Política

Iglesias insiste ante Sánchez en entrar en el Gobierno y le amenaza con votar en contra en su investidura

  • El encuentro en Moncloa entre ambos solo ha durado una hora
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en Moncloa. Foto: EFE

Las negociaciones del PSOE con Unidas Podemos para que la formación morada apoye la investidura de Pedro Sánchez no es solo que estén encalladas, sino que amenazan con romperse. Y es que Pablo Iglesias, en la reunión que ha celebrado este martes por la tarde en el Palacio de la Moncloa con Sánchez y que solo ha durado una hora, ha amenazado al socialista con votar en contra de su candidatura.

Así lo indican fuentes socialistas, que afirman que Iglesias "no ha variado su posición manteniendo su exigencia de un Gobierno de coalición". Además, "no ha descartado votar en contra de la investidura". Ante esta posibilidad, Sánchez le ha trasladado que "con o sin apoyos, en el mes de julio habrá investidura".

Indecisión socialista

Desde Unidas Podemos no confirman la susodicha amenaza. Sin embargo, sí indican que "en la reunión constatamos que el PSOE no ha decidido si quiere un acuerdo con la izquierda o con la derecha para sacar adelante la investidura. Hemos transmitido al candidato que debe decidirse".

A pesar de este traspiés, que sucede un día después de las dimisiones en Ciudadanos por el rechazo de Albert Rivera a posibilitar que el PSOE gobierne sin el apoyo de las formaciones independentistas en el Congreso, las citadas fuentes apuntan a que la de Sánchez e Iglesias ha sido "una reunión cordial".

Comisión de Seguimiento

En el encuentro, Sánchez ha insistido en un Gobierno de cooperación en el ámbito programático, parlamentario e institucional, manteniendo fuera de la oferta de cargos entrar en el gabinete ministerial. Con todo, hay una novedad: se crearía una Comisión de seguimiento al posible acuerdo de gobernabilidad.

En cualquier caso, esta situación no supone un gran bache en el camino de los socialistas si no acaba en tragedia. Ya habían tomado la decisión de ejecutar la investidura sin tener los apoyos amarrados, que a día de hoy parecen lejanos de cerrarse oficialmente.

Este es el caso, por ejemplo, del necesario respaldo de los 42 diputados de Unidas Podemos o las abstenciones de los independentistas de ERC y de EH Bildu. De ahí que la estrategia socialista sea la de obligar a las formaciones del Congreso a retratarse en el debate y la votación de investidura que, como ya han confirmado desde Ferraz, no irá más allá de julio.

Con todo, el comodín Ciudadanos no deja de tentar al PSOE, más si cabe teniendo en cuenta que la formación naranja podría abrirse la puerta a la abstención, aunque solo bajo determinadas condiciones, como adelantó elEconomista.

Cuarta reunión tras el 28-A

La de este martes ha sido la cuarta reunión entre Sánchez e Iglesias después de las elecciones generales del 28 de abril. El encuentro se ha conocido a los pocos minutos de trasladarse Sánchez en el avión presidencial Falcon a Madrid tras inaugurar esta mañana el AVE a Granada.

La última reunión entre ambos líderes se celebró el lunes 17 de junio también en Moncloa. Fue de carácter secreto y su celebración se conoció después. Desde entonces, el PSOE ha urgido a Podemos a que diera una respuesta a la oferta de puestos intermedios en el Ejecutivo que Sánchez recalcó el viernes. Desde la formación 'morada' han insistido en mantener las conversaciones en el ámbito "oficial" y no negociar a través de los medios. El último hito en la negociación se produjo en el encuentro en el Congreso el pasado 11 de junio, en el que se acuñó la citada expresión "Gobierno de cooperación".

Este lunes quien visitó Moncloa, por sorpresa y también a petición de Sánchez, fue Pablo Casado. El líder del PP acudió a la cita por "lealtad institucional" y reiteró al presidente en funciones que su partido no se abstendrá en la investidura. Desde el gabinete de Sánchez también contactaron con Ciudadanos para mantener una reunión de perfil "discreto", pero Albert Rivera se negó.

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