Opinión

El rompecabezas del gas en Europa

¿Qué debe hacer Europa para reducir su dependencia del gas ruso?

En cuestión de meses, la Unión Europea ha reducido su dependencia del petróleo ruso en tal forma que ahora está lista para imponer un embargo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado un plan para prohibir las importaciones de petróleo crudo ruso a la mayor parte de la UE en los próximos seis meses y de los productos de petróleo refinado hasta finales de este año. Sin embargo, para tener un impacto significativo en el presupuesto de Rusia, Europa también debe poner fin a su dependencia del gas ruso. Esto será mucho más difícil de lograr. De hecho, la decisión de Putin de cortar el suministro a la UE por Polonia ha hecho subir un 20% el hidrocarburo.

Europa ha conseguido reducir rápidamente su necesidad de petróleo ruso debido a un par de razones. Se puede transportar petróleo fácilmente en camiones cisterna, no sólo a través de oleoductos, y es relativamente fácil encontrar nuevas ofertas de suministro en el mercado mundial. El problema es que también es relativamente fácil encontrar suficientes compradores nuevos, y Rusia tiene muchos, para compensar gran parte de las pérdidas provenientes de un embargo llevado a cabo por la UE.

El caso del gas es diferente. Europa necesita gas natural para proporcionar calefacción en el invierno y para que sirva como materia prima de la industria química más grande del mundo, misma que da cuenta de una parte importante de las exportaciones de la UE. Y determinadas características del mercado del gas natural harán que sea mucho más difícil y costoso encontrar alternativas a los suministros rusos en comparación con lo que ocurre en el caso del petróleo.

Para empezar, debido a que la mayoría de los productores de gas natural operan con contratos a largo plazo con los compradores, hay poca capacidad de producción adicional fuera de Rusia. Si bien hay mercados 'spot', también llamados mercados al contado, en los que se pueden comprar o vender cantidades limitadas de gas, el objetivo de dichos mercados es, según sea necesario, redistribuir entre las regiones la oferta o la demanda existentes, su objetivo no es ofertar un suministro adicional.

Algunos nerviosos ministros europeos de energía han visitado a varios productores mundiales de gas, con la esperanza de convencerlos de aumentar su producción. Y los principales productores de gas están felices de complacer a los ministros. Sin embargo, dichos productores advierten que se necesitan hasta cuatro años para poner en marcha nuevos proyectos, y hacer esto sólo tiene un justificativo comercial si el cliente está dispuesto a firmar un contrato de 20 años.

Todo esto se traduce en que, a corto plazo, el suministro de gas natural es casi fijo. Por lo tanto, la única forma de compensar el déficit de gas ruso es mediante una combinación de ahorro de energía y aumento de las importaciones.

En este punto, Europa se enfrentará a otro desafío. El transporte del gas natural es costoso y su almacenamiento es dificultoso. El gas natural licuado (GNL), que puede transportarse por barco, se presenta como la principal alternativa al gas ruso transportado por gasoductos, a pesar de que plantea sus propios problemas.

Una vez que el gas ha sido licuado y cargado en un barco cisterna especial, unos pocos miles de kilómetros adicionales de viaje apenas suponen una pequeña diferencia. Esta es la razón principal por la que los mercados asiáticos y europeos de GNL están integrados, y los precios en los dos continentes suelen desplazarse muy juntos. Los precios del gas spot, es decir al contado, ya alcanzaron niveles muy altos el otoño pasado, es decir meses antes de que Rusia invadiera a Ucrania. Esto ocurrió debido a que una fuerte recuperación en Asia impulsó al alza la demanda.

Antes de que comenzara la guerra en Ucrania, Europa ya estaba importando casi la misma cantidad de GNL que gas por gasoductos. Sin embargo, si Europa quiere poner fin a su dependencia del gas ruso, debe aumentar enormemente estas importaciones de GNL. Esto será costoso porque significa tener que desviar hacia Europa envíos que originalmente se dirigían hacia Asia. Afortunadamente, esto será técnicamente posible debido a una profunda asimetría en el comercio de GNL: se tarda mucho más en construir instalaciones de licuefacción en comparación con realizar lo necesario para la regasificación del GNL, es decir para que el GNL vuelva a ser gas.

Cuando llega el GNL, los países importadores simplemente tienen que calentar el líquido en los camiones cisterna. Los especialistas en energía señalan con frecuencia que muchos países no cuentan con suficientes instalaciones fijas de GNL para aumentar las importaciones. Sin embargo, las terminales flotantes de GNL también se constituyen en una opción, y países como por ejemplo Alemania, Francia e Italia ya están aprovechando esta opción, cerciorándose de que puedan descargar el GNL cuando este llega a su destino.

Estas instalaciones flexibles de gasificación, junto con una densa red de gasoductos que conectan a la mayoría de los proveedores de la UE, ofrecen cierta protección frente a las medidas rusas de eliminar a países seleccionándolos de manera individual. Europa ya ha dado muestras de solidaridad en este asunto. Cuando el gigante energético ruso Gazprom interrumpió recientemente el suministro de gas a Polonia y Bulgaria, se garantizó que ambos países recibieran lo que necesitaban mediante gasoductos provenientes de Alemania y Grecia. La interrogante es si Europa mostrará la misma actitud decidida cuando todos los países estén bajo presión.

Las instalaciones de licuefacción, en cambio, son mucho más difíciles de conseguir y su construcción lleva mucho más tiempo, debido a que requieren gigantescos refrigeradores que enfríen el gas a -160° Celsius. Esto trae consigo dos consecuencias que son políticamente importantes.

Algunos esperan que Estados Unidos pueda suministrar el tan necesario GNL a Europa. Pero, en la actualidad, Estados Unidos tiene sus plantas de licuefacción existentes trabajando a plena capacidad, y se necesitarían varios años para construir nuevas instalaciones. Mientras la capacidad de exportación estadounidense se encuentre limitada, redirigir la entrega de suministros estadounidenses desde Asia hacia Europa no contribuirá, en absoluto. a reducir el exceso de demanda de GNL en el mercado formado por los mercados de la UE y los del Asia. Para Estados Unidos, esto tiene la ventaja de que los precios del gas natural dentro de su país se han mantenido mucho más bajos en comparación con aquellos tanto en Europa como en Asia.

El desafío de construir instalaciones de licuefacción de GNL también aumenta significativamente los costos para que Rusia intente exportar el gas que Europa ya no está comprando. Durante varios años, Rusia no podría vender los 140 mil millones de metros cúbicos de gas natural que anteriormente iban a Europa cada año.

Si Europa esté dispuesta a pagar el precio de las costosas importaciones de GNL, este continente podría socavar gravemente la capacidad de Rusia para ganar divisas mediante sus exportaciones de gas. Eso haría mella real en el presupuesto de guerra de Vladimir Putin.

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Teudis Carmona
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El problema de Occidente, es que Rusia no sólo es una superpotencia nuclear, también es una superpotencia energética, agrícola, minera, industrial, científica, forestal...

La alternativa a la energía rusa:

es la de Arabia Saudí y su guerra en Yemen. La del Reino Unido y su Brexit. La de Venezuela y su Chavismo.La de EE.UU y su Fracking. La de Irán y su integrismo...

Rusia es un suministrador fiable de energía de calidad y barata.El problema es que si dejamos un proveedor bueno y este busca otros clientes. Cuando venga mal dadas las cosas para Europa en el suministro. Europa puede ir al caos. Y son los irresponsables dirigentes europeos los que están haciendo que Rusia tenga que buscar nuevos clientes ante el rechazo de su energía.

Dirigentes como el Sr. Josep Borrell cuya comisaría de asuntos Exteriores de la UE. Esta sirviendo no para mediar, ni para la diplomacia...no trata de parar la guerra. Toda su misión consiste en sancionar a Rusia, financiar el ejército de Ucrania...y declarar una guerra económica a Rusia. Para hundir a Rusia y a su pueblo. SE PUEDE SER MAS IRRESPONSABLES...Es Europa la que se está complicando su futuro.

Puntuación -2
#1
Usuario validado en elEconomista.es
aviamquepasa
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Llegados a este punto, salir de la UE podria ser bueno. Si no estuvieramos ahi, no habríamos entrado en esta tonteria de guerra, ni aplicariamos impuestos chorra a la gasolina, ni calculariamos el precio de la electricidad al precio del componente más caro, ni tendríamos que aceptar a cualquier balsa de inmigrantes, ni... ni...

Puntuación -2
#2
Manuel
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En Contra

TÍTULO: - EL TOPE DEL GAS PARA PRODUCIR ELECTRICIDAD.......¿QUE CONSUMIDORES VAN FINANCIAR LA COMPENSACIÓN A LAS CENTRALES ELÉCTRICAS DE CICLO COMBINADO? -

* El ajuste o compensación para pagar el coste real de las centrales de ciclo combinado de gas (que lo recibirán pero no marcarán marginal) lo financiarán las comercializadoras, que lo trasladarán a sus clientes finales.....¿A que clientes?.....Respuesta: - Concretamente lo asumirán los consumidores que, a su vez, se van a beneficiar de la bajada del precio del pool que son los siguientes consumidores actuales:

- los que tienen contratada la tarifa regulada (PVPC), ligada directamente a este mercado diario;

- los que tienen contratos en el mercado libre indexados al pool y los consumidores que compran directamente en él.

- También los contratos del mercado libre que, durante este periodo (Junio 2022 - Junio 2023) en que esté en vigor la medida, tengan que ser renovados.

* Los consumidores que tengan contratada actualmente la - TARIFA COMPROMISO de Naturgy Iberia - durante 2 años; no se verán afectados por esa compensación de la financiación y seguirán pagando un precio fijo durante las 24 horas del día durante los próximos 2 años de duración de sus contratos; pagarán tal y como están ahora un precio de 14 céntimos el kw/hora consumido.

Puntuación 0
#3