Bolsa, mercados y cotizaciones

El euro se rearma antes de lo previsto tras la rendición del BCE a la inflación

  • Roza la valoración para 2022, 1,14 dólares, tras una semana récord
Dreamstime.

Esta última fue la mejor semana del euro en su cruce con el dólar desde marzo de 2020. Subió cerca de un 2,5% en cinco días, de los 1,115 a los 1,14 dólares –con datos a media sesión de este viernes–, adelantando de un solo golpe la valoración media de los expertos para todo el año, que probablemente incluso se revise al alza en las próximas semanas, favoreciendo las importaciones del conjunto de la eurozona, especialmente críticas para los países, como España, y empresas más dependientes de la energía extranjera –gas y petróleo–, disparada en los últimos meses y denominada en dólares, y para los más afectados por las presiones inflacionistas que envuelven el comercio mundial por los cuellos de botella –como son los sectores industriales más intensivos en demanda de insumos–.

Fue el Banco Central Europeo (BCE) el que provocó el recital de hitos en el mercado en general, y concretamente en el de divisas. La última semana récord de la moneda común se puede condensar en la jornada del jueves, que fue la mejor del euro frente al dólar en cuatro años. Pura intensidad.

Christine Lagarde, presidenta de la institución que pilota la política monetaria del club comunitario, dio un giro ese día ante la prensa en su discurso, marcado hasta ahora por la prioridad de no ahogar la recuperación económica con un endurecimiento rápido de las condiciones de financiación, y admitió que la escalada de la inflación es para preocuparse, abriendo la puerta a un incremento de los tipos de interés oficiales incluso en este 2022, en línea con la ruta de retirada de estímulos que ya ha emprendido el Banco de Inglaterra –este mismo jueves anunció el segundo incremento del precio del dinero del 0,25% consecutivo, tras el de diciembre– y que iniciará la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos a partir de marzo.

"El cambio de tono en la reunión del Banco Central Europeo fue el principal impulsor del cambio en el sentimiento del euro, ya que la presidenta Lagarde hizo hincapié en los riesgos de las perspectivas de inflación a medio plazo, allanando el camino para un posible cambio en la política general en la reunión de marzo, y se negó a repetir sus declaraciones de diciembre de que el banco central no subirá los tipos este año, a pesar de que dos periodistas le preguntaran expresamente sobre ello", resume el equipo de analistas de Monex Europe.

El viraje de Lagarde salpicó tanto al mercado que uno de los grandes pesimistas respecto a la divisa comunitaria, el estratega de Deutsche Bank George Saravelos, corrió a recomendar a sus clientes que compraran euros: "El BCE ha hecho un cambio comparable al de la Fed en junio [del año pasado]", escribió este jueves. Era precisamente la señal que esperaba la firma de inversión del banco alemán para cargar sobre el euro.

La moneda común había llegado a corregir un 9,5% desde los 1,23 dólares que alcanzó en enero de 2021, hasta los 1,115. Suelo desde el que ya rebota un 2,5%. "El giro hacia un endurecimiento más rápido por parte del BCE proporcionaría un contexto más positivo para el euro, aunque es posible que no haya una orientación más explícita hasta la reunión de marzo, en la que [el banco central] renovará de sus perspectivas macroeconómicas", matiza Dominic Bunning, jefe de análisis de divisas europeas en HSBC Holdings.

A corto plazo, y pese a que el coste de cubrirse de una recaída del euro se encuentra por debajo del 1%, en zona de mínimos de los últimos meses, la divisa habría adelantado ya buena parte del año, o todo, al alcanzar los 1,14 dólares, y el riesgo de depreciación está más limitado, con los mínimos de este 2022, los 1,115 dólares, como referencia de un escenario en el que se pensaba que el BCE iba a tardar mucho más en seguir la estela de la Fed o del Banco de Inglaterra.

En el calendario a medio plazo, la celebración de los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín, que comenzaron este viernes 4 de febrero y que terminan el día 20 de este mismo mes, podrían relajar la política Covid cero en China, la fábrica del mundo, que ha exacerbado los cuellos de botella en el comercio mundial, aliviando una gran amenaza para la recuperación económica de la eurozona.

Mientras, el transcurso de las semanas sin más sucesos que acumulación de fuerzas armadas en las fronteras de Ucrania, el otro gran foco de incertidumbre ante la amenaza de invasión de Rusia, acerca fechas más cálidas, en las que la potencia que preside Vladimir Putin perderá la posición privilegiada de productor de gas y petróleo respecto a la Unión Europea (UE).

Importancia del BCE

"Antes de la reunión [del BCE] de este jueves, el consenso general era que el BCE se refiriese a los riesgos al alza de la inflación y que, al mismo tiempo, redujera las expectativas del mercado sobre las subidas de los tipos de interés, en lugar de animarlas", apuntan los expertos de Monex Europe.

Actualmente, "los mercados monetarios están valorando que el banco central subirá los tipos de interés en 40 puntos básicos este año, lo suficiente para sacar el tipo de depósito de valores negativos", continúa este equipo de analistas. "Si las presiones inflacionistas de los próximos meses se ven impulsadas por un mayor crecimiento de los salarios y el aumento de los efectos indirectos, es probable que el BCE aumente el ritmo de reducción de su programa de compra de bonos y señale a los mercados que es probable una subida de tipos en el cuarto trimestre", concluye.

"Ahora pensamos que el BCE recalibrará su programa de compra de activos en marzo y subirá los tipos de interés a más tardar en la reunión de septiembre, y los mercados finalmente se han inclinado por esta opinión, y ahora están valorando casi 40 puntos básicos de subidas en el tipo de depósito del BCE para finales de año", reiteran los analistas de Ebury.

"Los vientos de cambio en los mercados [han sido] provocados por una inflación que se convierte en un problema de tipo estructural y no temporal como anunciado por los bancos centrales a comienzos de 2021", reconocía la última carta trimestral a sus clientes de la gestora española Cobas.

"En un contexto de nuevo consenso sobre una inflación que no va a desaparecer en el corto plazo, muchos bancos centrales han subido los tipos de interés y otros están planeando subidas durante 2022 para tratar de frenar el incremento de los precios", continúa el texto, en el que se incide en que "la inyección muy grande de dinero de nueva creación en la economía mundial produce antes o después una subida generalizada de los precios".

Más información en marzo

Sobre la oferta monetaria y el programa de compra de bonos del BCE, la realidad es que no hubo absolutamente ningún cambio este jueves respecto a diciembre: fin del programa de emergencia en marzo pero extensión del programa anterior para contar con un margen prácticamente total para incrementar o reducir la intensidad de la presencia de la institución en el mercado secundario si la subidas de los intereses amenazara con ahogar la reconstrucción económica, sobre todo en el caso de los países más endeudados de la eurozona, como son Italia o España.

El rendimiento del bono de referencia de nuestro país, con vencimiento a 10 años, se incrementó alrededor de 30 puntos básicos durante la semana pasada, cerca de 20 puntos desde el jueves, para superar el 1% por primera vez desde abril de 2020, en uno de los picos de tensión más importantes de la pandemia en el mercado de deuda, justo antes de que el Banco Central Europeo confirmara su intención de que el shock nada tuviera que ver con el de la Gran Crisis Financiera de 2008.

"Lagarde no ha hecho un gran trabajo a la hora de comunicar la postura del BCE y el mercado se ha quedado con la idea de que los tipos podrían subir este año", reflexiona Chris Iggo, estratega Axa IM, quien reconoce que "los tipos de interés son negativos y podría decirse que ya no son necesarios, sobre todo porque Europa también está experimentando una inflación muy superior al objetivo del BCE".

"Los tipos de cambio no son ni deberían ser tan importantes a la hora de determinar las decisiones de los bancos centrales, pero la reciente debilidad del euro, combinada con el aumento de los precios de la energía, habrá reforzado el argumento de los halcones para endurecer la política", añade el economista de la firma de análisis de la aseguradora francesa.

"Pensamos que existe una razón principal que ha dado lugar a la situación actual: el crecimiento de la oferta monetaria a nivel global, es decir, la cantidad de dinero total en la economía", inciden en Cobas. "Parece inevitable que conforme suben los precios de los bienes y servicios básicos, como los alimentos o la electricidad, las empresas tengan que incrementar los salarios de sus trabajadores para hacer frente a un coste de vida más alto, y cuando esto ocurre, luego es muy difícil volver a bajar los salarios, por lo que los costes de las empresas se incrementan de forma estructural y esto tiende a trasladarse a los precios de los productos y servicios", desgranan desde la gestora, que remata: "Todo apunta a que el incremento de la inflación se debe al aumento de los precios de la energía y que, cuando los precios del gas, el petróleo y la electricidad se normalicen entonces la inflación bajará, pero no creemos que vayan a caer en el corto plazo, y sí vemos un incremento de los costes que se extiende a toda la industria".

Calendario de eventos políticos y económicos

20 de febrero

Fin de los JJOO de Pekín

Este viernes comenzaron los Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín. China, el país organizador, quiere exhibir su potencial y reforzar su prestigio nacional e internacional presentando unas Olimpiadas "verdes", de "alta tecnología" y "seguras", según destaca un informe reciente del Real Instituto Elcano, que observa que "a la inauguración acudió Vladimir Putin, para reunirse con Xi en persona por primera vez en dos años en plena escalada de tensión entre Moscú y Occidente". China se ha unido a Rusia para tratar de bloquear la acción sobre Ucrania en el Consejo de Seguridad de la ONU, y ha hecho caso omiso de las advertencias estadounidenses de que una invasión a Ucrania crearía "riesgos económicos y de seguridad global" que podrían afectar también a China. Por otro lado, EEUU y algunos aliados han declarado un boicoteo diplomático a las Olimpiadas para denunciar los abusos de los derechos humanos de Pekín en Xinjiang, Tíbet y Hong Kong. Esta cita cobra una gran relevancia geopolítica, pero también podría ser clave para el comercio global y los cuellos de botella al favorecer una relajación de las restricciones de la 'fábrica del mundo', en las últimas semanas regida por una estricta política de "Covid cero", con su clausura el 20 de febrero. "Los cierres de fábricas (particularmente en Asia) y los bloqueos generalizados y las restricciones de movilidad han provocado interrupciones en las redes logísticas, aumentos en los costes de envío y tiempos de entrega más prolongados", admite un equipo de economistas de la Reserva Federal de Nueva York en un informe reciente, en el que proponen un indicador que agrega distintos datos de importaciones/exportaciones, fletes y actividad para medir la tensión que sufre el comercio mundial que demuestra que se encuentra en zona de máximos históricos, muy por encima de los picos de la guerra comercial China-EEUU en 2018, de los desastres naturales de 2011 o incluso de la Gran Crisis Financiera de 2008, pero que se podría atisbar ya un techo.

Abierto

Tensión en las fronteras de Ucrania

La amenaza de invasión de Ucrania por parte de Rusia o de cualquier otra agresión es un foco de incertidumbre que implica directamente a Estados Unidos, la otra parte del pulso, pero cuyas consecuencias recaen sobre la Unión Europea (UE). "La inestabilidad que viven los mercados actualmente no se debe al conflicto en Ucrania. Es fácil de demostrar: si lo que más ha bajado han sido la tecnología y el Bitcoin ¿en qué afecta Ucrania a las grandes empresas digitales de EEUU, al metaverso o a las criptomonedas? Pero evidentemente hay que estar preparados para lo que pueda ocurrir si Putin decide invadir. Ni a los norteamericanos ni a su economía les perjudicaría, la gran perjudicada sería Europa. Y eso lo saben los analistas estrategas e inversores. La probabilidad de un enfrentamiento directo de la OTAN con Rusia son muy pocas. El escenario más probable es el de mucha tensión inicial, pero luego se aceptaría el nuevo 'statu quo', y lo más importante para Europa: se reanudaría el suministro de gas. Europa necesitará gas y los rusos euros", relata Víctor Alvargonzález, socio fundador de Nextep.

10 y 16 de marzo

Reunión del BCE y de la Fed

La siguiente gran cita de la política monetaria tras el giro dado esta última semana por Christine Lagarde en el proceso de retirada de estímulos monetarios será crucial por la actualización de las previsiones del banco central respecto a la inflación y el crecimiento económico y por el mensaje que pueda lanzar sobre una primera subidas de los tipos de interés oficiales. Solo unos días después, el mercado descuenta ya que la Reserva Federal (Fed) incrementará el 'precio del dinero' por primera vez en la pandemia de coronavirus. El tono que se desprenda de ambas citas será determinante para el cruce del euro con el dólar, y para los mercados en general.

10 y 24 de abril

Elecciones en Francia

Con el recuerdo de la volatilidad que generó la misma cita en 2016, principalmente en el mercado de divisas, el riesgo de una victoria de la ultraderecha en las elecciones presidenciales de Francia volverá a recorrer toda Europa en abril, aunque en esta ocasión la reelección de Macron parece estar mucho más clara, o al menos así lo adelantan las primeras encuestas y las apuestas.

26 - 28 de junio

Cumbre del G-7

Según el punto de tensión global en el que se llegue a esta cita podría ser un momento clave.

2 de octubre

Elecciones en Brasil

El renacimiento de la izquierda en toda Latinoamérica y también en Brasil apunta al fin de la presidencia de Bolsonaro.

8 de noviembre

Elecciones en EEUU

En Estados Unidos, el presidente afrontará su primer gran examen, las elecciones de mitad de mandato en noviembre, con el Partido Demócrata dividido y el Partido Republicano con capacidad de conseguir un buen resultado que genere un bloqueo en la Administración. La inflación es el principal escollo para que Biden pueda presentarse como el líder de la recuperación económica. Mientras, en China, Xi Jinping revalidará en 2022 su cargo al mando del Partido Comunista Chino por un tercer vez consecutiva, algo inédito en la historia del gigante asiático. Por el camino, -se mantiene la tensión con Estados Unidos- y con la Unión Europea.

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Comentarios 1

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El dinero fluctúa temporalmente entre caro para todos (interés futuro alto y bajas garantías exigidas, interés pasado) o barato sólo para ricos (interés futuro bajo pero grandes garantías exigidas, interés pasado, lo de ahora) VIVA ETA.

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