Bolsa, mercados y cotizaciones

El desembarco de Normandia se paró en las Ardenas

Queda mucho hasta la victoria final en bolsa
Madrid.

Carta al inversor en pánico (segunda desde el confinamiento): la primera victoria en una semana después de cuatro del mayor 'crash' que hemos vivido todos los presentes en mercado deja en un simple titular la mayor subida de Wall Street  en una sola sesión desde los años 30. El detonante de esta pequeña victoria es el desembarco de Normandía de la monetización. La Fed ha sacado la artillería nuclear al asegurar que comprará sine die y sin límites deuda de empresas y corporaciones locales. La intervención monetaria, unida a la fiscal de los aliados, ha servido para lograr el primer gran éxito de los mercados en la pandemia del Covid-19. Pero todos tenemos el convencimiento que queda mucho hasta la victoria final y que, aunque a un 10%, seguramente volveremos a testar los mínimos intradía de muchos valores a medida que seamos conscientes de que la recesión se convierte en depresión. Al desembarco de Normandía le siguió la batalla de las Ardenas.

Ya le comentaba la semana pasada que al mercado le va a costar años recuperar los niveles previos al comienzo de la crisis del coronavirus, pero lo que sí tenemos claro es que no todas las bolsas se recuperarán de forma idéntica. El convencimiento es que China, que ya es el mercado menos castigado, será quien encare con más revulsivo la V de la recuperación, porque es la primera economía que se ha puesto en marcha y la que puede encarar mejor que nadie la parálisis mundial gracias a su consumo interno.

China se pondrá en la parte más alta de la V, detrás irá EEUU, y mucho más atrás se quedará Europa. El Viejo Continente se instalará a la cola de la inflexión entre la bajada y la recuperación respecto a las dos grandes economías del mundo, como consecuencia de lo que llevamos visibilizando en una década. La política monetaria puede entrar en escena, pero esta debe ir acompañada de algo que hoy, como en la crisis de deuda de 2012, no ocurrió por mucho que magnifiquemos a Draghi: alemanes, holandeses, austriacos y finlandeses no están dispuestos a mutualizar el coste de financiación de italianos, españoles, griegos, portugueses y, ahora, hasta franceses. La gran sorpresa de esta crisis será que se aprueben los coronabonos o eurobonos, y solo llegarán en la medida en que Alemania acabe agonizando, porque se caigan sus exportaciones y deje de ser un problema que se incremente levemente su coste de financiación.

Las empresas puramente europeas serán las que más sufrirán como se desploman sus beneficios en una recesión. Las ganancias pueden caer más de la mitad. De media, en una recesión los beneficios ceden casi un 40 por ciento, y los dividendos casi la mitad que las ganancias -hay reservas en muchas firmas-. En el Ibex están empezando a materializarse suspensiones o recortes.

P.D.: El 15 de marzo del año próximo celebraremos que sobrevivimos al Covid-19.

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