Empresas y finanzas

Unicaja estudia convocar a la junta para repartir dividendo en 2021

  • El BCE decidirá en enero si pone fin a la prohibición del pago a los accionistas
Sucursal de Unicaja.

La banca se adelanta a la futura decisión del Banco Central Europeo (BCE) sobre si levanta el veto o no al reparto de dividendos de 2021 y anuncia por su cuenta la intención de retribuir al accionista el año que viene, aunque condicionada a la resolución final del supervisor. Así, Santander y Liberbank ya han convocado en esta semana a sus respectivas juntas de accionistas para plantear el reparto; BBVA y CaixaBank han apuntado a distribuir también las ganancias y todas las miradas van ahora hacia Unicaja.

El grupo andaluz estudia ahora convocar a la junta de accionistas para analizar el reparto de dividendo. La entidad ya anunció el pasado mes de abril, cuando canceló la retribución a cargo del resultado de 2019 tras la recomendación del BCE, que reuniría a los inversores a finales de este año con el objetivo de volver a evaluar dicha decisión.

La intención de la entidad es recuperar el dividendo en efectivo una vez se levante el veto del supervisor europeo, un tema prioritario para el banco. Los directivos de Unicaja ya adelantaron en la presentación de resultados del primer semestre del año que el grupo financiero tiene los resultados y la solvencia adecuada para reanudar el dividendo.

El BCE requirió a finales de marzo a todas las entidades de la zona euro que se abstuvieran de retribuir a sus accionistas ante el estallido de la pandemia del coronavirus y las consecuencias que podría traer para la economía de los distintos países. Bajo este escenario, el organismo pidió destinar a reservar el dinero que se iba a repartir a los socios para poder asegurar un mayor flujo de la financiación en un momento en el que tanto los hogares como las empresas iban a encontrarse con problemas de liquidez.

El BCE, inicialmente, censuró el reparto hasta octubre de este año, pero este verano, lo amplió hasta finales de 2020. Ahora, toda la banca mira a Fráncfort, a la espera de que se pronuncie si mantiene el veto también para el próximo año o lo levanta. Una decisión que, previsiblemente, se conocerá en enero.

Presión del sector

El Banco Santander ha sido el primero en dar un paso hacia adelante y convocó el pasado lunes a la junta para finales de octubre para plantear el pago de un dividendo en efectivo en 2021, con cargo a reservas. Su objetivo es distribuir 0,10 euros por acción. Liberbank le siguió el paso este miércoles, y citó a sus socios para el 28 de octubre, bajo el mensaje de que su objetivo de retomar el pago en 2021.

Asimismo, BBVA, que sí pudo repartir dividendo de 2019 porque fue aprobado en junta antes de la recomendación del BCE, pero que desde entonces, como el resto de entidades, mantiene la retribución en el aire, ya ha anunciado que su intención es volver a distribuirlo en 2021, con un pay-out de entre el 30 y el 40%, y, además dar un dividendo extraordinario mediante la recompra de acciones.

Finalmente, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ya avisó la semana pasada, en la rueda de prensa para presentar la fusión con Bankia, que el objetivo del banco es recuperar el dividendo en efectivo y pidió al BCE que se replantee el veto por entidades y no de forma global.

Supeditado a la recuperación

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, fue muy cauto la semana pasada al pronunciarse sobre si se levantará la prohibición de repartir dividendo a la banca en 2021. "Es una medida temporal, pero el límite de lo temporal dependerá de la evolución de la crisis", dijo.

De Guindos aseveró que todo dependerá de cómo vaya la recuperación económica, porque si la banca retribuye a los accionistas tendrá menos margen para financiar la economía y eso podría "abortar" la mejora de la situación, inició el exministro.

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