Bolsa, mercados y cotizaciones

La bolsa emergente reduce su brecha con la global a mínimos de la crisis

  • Desde junio los índices de China, Brasil e India rebotan entre un 11% y un 21%
La 'macro' de China y la debilidad del dólar han contribuido al avance los emergentes

A pesar de que la evolución de la pandemia sigue siendo desalentadora por los rebrotes y el potencial impacto en la recuperación económica global, la mejora en los últimos datos macro de China y la debilidad que está mostrando el dólar ha devuelto a los inversores el interés por los mercados emergentes. Tanto es así que desde principios de junio, el índice MSCI Emerging Markets se anota alrededor de un 11% frente al 4% que lo hace el MSCI World Index en el mismo periodo.

Un avance que ha llevado al indicador emergente a reducir la brecha que mantenía con la referencia global y que llegó a superar los 8 puntos de rentabilidad a finales de mayo a sólo 2 puntos, mínimos desde que empezó la crisis sanitaria. Este impulso ha venido, en gran medida, de la mano de la bolsa del gigante asiático –que ya pondera, según datos de MSCI a 30 de junio, más de un 40% en el selectivo–, y se anota en torno a un 21% en las últimas cinco semanas.

Sin ir más lejos, este lunes las bolsas chinas lideraron las subidas después de un editorial en el China Securities Journal, afiliado a la agencia estatal de noticias, Xinhua, mostrando el deseo de Pekín de contar con un mercado bursátil pujante que acompañe la recuperación económica. Una indirecta que el mercado no dudó en interpretar y se dispararon las compras, llevando al índice CSI 300, su principal referencia, a rebotar cerca de 5,5% –su mayor alza diaria desde febrero de 2019– hasta máximos de 5 años. En el conjunto del ejercicio el selectivo de Shanghai ya gana un 14%, y se queda a dos puntos de rentabilidad de batir al Nasdaq 100, que suma un 16%.

En cuanto al resto de emergentes y a pesar de que lo peor de la pandemia desde el punto de vista sanitario sigue sacudiendo a países como Brasil e India, sus respectivos índices, el Bovespa y el Sensex, se revalorizan en un 13% y un 11%, respectivamente, desde comienzos de junio. Algo peor lo hacen, eso sí, México y Rusia, que repunta un 5% en el caso del IPC y un 4% el Moex.

"En balance, la lenta vuelta a normalidad está elevando el optimismo de los inversores que vuelven a encontrar atractivo en los activos de mayor riesgo en el actual contexto de extraordinaria liquidez global y tipos de interés cero", señalan desde Bankia Estudios.

Según el Instituto de Finanzas Internaciones (IIF), entre abril y mayo entraron capitales extranjeros por unos 23.000 millones de dólares en activos emergentes, sobre todo, en renta fija soberana. Con todo, esta cifra aún está lejos de compensar las salidas por valor de 100.000 millones que se produjo de este mercado desde el 21 de enero a finales de abril, la mayor desde la crisis de 2008 según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Perspectivas

Aunque de cara a este semestre las perspectivas para la renta variable emergente, en general, continúan siendo cautelosas, China y Asia ofrecen las mayores oportunidades. Así lo creen desde Lombard Odierd, recordando que "la región pudo volver más rápidamente a la actividad económica y la actividad industrial está de nuevo en marcha gracias a un considerable estímulo fiscal y al gasto en infraestructura de telecomunicaciones, energía, transporte y tecnología de la información. Además, el crecimiento de China parece tener más forma de V que muchas economías, pues la demanda interna impulsa cada vez más el PIB".

Desde Capital Group destacan que los fundamentales deben contribuir a impulsar algunas acciones emergentes. "Estas firmas se ven menos afectadas por el contexto macroeconómico y pueden aprovechar las tendencias de crecimiento secular, como la creciente riqueza de la clase media, la digitalización y un mayor consumo de asistencia. Estas circunstancias podrían resultar particularmente atractivas en el entorno actual, en el que impera cada vez más la incertidumbre económica", añaden.

Esta vuelta a la confianza en activos emergentes también ha empezado a apreciarse en sus monedas. Desde junio, el rand sudafricano suma cerca de un 3% frente al billete verde, el yuan chino, un 1,7%; la rupia india algo más de un 1% y el real brasileño, un 0,4%. Por el contrario, el peso mexicano, la lira turca y el rublo ruso ceden entre un 0,3% y un 2,4%. Pese a todo, la mayoría de estas divisas aún está lejos de borrar las pérdidas registradas en 2020. Todas las principales divisas salvo la moneda india, que pierde un 4%, se anotan caídas de doble dígito. La peor parte se la lleva el real brasileño, que se deja un 10% desde máximos de 2020 y acumula un descenso anual del 24% frente al dólar.

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