Empresas y finanzas

Abertis, Globalvia y Roadis se lanzan a comprar la autopista Elizabeth River por 1.700 millones

  • Ofertan por el 100% de la infraestructura en Virginia que venden Macquarie y Skanska
  • Atlantia y ACS vuelve a unir fuerzas para este proceso con GIC
Elizabeth River Tunnels, en Virginia (EEUU)

Abertis, Globalvia y Roadis han entrado en el proceso para comprar la autopista de peaje Elizabeth River Tunnels, en Virginia (Estados Unidos), al fondo australiano Macquarie y la constructora sueca Skanska, según informan fuentes del mercado a elEconomista. El importe de la operación se estima en el entorno de los 2.000 millones de dólares (cerca de 1.700 millones de euros al cambio actual).

Abertis ha vuelto a unir fuerzas con el fondo soberano de Singapur, GIC, con el que adquirió en junio la mexicana Red de Carreteras de Occidente (RCO) y con el que también se alió para pujar la pasada primavera por la concesionaria portuguesa Brisa. De este modo, el grupo que controlan Atlantia y ACS consolida la alianza con el gigante asiático para impulsar su crecimiento en el mundo y compensar así el final de sus mayores concesiones en España.

Las tres concesionarias españolas compiten con la australiana Transurban y está previsto que entreguen las propuestas vinculantes a mediados de octubre

Abertis y GIC, Globalvia y Roadis se disputan la compra del 100% de la infraestructura viaria estadounidense con la australiana Transurban. Todas ellas han presentado ya ofertas indicativas, de acuerdo con las mismas fuentes, y está previsto que entreguen las propuestas vinculantes a mediados de octubre.

El proyecto Elizabeth River Tunnels fue adjudicado a Macquarie Infrastructure and Real Assets (MIRA) y Skanska, a través de un consorcio del que controlan el 50% cada una, en 2012. Implicó la rehabilitación y construcción de varios túneles que conectan a través del río Elizabeth las ciudades de Portsmouth y Norfolf, en la región de South Hampton (Virginia), así como la ampliación de la autopista MLK 58 con la I-264. La inversión requirió alrededor de 2.100 millones de dólares (1.770 millones de euros), con financiación tanto pública como privada.

Macquarie y Skanska han decidido sacar al mercado la infraestructura a pesar de las incertidumbres que ocasiona la pandemia por la Covid-19

La iniciativa, promovida por el Departamento de Transportes de Virginia, incluye la concesión para su explotación hasta el año 2070. El consorcio de Macquarie y Skanska, denominado Elizabeth River Crossing (ERC), gestiona los peajes de los dos túneles principales (MTT y DTT) y también opera y mantiene otros túneles y determinadas carreteras de conexión, como la autopista MLK. Ambas firmas han decidido sacar al mercado la infraestructura a pesar de las incertidumbres que ocasiona la pandemia por la Covid-19 y que ha afectado al tráfico de las autopistas en todo el mundo.

La compraventa del proyecto Elizabeth River Tunnels es una de las mayores operaciones de infraestructuras de 2020, sólo por detrás de la de Brisa y de la de RCO.

Abertis, Globalvia y Roadis, que han declinado hacer comentarios, vuelven así a verse las caras este año en un gran proceso internacional, puesto que las tres concesionarias españolas también participaron en distintas fases de la operación de Brisa. Ahora lo hacen en Estados Unidos, un mercado estratégico para las tres y donde llevan años intentando reforzar sus posiciones.

Globalvia tiene presencia en Estados Unidos desde 2016, cuando adquirió el 100% de las acciones de la autopista Pocahontas Parkway

Demuestran así su capacidad financiera para aspirar a las mayores adquisiciones en el mercado secundario de autopistas, en el que se destacan entre los principales actores del mundo. Abertis lo hace de la mano de un socio financiero de primer nivel, como es GIC, y Globalvia y Roadis cuentan para ello con la fortaleza de los fondos de pensiones que controlan su capital (el holandés PGGM, el canadiense OPTrust y el británico USS en el caso de la compañía que dirige Javier Pérez Fortea y el canadiense PSP en el de la firma que lidera José Antonio Labarra).

Globalvia tiene presencia en Estados Unidos desde 2016, cuando adquirió el 100% de las acciones de la autopista Pocahontas Parkway, ubicada precisamente en el Estado de Virginia, por más de 600 millones de dólares (535 millones de euros al cambio de entonces). Dos años más tarde dio entrada a un socio financiero con una participación del 24,5%. El grupo que preside Juan Béjar tiene un elevado interés en Estados Unidos, donde ha participado en los últimos años en procesos viarios y ferroviarios, como el Corredor de Transporte de Sepúlveda, en California, por el que compite con ACS.

Proyecto en Colorado

Abertis, por su parte, cuenta con oficinas en Estados Unidos desde 2006. Su filial de tecnología de peajes de Abertis, Emovis, ha instalado y mantiene el sistema de peaje del Newport Pell Bridge en el Estado de Rhode Island y gestiona un proyecto de pago por uso para vehículos eléctricos en Utah.

Mientras, Roadis tuvo hasta 2017 la I-69, en Indiana, y en la actualidad se halla en negociaciones por una propuesta no solicitada para la autopista de peaje E-470, en el Estado de Colorado.

Foco en el crecimiento exterior

Abertis, Globalvia y Roadis tienen una estrategia por el crecimiento internacional ante la escasez de oportunidades en España. Las tres participaron en la puja por la lusa Brisa, que finalmente adquirieron el fondo de pensiones holandés APG,  el coreano NPS y la suiza Swiss Life por 3.000 millones de euros, lo que la convierte en la mayor operación en infraestructuras de transporte del mundo en 2020. Globalvia se halla ahora en la fase final para hacerse con la autopista Baixo Alentejo, en Portugal.

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