtra. Inicialmente, los representantes de la Sepi abogaban por dotar de plenas funciones de mando al hombre designado por Moncloa, pero después viraron de parecer para mantener el actual statu quo, sin suscitar nuevas controversias internas. De esa forma, Murtra podría dedicarse en las tareas institucionales, de relevancia en el caso de los grandes contratos, generalmente con intereses de varios países y sus respectivos gobiernos. Como prueba de lo anterior, los accionistas están llamados a decidir la próxima semana sobre la supresión del voto dirimente (empleado para resolver posibles casos de empate u otro tipo de controversias) del presidente no ejecutivo, de acuerdo con las recomendaciones de los códigos de buen gobierno.

Al margen de la tensión interna en la gobernanza, la nueva Indra prevé salir reforzada tras la junta de la próxima semana. Además de la preceptiva autorización y delegación de las facultades al consejo para la inscripción y formalización de los acuerdos, la junta determinará el número de consejeros de Indra, previsto en 14 miembros, así como el nombramiento formal de seis consejeros independientes y uno dominical. El nombre menos conocido por los accionistas corresponde a Bernardo José Villazán, del ICAI, quien deberá recibir el refrendo de los accionistas, al igual que los cinco consejeros ya anunciados con anterioridad: Virginia Arce, socia de PwC España; Olga San Jacinto, experta en estrategias de transformación; la abogada Coloma Armero; Axel Arendt, exdirectivo de Rolls-Royce y Belén Amatriain, exdirectiva de Telefónica.

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