Bolsa, mercados y cotizaciones

El corporativo es el único reducto de valor en una deuda que baja en picado

  • ""El mercado de crédito es el único reducto de valor para este semestre"
El rendimiento de los bonos cae sin miedo a 'estrellarse'. Foto: Getty.

Con toda la renta fija se gana dinero este año y ahora que los precios han corrido tanto cabe plantearse dónde queda algo que rascar. Los expertos apuntan a la deuda corporativa.

Los rendimientos de los bonos siguen bajando en picado, hasta el punto de que la cantidad de deuda que ofrece hoy rentabilidades negativas supera los 13 billones de dólares, según Bloomberg (la cifra más alta de la historia). La razón por la que los inversores siguen dispuestos a comprar este activo sin miedo a estrellarse es el cambio de rumbo que han tomado las políticas monetarias de los bancos centrales en el primer semestre del año, que vuelven a alejar la retirada de estímulos. Pero, ¿hasta qué punto es sostenible que el precio de la renta fija siga subiendo y, sobre todo, qué se puede esperar de ella en lo que resta del año? No hay gestora que no se plantee esta cuestión y la mayoría apunta a la deuda corporativa como el único reducto de valor para lo que resta de año, aunque ha corrido mucho ya.

A corto plazo "puede ser un verano con ciertos niveles de riesgo", opina José Ignacio Victoriano, gestor de fondos en la gestora de Renta 4. "Pero si se amplía el horizonte hasta final de año, en lo que atañe a la deuda no nos vamos a hacer de oro, pero tampoco tiene pinta de que se vaya a perder dinero", explica. Sobre todo porque a menos de seis meses para que termine, la deuda pública a nivel global deja ganancias del 4,3%; la corporativa, del 8,4%; el high yield (que son bonos con alta probabilidad de impago), del 9,4% y la emergente, del 10%. Lo que está poniendo en precio el mercado, dice DWS, son bajadas de tipos de interés demasiado agresivas. "Y esto podría llevar a una decepción en la reunión de la Fed de finales de julio, si por ejemplo los baja una vez pero reduce las expectativas de nuevos recortes".

Queda valor en el corporativo
Queda valor en el corporativo

El salto hacia la corporativa

La lógica invita a pensar que en deuda pública queda poco que rascar, después de que el interés del bono español, portugués o italiano se haya reducido más de 100 puntos básicos en el año; el de Alemania, cerca de 60 puntos, hasta el -0,36% y el de Francia, otros 80 puntos hasta el -0,08%. Y son solo algunos ejemplos. "Es probable que se mantenga una política monetaria ultra laxa y que se siga planeando una nueva ronda de compras de activos. Sin embargo, somos cautelosos con la deuda periférica", señala Dario Messi, especialista en renta fija de Julius Baer. Sobre todo porque camina por un terreno inexplorado del que pocos se atreven a hacer conjeturas a futuro.

Sobre lo que sí hay consenso es sobre la deuda corporativa. "El mercado de crédito es el único reducto de valor de cara a la segunda mitad del año", coincide Víctor de la Morena, director de inversiones de Amundi Iberia. Desde esta gestora opinan que, de cara al segundo semestre, lo más seguro es mover la parte de riesgo (es decir, la destinada a la renta variable) hacia el crédito, ya que existe mayor protección por la parte de la duración. Y dentro de éste, prefiere el europeo antes que el americano, y destaca, sobre todo, la deuda subordinada financiera.

"El corporativo está relajado porque sabe que si algo va mal contará con el apoyo del banco central", describen en Société Générale. De cara a verano esperan que se produzca una compresión técnica de los spreads porque no habrá nuevas emisiones y los inversores tienen que estar en mercado. Pero a medida que se confirme la desaceleración de la economía, no descartan que repunten algo en el primer trimestre de 2020. "El lobo de spreads más altos llegará en algún momento, pero no será inmediato", apunta Jaime Sanz, responsable de asesoramiento de rating para estados soberanos de la firma.

En el caso de que el BCE anunciase un nuevo programa de deuda corporativa (QE, por sus siglas en inglés), Nicolo Carpaneda, director de inversión del área de renta fija de M&G Investments para España y Portugal, calcula que "existen 950.000 millones de euros de bonos corporativos elegibles en Europa, y el BCE ha comprado únicamente 178.000 millones de euros. Sin saltarse sus propias normas, aún habría margen para comprar otros 490.000 millones adicionales -cifra que se doblaría en el caso de que la institución decidiera incluir la deuda de los bancos-. Llegados a ese punto de que el QE se ampliase, la rentabilidad de los bonos corporativos podría relajarse del 1% actual hasta el entorno del 0,6%. Además del corporativo con grado de inversión, Carpaneda también encuentra atractiva la deuda de los países emergentes.

"Es previsible que la deuda de los mercados emergentes cuente con el apoyo de la actitud acomodaticia de la Fed y de un dólar, ponderado por el comercio, más débil", coincide Hans-Jörg Naumer, responsable de mercado de capitales de Allianz Global Investors. En esa misma línea, Stéphane Monier, director de inversiones de Lombard Odier, cree que "la depreciación del dólar está ganando terreno en la segunda mitad del año, debido en gran medida a la relajación y desaceleración del crecimiento de la Reserva Federal de Estados Unidos a medida que los impulsos fiscales se desvanecen y el problema del déficit doble se hace más evidente", y recomienda la renta fija líquida, "como la deuda de los mercados emergentes en monedas locales, que también ofrecen oportunidades beta y carry de alto valor de mercado".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud