Economía

La economía de Reino Unido vuelve a la vida: qué hay detrás del sorprendente repunte del PIB este 2024

  • El PIB avanzó un 0,4% intermensual en mayo, el doble de lo esperado
  • La economía del país ha crecido un 1,5% acumulado desde diciembre
  • El avance de los salarios reales es clave y se ha notado en los servicios
Foto: Alamy

La economía británica creció más de lo previsto en mayo, un 0,4% en todo el mes, según el dato publicado este jueves por la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) de Reino Unido. Es la última de una serie de cifras de crecimiento mucho mejores desde principios de año. De hecho, la economía ha crecido un 1,5% acumulado desde diciembre, un resultado notable después de haber estado en una modesta recesión técnica durante la segunda mitad del año pasado.

El aumento del producto interior bruto (PIB) del 0,4% intermensual en mayo (dos décimas por encima de la previsión del consenso de economistas) será bien acogido por la nueva canciller económica del recién llegado gobierno laborista, tras anunciar a principios de semana que hará del relanzamiento del crecimiento económico una "misión nacional". De hecho, la mejora de las perspectivas económicas sugiere que el gobierno de Keir Starmer podría beneficiarse de que la recuperación económica sea más fuerte de lo que prevén la mayoría de los analistas.

Tras estancarse en abril, el aumento del PIB en mayo fue el cuarto de los últimos cinco meses, lo que apoya la idea de que el doble lastre que suponen para la actividad la subida de los tipos de interés y el aumento de la inflación está empezando a desvanecerse. La producción de servicios aumentó un 0,3% intermensual, gracias a las subidas de los hoteles y restaurantes (2,4% intermensual), el comercio minorista (1,8% intermensual) y las artes y espectáculos (1,2% intermensual).

Es cierto que el repunte de la actividad minorista en mayo se produjo tras una caída del 1,4% intermensual en abril debido a un tiempo inusualmente húmedo, por lo que es poco probable que se repita en junio. La producción de la construcción también invirtió la debilidad de abril relacionada con las condiciones meteorológicas y repuntó un 1,9% intermensual. La producción manufacturera creció un 0,4% intermensual.

"Siempre es tentador atribuir parte de este resultado a la volatilidad de los datos, y somos muy reticentes a decir mucho sobre la base de las cifras de uno o dos meses. Pero la conclusión inevitable tras cinco meses de datos es que la economía va mucho mejor en lo que va de 2024. El crecimiento de los salarios reales (descontando la inflación) es indudable, y los servicios orientados al consumidor registraron un aumento de la producción del 0,7% en mayo, aunque estas cifras han sido muy volátiles este año", explica James Smith, economista de ING. En este avance de los salarios reales se conjugan las subidas salariales para paliar el efecto de la inflación (alcanzó un pico superior al 11% en las islas), las estrecheces del mercado laboral (falta de mano de obra tras la pandemia) y la notable desinflación (el IPC ya ha vuelto al rango del 2%).

"El resultado es que el PIB global del segundo trimestre está en vías de aumentar entre un 0,5 y un 0,6, tras un crecimiento del 0,7% en el primer trimestre. Somos escépticos en cuanto a que este tipo de crecimiento pueda mantenerse en la segunda mitad del año, pero esperamos que el crecimiento siga siendo razonable. Un factor importante es que el impacto de las anteriores subidas de tipos ya ha pasado; estimamos que el 80% de la restricción hipotecaria ha quedado atrás", pronostican desde el servicio de estudios del banco holandés. "Nuestra previsión de una subida del PIB del 0,2% intermensual en junio se traduciría ahora en un aumento del 0,7% intertrimestral en el segundo trimestre (frente a nuestra previsión anterior del 0,4% intertrimestral). Esto estaría en línea con el aumento del 0,7% intertrimestral del primer trimestre", apunta Ashley Webb desde Capital Economics.

¿Cambia esto la situación para el Banco de Inglaterra? Probablemente no, opina Smith: "Los responsables políticos siguen centrándose casi exclusivamente en la inflación de los servicios, y es la única publicación que queda de estos datos la que determinará si el banco central puede recortar los tipos en agosto. El economista jefe del Banco de Inglaterra, Huw Pill, se negó ayer, como era de esperar, a dar su opinión al respecto. Pero salvo grandes sorpresas en las cifras de inflación, creemos que el BoE preferirá empezar a recortar los tipos y esperamos tres recortes en total este año".

"Como la proyección sería más fuerte que la previsión del Banco de Inglaterra de un aumento intertrimestral del 0,5%, esto podría significar que el banco central no necesita apresurarse a recortar los tipos de interés. Seguimos pensando que el BoE recortará los tipos de interés del 5,25% al 5% en la próxima reunión de política monetaria de agosto, aunque el momento del primer recorte se verá muy influido por la publicación de los datos de inflación de junio y del mercado laboral de mayo la semana que viene", cierra Webb.

Un informe de Capital Economics inmediatamente posterior a las elecciones del pasado 4 de julio destacaba que la composición de la política fiscal podría ser un poco más favorable al crecimiento a partir de ahora. El programa del Partido Laborista prevé que el gasto público en 2028/29 será 9.500 millones de libras (0,3% del PIB) más alto que los planes actuales y los impuestos serán 8.600 millones de libras (0,3% del PIB) más altos. "Normalmente, una libra más de gasto público (tanto el gasto diario como la inversión) sumaría más al PIB de lo que una libra más en impuestos restaría. Esto puede significar que para 2028/29 el PIB sea un poco más alto que en otras circunstancias, aunque tal vez sólo un 0,1-0,2%, e incluso eso no es un hecho", argumentaba su autor, Paul Dales.

Desafíos económicos para Reino Unido

Pero no es oro todo lo que reluce y el crecimiento de los salarios reales al que apuntan desde ING tiene su contexto. "El crecimiento de la productividad es clave para aumentar el nivel de vida a lo largo del tiempo, y los salarios reales del Reino Unido se han estancado en los últimos 14 años bajo el Gobierno conservador saliente. El Reino Unido también ha obtenido peores resultados que sus homólogos en términos de crecimiento de los salarios reales desde 2010. Los salarios reales han repuntado algo recientemente, a medida que la crisis energética europea se desvanece y la inflación ha caído al 2%, pero para que los aumentos salariales reales sean sostenibles es necesario que aumente la productividad", detalla Daniel Vernazza, economista de UniCredit Research.

Respecto a las implicaciones para el crecimiento que pueda tener la llegada de un nuevo gobierno tras 14 años y con mucha representación parlamentaria, Vernazza muestra sus cautelas: "Los laboristas se han asegurado una mayoría masiva para aplicar lo que llaman el cambio. Pero hasta ahora no han anunciado ningún cambio político radical. Se ha comprometido a gravar, gastar y pedir prestado sólo un poco más de lo que había planeado el Gobierno conservador saliente. Ha prometido mejorar los lazos con la UE, pero sus líneas rojas descartan una relación mucho más estrecha. Si los laboristas quieren hacer frente a los enormes retos económicos del país, desde la baja productividad y la crisis del coste de la vida hasta una economía menos abierta, sin duda tendrán que ser más audaces. Sin embargo, las tensas finanzas públicas, las reglas fiscales (autoimpuestas y arbitrarias) y el compromiso de no subir los principales tipos impositivos durante la legislatura del próximo parlamento le dejarán poco margen de maniobra".

"Los votantes han dado al Partido Laborista un mandato claro. Es probable que el nuevo gobierno se centre principalmente en cuestiones como la difícil situación del sistema sanitario, la falta de vivienda y la inmigración. No se esperan grandes cambios en la política económica, lo que también se aplica a las relaciones con la UE, que probablemente mejorarán, al menos en términos de clima. Al mismo tiempo, la política fiscal (como en otros países) sigue un rumbo insostenible. El margen de maniobra de la política fiscal puede ser incluso menor de lo que indican los planes actuales, ya que las previsiones de crecimiento han demostrado ser a menudo demasiado optimistas en los últimos años. Sin embargo, no vemos un camino claro para que el Reino Unido supere estos desafíos", coincide Ralph Solveen desde Commerzbank.

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