Bolsa, mercados y cotizaciones

El 70% de los expertos cree que las bolsas cerrarán el año en positivo

Los mercados se han recuperado con cierta calma de los acontecimientos de las últimas semanas. Sin embargo, tendrán que enfrentarse a una agenda política intensa durante el segundo semestre del año, a la que se suma la incertidumbre que genera la disputa comercial auspiciada por Estados Unidos y los vaivenes del Gobierno italiano, factores de los que dependerán, dicen los expertos, que las bolsas terminen o no el año en territorio positivo.

Entre los eventos que los principales indicadores están descontando de cara a los próximos meses se encuentran las citas de los bancos centrales (ver gráfico). Desde que Jerome Powell, el presidente de la Reserva Federal (Fed), asumió el cargo en febrero, se ha preocupado de aplicar mano dura manteniendo la inflación a raya al poner en el calendario el número de subidas de tipos que se llevarán a cabo este año y despejando cualquier duda que pueda calentar al mercado. Asimismo, Mario Draghi, su hómologo en el Banco Central Europeo (BCE), desveló recientemente la hoja de ruta de la entidad sobre el cómo y el cuándo se producirá un futurible alza de tipos. Pese a que no se esperan sorpresas por parte de los banqueros centrales, sí será importante la reunión en Jackson Hole a finales de agosto.

Por otra parte, las grandes del Ibex tienen dos citas electorales importantes. La primera, en México, se celebra este domingo y será clave para BBVA, mientras que Santander y Telefónica se la juegan en Brasil en octubre. Pero entre los acontecimientos más inmediatos que el mercado tendrá que sortear se encuentra la entrada en vigor de los los aranceles por valor de 50.000 millones de dólares de EEUU a China y la digestión de las últimas actas del BCE.

Buena parte de la inestabilidad reciente procede del otro lado del Atlántico. Y es que el presidente norteamericano, Donald Trump, ha sacudido al mercado a golpe de tuit durante los últimos meses con sus medidas proteccionistas. Por eso todos los ojos están puestos en torno a una posible guerra comercial. La mayoría de expertos consultados por elEconomista, no en vano, espera que el miedo se diluya: "La guerra comercial lógicamente frena las expectativas de crecimiento tanto económico como de beneficios e incrementa la incertidumbre afectando a los múltiplos", explica Guillermo Hermida, director de Inversiones de CaixaBank AM, pero señalar que las rentabilidades positivas o negativas de los activos financieros se deberán a la guerra comercial "es algo demasiado reduccionista", añade.

En esta línea coincide con Félix González, director general de Capitalia Familiar, quien no cree que se vaya a producir una guerra comercial en sentido amplio. "Seguirá habiendo tensiones recurrentes, que pueden inducir episodios de mayor volatilidad y afectar negativamente a unos sectores más que a otros, pero en conjunto no creemos que vaya a ser un factor que haga descarrilar a los mercados", explica. De hecho, algunos expertos coinciden en que los aranceles no seguirán siendo el centro de atención del mercado durante muchos meses. "En algún momento se volverá a prestar atención a lo verdaderamente importante: en qué medida sigue vivo el ciclo económico expansivo y cómo afectará esto a los tipos de interés", apuntan desde Sabadell AM. Y es que si en algo coincide el 70% de los analistas encuestados es en que "a nadie le interesa que esto se agrave, ni siquiera a EEUU, por lo que situamos estas medidas y declaraciones dentro de unas negociaciones que esperamos lleguen a buen término", señala José Luis García, analista de Dif Broker.

En este sentido, Lorenzo Serratosa, CEO de Kau Markets Eafi, se muestra muy positivo al respecto, ya que considera que, a pesar de la gran incertidumbre que está teniendo impacto sobre la confianza empresarial, esto no va a afectar a la inversión. "Todo se va a ordenar a final de año para las bolsas con unos fundamentales que dan aliento a una recuperación en positivo en los mercados".

En el lado opuesto, Pablo García, analista de AlphaValue, se muestra menos entusiasta. "La guerra comercial borrará el optimismo que hemos visto en los últimos trimestres en cuanto a resultados se refiere y llevará a los mercados indefectiblemente a cotas más bajas de las actuales".

Pero la disputa arancelaria no será la única piedra en el camino para el segundo semestre. "Existen nubes en el horizonte, la incierta política de Trump, y el final de QE por parte del BCE. Esto ya está claramente reflejado en los índices puesto que están cotizando bastante por debajo de los altos de enero, pero cualquier sorpresa positiva será bien recibida en las bolsas", destacan desde Diverinvest.

El efecto en los beneficios

En el plano empresarial, los expertos se dividen entre los que los que piensan que las revisiones de beneficio a la baja irán en aumento y aquellos que opinan que no se producirá un deterioro en las estimaciones. Estos últimos se agarran a la idea de que el mercado ya ha descontado lo peor ante el miedo a una guerra comercial, y que la dinámica positiva se mantendrá el resto del año porque el "crecimiento global se está acelerando", asegura Ricard Vidal, cogestor de EDM Inversión. Un buen hacer que Josep Prats, gestor de Abante European Quality, cuantifica: "A tipo de cambio constante los beneficios crecerán, por regla general, a ritmos ligeramente superiores al 5%, sin llegar al doble dígito", dice en relación al mercado europeo.

Lo cierto es que, en lo que va de año, el consenso de mercado que recoge FactSet ha incrementado sus previsiones de beneficio para el Stoxx 600 un 1,18%, hasta los 550.586 millones de euros actuales. Mientras que para el mercado español han aumentado un 1,66%. Su mayor optimismo, eso sí, radica en el mercado americano, para el que han aumentado un 9% las expectativas de ganancia este año, hasta los 1,38 billones de dólares en el caso del S&P 500.

"Si nos centramos en Europa, creemos que en este primer semestre ha tenido mayor efecto sobre los resultados, la inestabilidad del tipo de cambio y cierto componente estacional. Así, una vez desparecidos dichos aspectos, esperamos una sorpresa positiva en el segundo semestre", explica Miguel Roqueiro, director general y director de inversiones de Acacia Inversión.

Pero estos temores también provocan que a muchos les cueste ser optimistas en este contexto: "Si no se reconduce la situación actual, las probabilidades de un recorte en los beneficios empresariales se incrementan exponencialmente, aunque creemos que la situación actual se reconducirá y que el impacto será limitado", subraya Sebastián Redondo, director de inversiones de Bankia Asset Management.

Más pesimista es Santiago Domingo, de Solventis, quien asegura que se dan todos los ingredientes para que se produzca un recorte de los beneficios: "Precios del crudo alto que pueden añadir inflación, volatilidad en los tipos de interés, aplanamiento de la curva de tipos en Estados Unidos y aranceles en ambos lados". Argumentos de los que también se valen en Mutuactivos, donde arguyen que no ven "motivos para pensar en una aceleración de los beneficios empresariales a partir de estos niveles".

Aprovechar las caídas para comprar

En cualquier caso, si la volatilidad lleva a las bolsas a niveles mínimos, los expertos lo tienen claro: aprovecharían para comprar, eso sí, siendo selectivos en los valores. "Nos plantearíamos incrementar posiciones en renta variable europea, uno de nuestros activos preferidos, con una caída adicional del 5-7% desde niveles actuales", concreta Pedro Sastre, analista senior de estrategia de Banca March. Pero hay que tener en cuenta que las valoraciones son exigentes, más en Estados Unidos que en Europa, donde el S&P 500 cotiza a un PER (número de veces que el beneficio se recoge en el precio de la acción) de 16,8 veces, si bien se ha rebajado desde las 18,3 veces de enero. Por su parte, el Stoxx 600 apenas se ha abaratado desde las 15 hasta las 14,4 veces en lo que va de año.

"No vemos riesgo de recesión en el corto plazo y la euforia que teníamos en precios en 2017 ha bajado los múltiplos de las principales bolsas por debajo de la media histórica. Por tanto, aunque no hablemos de valoraciones muy atractivas creemos que las bolsas recuperarán el momentum positivo tras la correcciones recientes, por lo que sí sería un buen punto de entrada", aseguran desde Altair Finance.

Desde EDM señalan los valores que tienen en el punto de mira para cuando se produzca una oportunidad de entrada: Acerinox, CAF, Cie, Gestamp y Prosegur. "Están bien posicionadas en sus mercados, con mucho potencial a cinco años y valoraciones muy razonables", justifica Vidal.

En los índices, Alberto Espelosín, gestor de Abante Pangea, identifica dónde estarían sus puntos de entrada: los 3.250 puntos en el EuroStoxx 50 y los 9.350 del Ibex 35, zonas "con margen de seguridad a largo plazo", argumenta.

Algo más cauta se muestra Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4: "Compraría siempre y cuando el ciclo económico se mantenga sólido, que es lo que a su vez permite crecimiento de los beneficios empresariales de doble dígito y, por tanto, justifica unas atractivas valoraciones en muchos valores".

Para Sara Carbonell, de CMC Markets, "la situacion macro de momento sigue siendo positiva, por lo que puede ser zona de entrada. Pero eso no excluye que pueda caer aún más si la parte geopolítica se complica", advierte.

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