Economía

Algo huele podrido en la banca central: el giro inesperado en los casos de manipulación del euríbor y libor

Mervyn King, Ben Bernanke y Jean Claude Trichet estaban al frente del BoE, Fed y BCE, respectivamente, en 2008. Bloomberg.

Un reportero de la BBC denuncia que, a finales de 2008, cuando el sistema financiero se derrumbaba, los bancos centrales (Banco de Inglaterra, BCE y Reserva Federal) presionaron a las entidades financieras para que bajaran artificialmente los indicadores de las tasas de interés del mercado interbancario, aprovechando que era una práctica habitual desde los años noventa. Cuatro años después, el escándalo estalló con el procesamiento de casi cuarenta operadores de los principales bancos comerciales de Europa. Varios de ellos están comenzando a quedar excarcelados, libres de delito, al demostrar que obedecían órdenes y era una práctica común.

Para el común de los mortales, los casos de manipulación del libor fueron una más de las excreciones que se produjeron dentro del sistema financiero para llegar a la crisis de 2008. Alrededor de cuarenta operadores de los bancos más importantes del mundo fueron procesados en EEUU y Reino Unido después de que estallara el escándalo en 2012, cuando las heridas de la crisis todavía estaban abiertas en el Viejo Continente. Para la mayoría de las personas fue una tropelía más de los bancos contra el mundo. Los investigadores y reguladores situaban el inicio del fraude a partir de 2005 y se prolongó hasta el año de la crisis. Posteriormente, el escándalo salpicó al euríbor.

En aquellos de momentos, cuando la crisis financiera se había convertido en una crisis de a pie de calle, los bancos y sus ejecutivos eran los máximos culpables del mayor desaguisado que había conocido la economía global desde la Gran Depresión de 1929. Mientras buena parte de los gobiernos occidentales había gastado miles de millones en rescates bancarios, los bancos centrales habían quedado como los últimos miembros de la Guardia de la Noche por salvar el sistema financiero mundial del caos.

A finales de 2008, los bancos centrales de todo el mundo desde Tokio a Washington, pasando por Frankfurt o Londres unieron sus poderes para inyectar miles de millones, como si no hubiera mañana, a los bancos. Durante unos cuántos meses, el desayuno venía acompañado con una intervención en el mercado cada vez más gorda. Ahora estamos acostumbrados a movimientos históricos de la banca central. Cuando no bajan los tipos a niveles negativos, sacan la manguera sin contemplaciones para que no pare la economía en mitad de una crisis sanitaria. Por aquella época, pocas personas sabían qué estaba pasando realmente y que significa tales medidas. Los flujos de capital y de crédito se habían secado. Ningún banco quería prestar dinero en el sistema interbancario, clave para que funcione la economía y los propios mercados. Y el euríbor y el libor, índices de tasas de interés, estaban manifestando esta anomalía disparándose.

Los dos indicadores financieros representaban, y representan, a qué tipos se prestan el dinero las entidades financieras. En los momentos de mayor desconfianza no se cruzaban ni un solo euro en forma de préstamo y cuando lo hacían alcanzaba cotas disparatadas. Para los bancos centrales, los indicadores de tipos de interés se habían convertido en un auténtico quebradero de cabeza. El euríbor y el libor, a finales de 2008, además, se había convertido en el termómetro de la crisis financiera y en el juego de la silla vacía. El banco que se financiaba por el interbancario iba a quedar señalado como en el próximo banco en ser rescatado. El contexto era que cada semana caía un banco en EEUU o en Europa.

La increíble, verídica y sucia historia del libor

Y los dos índices se empeñaban en no caer, pese a los esfuerzos titánicos de la Reserva Federal, BCE o Banco de Inglaterra. De nada valía dar liquidez ilimitada a los bancos y recortar los tipos de interés a la vez, si el dichoso euríbor y libor no paraban de subir. Y en esta tesitura encaja la versión novedosa del corresponsal de Economía de la BBC Andy Verity, que plasmará en las próximas semanas en su nuevo libro Rigged: The Incredible True Story of the Whistleblowers Jailed after Exposing the Rotten Heart of the Financial System. Algo así como La increíble, verídica y sucia historia de la manipulación del Libor, adaptación muy libre entre el título original y lo que se va a encontrar el futuro lector.

El periodista cuenta que entre bambalinas los bancos centrales hicieron algo más que tomar medidas inéditas de manera coordinada. Durante el mes negro de octubre de 2008, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo, junto con la Reserva Federal, presionaron a los bancos comerciales para que cruzaran operaciones en el mercado interbancario muy por debajo de los niveles que marcaban el libor y el euríbor para hacer retroceder a ambos índices, explica en un artículo sobre su investigación en la web de la BBC.

"En el punto álgido de la crisis financiera de 2008, cuando los préstamos bancarios casi se habían detenido, los bancos centrales de todo el mundo instaron a la calma, pero detrás de escena, mi investigación revela evidencia de que estaban moviendo palancas para restaurar la calma artificialmente", señala Verity.

Medidas desesperadas

El libro apunta a que los bancos centrales traspasaron la línea roja que separa las funciones de supervisión y política monetaria de la manipulación del mercado. Hay que tener en cuenta que en ese momento el sistema financiero se estaba derrumbando, literalmente. En ese momento el libor y el euríbor funcionaban como un índice del miedo. Si bajaba, significaba que había confianza en el sistema financiero. Si subía, aumentaban las dudas y se señalaba al banco que pedía prestada liquidez, algo que en condiciones normales es la operativa habitual de cualquier banco.

A los bancos centrales siempre les persigue la sospecha de ser la mano invisible detrás de los mercados, les persigue cierta sombra de misterio y conspiración, pero pocas personas habían ido tan lejos en sus acusaciones como Verity. El periodista asegura que hay documentos que confirman que los bancos redujeron drásticamente los intereses en el mercado tras la presión de la presión de los bancos centrales, lo que supone un giro de 180 grados en el caso del Cartel del Libor.

A estas alturas de la película, después haber observado intervenciones polémicas de la banca central como los programas de compra de deuda del BCE, perseguidos por la justicia alemana como ayudas directas e ilegales a los países, que crearon alguna aspereza entre los jueces de la UE y germanos, casi parece una odisea cuestionarse si los bancos centrales actuaron correctamente, cuando sus intervenciones eran cuestión de vida o muerte. Sin embargo, en la historia que adelanta el corresponsal de la BBC hay una pirueta inesperada al estar vinculada con los operadores bursátiles de varias entidades financieras, que terminarían condenados por manipulación de los mismos índices.

¿Cabezas de turco?

Cuatro años después, estalló el escándalo en la prensa británica como el cartel del Libor. Estaba integrado por los bancos más influyentes a nivel mundial. Estuvieron implicados JP Morgan, Deutsche Bank, Royal Bank fo Scotland, HSBC, UBS, Credit Agricole y Barclays. Gigantes financieros a ambas orillas del Atlántico que manipularon a su antojo el índice del Libor. Una referencia financiera que está a punto de desaparecer y que servía para establecer los intereses que se aplicaban los bancos en el mercado interbancario, y que terminaba influyendo en el coste real de los préstamos a pie de calle, como sucede con el euribor. Los operadores de varios bancos estaban coordinados a través de emails para lanzar al mercado sus operaciones. El libro, según adelanta la editorial, demuestra como los 37 acusados de manipulación de mercado, la mayoría han sido condenados, son inocentes y obedecían órdenes de superiores.

No es la primera vez que la BBC hace este tipo de acusaciones. En 2017, ya reveló unas grabaciones en las que un directivo de Barclays traslada al responsable de la mesa que tienen que bajar el Libor por las presiones del Banco de Inglaterra y el Gobierno de Gordon Brown.

El corresponsal económico de la BBC Andy Verity ha seguido la historia y los procesamientos de los brokers, que terminaron en prisión. En especial, ha cubierto la odisea de Tom Hayes, el primero de los 38 operadores procesados y que trabajaba para UBS. EEUU fue la primera jurisdicción en actuar y la primera en retirar los cargos. La justicia estadounidense ha revocado las condenas de dos exoperadores de Deutsche Bank, Matthew Connolly y Gavin Black. Y recientemente la de Hayes.

"Estamos en esta situación loca en la que hay tipos británicos que trabajaron exclusivamente en el Reino Unido y son culpables en Estados Unidos y sus declaraciones de culpabilidad son eliminadas, y hay personas que trabajaron exclusivamente en los Estados Unidos y fueron procesadas aquí por algo que no es un crimen en su país de origen", ha explicado Hayes a la web especializada en derecho Law360. Varety explica que hasta después de 2008 estas prácticas no eran ilegales en Reino Unido.

Un día más de manipulación en la oficina

Los operadores acusados siempre han mantenido su inocencia y ha pasado casi una década tratando de anular las condenas por una conducta que cree que era una práctica común del mercado en ese momento, que fue tolerada por sus jefes y no se considera criminal en ningún otro país del mundo. En 2012, un extrader de Morgan Stanley, que trabajó en Londres, explicó en Financial Times que la operativa que había sobre el Libor era la habitual desde los años 90. "Los bancos informaban incorrectamente de las operaciones del Libor a diario", explicaba el banquero. El libor y el euríbor marca precio a través de un panel de bancos, que comunican el precio de las operaciones del día anterior, y su promedio. Para mover los índices solo hay que transmitir información errónea por un pequeño grupo de bancos.

Las pruebas incriminatorias contra los operadores eran muy parecidas. Mensajes de correo pidiendo una acción concertada. "Buenos días, compañero, tenemos algunas correcciones de seis meses muy importantes a partir de mañana y hasta el jueves de la próxima semana. Estaría muy agradecido si pudieras concentrarte en mantener alto el LIBOR de seis meses. Por favor, inténtalo, gracias, Tom", cita Hayes. El operador admite que "hay algunos correos electrónicos obscenos" sobre el hecho de manipulación, pero "tenía la creencia de que estaba actuando honestamente, soy el estafador más estúpido de la historia, o pensaba que estaba haciendo nada malo".

El libro de Verity apunta a que los reguladores del Reino Unido y EEUU sabían que había una acción concertada de alto nivel para manipular las tasas de interés en la crisis financiera de 2008, pero lo encubrieron. La novedad está en que este movimiento se coordinó a escala internacional. El periodista dice que ha recopilado como BNP Paribas, Credit Agricole, HSBC o Intesa Sanpaolo informaban de unas tasas muy inferiores del precio de mercado, durante el mes de octubre.

Justo el fin de semana de ante, el entonces primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, voló a París para una cumbre de emergencia con los líderes europeos, incluido el entonces presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, quienes emitieron declaraciones llamando a la necesidad de acciones de coordinadas.

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