Economía

Trump arriesga la recuperación mundial al retomar el pulso con China

  • El presidente se prepara para reanudar su escalada arancelaria este viernes
Foto: Reuters
Nueva York

La tregua comercial entre Estados Unidos y China, que comenzó el pasado diciembre, se desmorona y entra en un momento crítico. Cuando muchos daban por descontado que Washington y Pekín cerrarían un acuerdo a finales de esta semana, la administración Trump se prepara para reanudar su escalada arancelaria el próximo viernes. Aludiendo el reniego del gobierno chino a los compromisos ya dispuestos, el Gobierno estadounidense se prepara para elevar los gravámenes de un grupo de productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares, del 10% al 25%.

Una situación que intentará subsanarse in extremis este miércoles y jueves, cuando el viceprimer ministro chino, Liu He, viaje a la capital estadounidense para reunirse con el representante comercial de EEUU, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, según confirmó el martes el Ministerio de Comercio chino. Su portavoz, Geng Shuang, dijo en una conferencia de prensa que el respeto mutuo era la base para alcanzar un acuerdo comercial y que "añadir aranceles no va a resolver ningún problema".

El lunes, Lighthizer dijo haber observado una erosión en los compromisos del gigante asiático, al que acusó de intentar "alejarse" del lenguaje plasmado en el acuerdo. Por su parte, Mnuchin confirmó que todo el equipo económico del presidente está de acuerdo en recomendar a Trump que EEUU siga adelante con los aranceles si no hubiera acuerdo el viernes.

"Las tensiones sugieren que los posibles factores de esta situación podrían ser la insistencia china de hacer concesiones administrativas en lugar de legislativas, el alcance de los mecanismos de implementación y cumplimiento, así como las enormes diferencias en la transferencia de tecnología y la protección de la propiedad intelectual", señala Andrew Schneider, economista jefe para EEUU de BNP Paribas.

El inquilino de la Casa Blanca no solo amenazó el pasado domingo con aumentar sus aranceles ya en curso, sino que insinuó que podrían imponerse nuevos aranceles del 25% a los artículos importados que hasta ahora han escapado a la disputa comercial, con un valor aproximado de 325.000 millones de dólares. EEUU importó más de 539.000 millones de dólares en bienes chinos el año pasado.

Desde Deutsche Bank estiman que si el país incrementase sus gravámenes hasta el 25% para todos los productos procedentes del país asiático y llegase además a tasar a las automotrices extranjeras su PIB se reduciría en más de un 2% los próximos 18 meses.

Los bienes que se verían afectados de forma inmediata si la Oficina del Representante Comercial elevase el viernes los aranceles hasta el 25 desde el 10% actual incluyen 2.600 millones de dólares en alimentos preparados, bebidas y tabaco. Otros 1.800 millones de dólares en animales vivos y productos animales; y 881 millones de dólares en productos vegetales.

Desde UBS, Keith Parker estima que reanudar una guerra comercial eliminaría 45 puntos básicos del crecimiento económico mundial, mientras que el PIB de China tendría un impacto de entre el 1,2 y 1,5%. Michael Zezas, de Morgan Stanley, consideró en un informe que su escenario base sigue observando una recuperación de la economía china, con un crecimiento estimado del 6,5% en el segundo y el tercer trimestre, aun así, advirtió que un aumento en los aranceles estadounidenses podría reducir esa estimación.

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