Empresas y finanzas

BBVA enfría las fusiones tradicionales y apuesta por incursiones digitales en Europa

  • El banco distribuirá 5.500 millones a los accionistas vía dividendo y recompras
  • El banquero pide que se acabe ya el Caso Villarejo: "Es muy cansino esto"

BBVA enfría posibles fusiones tradicionales al apostar por incursiones digitales en Europa a la hora de abordar un crecimiento inorgánico, complementario a la expansión vía negocio, y dejar las adquisiciones de entidades al uso en otras jurisdicciones. Así lo compartió hoy el presidente del grupo, Carlos Torres, durante la presentación de resultados correspondiente a 2021 cuando BBVA ganó 4.653 millones de euros, lo que supone 3,6 veces los 1.305 millones obtenidos un año antes y superar en un 8% la previsión del consenso de mercado de Bloomberg.

El resultado recurrente, sin extraordinarios como los generados por la venta del negocio en EEUU y el coste del ERE en España, escaló a 5.069 millones, su cifra más alta en 10 años y que le posiciona para entregar con cargo a la cuenta de 2021 el mayor dividendo en efectivo en una década. Pagará 0,31 euros en total (a los 0,08 abonados en octubre sumará otros 0,23 en abril) y supone un 44% de 'pay-out', que completará este año con la recompra de acciones por valor de 3.500 millones.

Con ambos programas, los accionistas percibirán 5.500 millones de euros "y es el 15% de capitalización del banco", explicaron Torres y el consejero delegado del banco, Onur Genç. Puede acometer una retribución extra vía recompra de títulos tras vender el negocio en EEUU por 9.600 millones.

Torres eludió desvelar las opciones descartadas antes de decidir reforzar la remuneración al inversor. "No hablamos de lo que no hacemos", se excusó ante la pregunta directa de si han orillado adquisiciones en otros mercados al margen del fracaso en la negociación con el Sabadell del que prefirió no elaborar más declaraciones para evitar interpretaciones. "Se analizó, no llegamos a un acuerdo en términos económicos y es mejor no especular más", zanjó.

A la pregunta sobre Banamex, que vende Citi en México y por la que se ha interesado el Santander, y si podría o no optar a él emitió una respuesta similar con un "no hacemos comentarios sobre operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones)" pero subrayó la importancia de la franquicia azteca de BBVA y su intención de seguir ganando cuota de mercado.

En términos generales expuso que BBVA no se pone cortapisas y lo explora todo. "De Sky is the limit. No hablamos de lo que no hacemos pero cuando hay oportunidad las analizamos todas y hay muchísimas oportunidades que analizamos y descartamos", afirmó.

Sin embargo, precisó que en Europa la visión sería abordar operaciones así por la "vía digital" y en otros mercados cuando haya oportunidades de fusiones y adquisiciones. Con la digitalización refirió que, en el mundo, "se hacen menos, probablemente, operaciones tradicionales".

Italia, Reino Unido y Europa

Es algo que BBVA ya aplica. En Italia ha irrumpido con un banco digital, que podría llevar a otros mercados. En Reino Unido está presente a través del 31% que controla en Atom Bank, en mercados europeos con Solarisbank, del que posee un 16% y en Brasil controla el 10% de Banco Neon, sin contar sus incursiones a través del fondo de capital riesgo Propel que dispone en su cartera de 6 unicornios.

Como es tradicional en los encuentros informativos el Caso Villarejo copó parte de la atención y Torres aprovechó las preguntas para reclamar que se agilice al máximo el proceso judicial. El banquero mostró su disconformidad con la nueva prórroga decretada por la Audiencia Nacional convencido de que "se ha prolongado demasiado". "Es muy cansino esto y la diligencia que queda puede hacerse en seis meses", sin extensiones adicionales, expresó recordando que la instrucción arrancó en el 2018 y estamos en 2022.  

Sin embargo, eludió entrar a más detalles en el caso remitiendo como siempre a la web informativa abierta por entidad en su portal corporativo y subrayando la máxima colaboración del banco en el proceso. Su atención la volcó en desglosar las cuentas y poner de relieve el dividendo tras un resultado, sin atípicos, que no veía BBVA desde hace una década gracias a crecimientos del negocio en todos los países y en todos los márgenes de la cuenta.

Puso acento especial en el empuje logrado en el ejercicio, con una captación de 8,7 millones de clientes (711.000 en España frente a los 500.000 obtenidos el año anterior), que se acerca a los 10 millones establecidos para 2024 en el plan estratégico y que difieren de los 3,4 millones conseguidos en el 2016.

Un 40% llegaron además por canales digitales, donde el banco centra su apuesta si bien explicó que tiene igualmente programas para los colectivos de mayores o no mayores que prefieren un trato tradicional y que prevé reforzar. 

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