Economía

La OCDE pide un mayor ajuste fiscal a España aunque mejora su crecimiento al 1,8%

  • Prevé que el gasto en pensiones seguirá engrosando la deuda si no hay una reforma
  • El organismo sitúa su previsión cuatro puntos por encima de lo que pronosticaba en noviembre
  • Advierte de que la baja productividad y la escasa inversión "lastran el potencial de crecimiento"
Madridicon-related

La OCDE revisa al alza el crecimiento de España para este año, hasta situarlo en el 1,8% en su informe sobre el Panorama Económico Mundial, publicado este jueves. Así, el organismo internacional aumenta cuatro puntos sus previsiones con respecto a sus previsiones de noviembre y uno frente a las de febrero, y sitúa el crecimiento del país en un 2% para 2025. Entre los factores que van a impulsar el crecimiento señalan un mercado laboral "sólido" y el aumento de los ingresos reales.

Aún así, a baja productividad y la caída de la inversión en España van a lastrar su crecimiento en los próximos años. El organismo dirigido por Mathias Cormann asegura que la inversión en España presenta margen de mejora, tal y como sucedió el año pasado. En concreto, según sus estimaciones, avanzará un 0,7% este año para, en 2025, despuntar hasta el 3% gracias a un factor extraordinario como es "la implementación continua del Plan de Recuperación europeo", destaca el organismo. En el largo plazo, no obstante, este componente de la demanda interna puede necesitar nuevos estímulos.

Otra de las advertencias que lanza es en el terreno de la productividad. A pesar de que aseguran que el mercado laboral es "sólido", todavía arrastra el problema estructural de la caída de la productividad, algo que lastrará el crecimiento del país a la baja. Para corregir esta problemática, en la OCDE hablan de trabajar en terrenos como la innovación, la mejora de la educación que adecúen la cualificación de los estudiantes en aquellas materias donde la mano de obra escasea. Esto sumado a la creación de políticas activas de empleo que transformen la mano de obra a las necesidades del mercado.

La organización con sede en París señala que el crecimiento estará impulsado por el consumo privado, respaldado por un mercado laboral "sólido" y aumentos en los ingresos reales de los trabajadores.

Así, el principal vector de la actividad de nuestro país para el próximo año se situará en el consumo privado, cuyo aumento previsto por la OCDE es del 2% para este año y del 2,1% el próximo. Esto está relacionado directamente con ese mercado laboral, cuya tasa de paro esperan que baje hasta el 11,7% de media este año, desde el 12,1%de 2023, y que se quede en el 11,3% en 2025, y con el incremento del poder adquisitivo por la caída de la inflación. En este sentido, prevén que la tasa de inflación en España disminuya al 3% en 2024 y al 2,3% en 2025, con una reducción en los datos subyacentes al 2,9% este año y al 2,2% el próximo.

Mayor ajuste fiscal

Por lo tanto, sostiene que España requerirá un ajuste fiscal más robusto y continuado a medio plazo para mantener la deuda en una senda descendente, cumplir con las normativas fiscales propuestas por la Unión Europea y abrir espacio para futuras prioridades de gasto.

La organización identifica como un problema específico en España el aumento del gasto en pensiones, sugiriendo que esto afecta negativamente a otras áreas que podrían impulsar el crecimiento económico. Esta crítica se dirige a la reforma propuesta por el ministro José Luis Escrivá, la cual ya había sido objeto de críticas en el pasado.

La OCDE sugiere dos medidas clave para abordar los desafíos económicos actuales y futuros en España: en el corto plazo, recomienda que las políticas dirigidas a mitigar el impacto de los altos precios de la energía se enfoquen en brindar apoyo financiero específico a las personas más vulnerables.

En el largo plazo, el ajuste fiscal debería pasar por "una consolidación fiscal a base de la generación de ingresos adicionales". Para ello propone una "ampliación gradual" del Impuesto Sobre el Valor Añadido (IVA). Es decir, la reducción del tipo reducido en muchos productos y servicios de este tributo indirecto. También recomienda incrementar los impuestos relacionados con el medio ambiente y una reforma para mejorar en la eficiencia del gasto público

La economía mundial mejora gracias a EEUU

La economía mundial crece más rápido de lo previsto hace sólo unos meses gracias a la resistencia de la actividad en Estados Unidos, mientras que la inflación converge más rápidamente de lo esperado con los objetivos de los bancos centrales, que mejoró sus perspectivas.La economía mundial mantendrá la tasa de crecimiento del 3,1% registrada el año pasado y aumentará ligeramente hasta el 3,2% el año próximo, según el think tank, que revisa al alza sus previsiones de febrero, que apuntaban a un crecimiento del 2,9% este año y del 3% en 2025. Esto representa una revisión al alza de dos décimas con respecto a las previsiones anteriores de la OCDE en febrero y cuatro décimas más que en noviembre.

Una caída de la inflación más rápida de lo previsto prepara el terreno para que los principales bancos centrales inicien recortes de tipos en el segundo semestre del año, al tiempo que impulsa el aumento de los ingresos de los consumidores, según afirma la OCDE en su último informe de Perspectivas Económicas. Sin embargo, la OCDE advirtió de que la velocidad de las recuperaciones divergía ampliamente, señalando que la persistente atonía de Europa y Japón se veía compensada por la de Estados Unidos, cuya previsión de crecimiento se elevó al 2,6% este año, frente a una estimación anterior del 2,1%.

Por su parte, Europa continúa rezagada, principalmente debido al estancamiento en Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido.

"Un optimismo prudente ha comenzado a dominar en la economía mundial, pese a un crecimiento modesto y a la sombra persistente de los riesgos geopolíticos", resume la economista jefe, Clare Lomardelli, que señala las evoluciones marcadamente diferentes en distintas regiones.

Aunque la debilidad de Alemania seguirá pesando en el conjunto de la zona euro, se prevé que el crecimiento del bloque aumente del 0,7% este año al 1,5% el próximo, ya que la menor inflación aumenta el poder adquisitivo de los hogares y allana el camino para recortes de tipos.

Las perspectivas británicas fueron una de las pocas que se revisaron a la baja, ya que la OCDE prevé ahora sólo un 0,4% para este año, frente al 0,7% anterior. A medida que los tipos de interés empiecen a bajar a partir del tercer trimestre de este año, el crecimiento del Reino Unido aumentará hasta el 1% en 2025, frente al 1,2% previsto en febrero.

"Esta previsión no es especialmente sorprendente, dado que nuestra prioridad durante el último año ha sido atajar la inflación con tipos de interés más altos", dijo el ministro de Economía británico, Jeremy Hunt, en respuesta a la previsión, señalando previsiones más optimistas del Fondo Monetario Internacional.

Además de Estados Unidos, hay varios grandes países emergentes que impulsan el crecimiento económico mundial. India se espera que crezca un 6,6% tanto en 2023 como en 2024, mientras que China se proyecta un crecimiento del 4,9% en 2024 y del 4,5% en 2025. Otros ejemplos incluyen a Indonesia, con un crecimiento previsto del 5,1% en 2024 y del 5,2% en 2025, y a Turquía, con tasas de crecimiento del 3,4 % y del 3,2 % respectivamente. Estos países emergentes están contribuyendo significativamente al dinamismo de la economía global.

Rusia sigue sorprendiendo

A pesar de estar inmersa en la invasión de Ucrania, Rusia sigue sorprendiendo a los expertos en economía por la resistencia de su economía, logrando sortear la mayoría de las sanciones impuestas por Occidente. La OCDE ha revisado al alza sus perspectivas una vez más desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. Se estima que después de un crecimiento del PIB del 3,6 % en 2023, este año Rusia experimentará un ascenso del 2,6 %, ocho décimas más de lo previsto en febrero.

Al otro lado del charco

La OCDE proyecta que Brasil experimentará un crecimiento del 1,9 % este año, marcando así la tercera caída consecutiva en su ritmo de crecimiento. Además, advierte sobre el creciente déficit fiscal en el país. La mayor economía latinoamericana ha experimentado una desaceleración anual, con un crecimiento del 2,9 % en 2023, un 3,1 % en 2022 y un 5,1 % en 2021, durante la reactivación posterior a la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, la OCDE anticipa un "repunte gradual" en la actividad económica durante la primera mitad de este año, con una proyección de crecimiento del 2,1 % para 2025.

Para Argentina pronostica que el PIB sufrirá una caída del 3,3% este año, profundizando la contracción experimentada en 2023. Sin embargo, se espera una "notable" desaceleración de la inflación, que sigue siendo uno de los principales desafíos del país. Se prevé que el PIB se contraiga un 3,3% en 2024 antes de crecer un 2,7 % en 2025. La alta inflación, el ajuste fiscal implementado por el Gobierno de Javier Milei y la incertidumbre política se espera que afecten negativamente al consumo privado y la inversión durante la mayor parte de este año. El pronóstico de una contracción del 3,3% del PIB para 2024 es peor que el presentado en febrero pasado por la OCDE, que proyectaba una caída del 2,3 % para este año. En 2023, el PIB de Argentina se contrajo un 1,6 %, en medio de una marcada aceleración de la inflación, que alcanzó un aumento del 211,4 %, la tasa más alta a nivel mundial. En cuanto a la inflación, la OCDE había pronosticado previamente un aumento hasta el 250,6 % para 2024, pero ahora estima una tasa anual del 208,1 % para este año y del 71,2 % para 2025.

Por otro lado, se espera que el crecimiento del PIB de Perú se recupere en 2024 con un repunte del 2,3% y se fortalezca aún más en 2025 con un avance del 2,8%. Sin embargo, persisten importantes riesgos internos debido a la incertidumbre política. La OCDE destaca que la recuperación económica peruana estará acompañada de una inflación a la baja y una mejora en la situación financiera, lo que generará un entorno más favorable para la economía. Se espera que la inversión pública se vea impulsada por la implementación acelerada de proyectos de infraestructura y la gradual recuperación del empleo, lo que también respaldará el consumo privado. Además, se prevé que las exportaciones peruanas se beneficien de un mejor desempeño en sectores como la agricultura, la pesca y el turismo, así como de las inversiones mineras, lo que aumentará el dinamismo económico. A pesar de estos aspectos positivos, existen importantes riesgos tanto internos como externos, incluida una posible recuperación más lenta de lo esperado en China, el principal socio comercial de Perú. Además, la OCDE señala que los precios más bajos del cobre podrían tener un efecto adverso sobre las exportaciones, los ingresos fiscales y las perspectivas de inversión en el país.

La OCDE revisó a la baja la previsión de crecimiento económico de México para el final del año, estimándolo en un 2,2% en lugar del 2,5% anteriormente pronosticado. Esta expansión estará respaldada por un mercado laboral sólido, una inversión física impulsada por proyectos de infraestructura pública y la gradual relocalización de la manufactura hacia México, conocida como 'nearshoring'. El documento resalta que el consumo privado será un motor clave del crecimiento, apoyado por bajos niveles de desempleo y el aumento de los ingresos reales de los hogares.

Otro de los país en positivo es Costa Rica, en el que se prevé un crecimiento sólido, con un aumento del 3,6 % en 2024 y del 3,9 % en 2025. Este crecimiento se apoyará en una política monetaria más flexible, una expansión del crédito y un aumento en los ingresos familiares que impulsarán la demanda interna. Sectores como la construcción, el comercio, el transporte y la manufactura liderarán esta actividad económica, manteniendo un crecimiento anual del índice mensual del 3,6 % en febrero de 2024.

Para Chile, se eleva el pronóstico de crecimiento del PIB para este año al 2,3%, medio punto porcentual más alto que la estimación anterior de 1,8 % en noviembre pasado. Se espera una recuperación del consumo en 2024 y 2025, impulsada por la mejora de los salarios reales, la disminución de la inflación y condiciones financieras más flexibles.

Se proyecta para Colombia "otro año de crecimiento modesto", con un pronóstico del 1,2% para 2024 y un repunte hasta el 3,3% en 2025, según su último informe sobre perspectivas económicas. Esta previsión para 2024 se mantiene igual a la realizada en noviembre pasado. El crecimiento del PIB colombiano en 2023 fue del 0,6%, la mitad de lo esperado. Respecto a la inflación, se observa una desaceleración gradual en Colombia, aunque sigue siendo elevada y no se espera que se ubique dentro del rango objetivo hasta el segundo semestre de 2025.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud