Economía

La vivienda es la culpable de la inflación en EEUU y los precios del alquiler no pronostican nada bueno

  • El precio del alquiler supone casi un tercio del IPC, según Idealista
  • Las alzas de las rentas conducirán a incrementos salariales
  • La inflación de los alquileres seguirá siendo elevada hasta 2024
Nueva York. Foto: iStock.

La Reserva Federal (Fed) está ultimando su próxima decisión de tipos, que se confirmará el miércoles, con un alza más desde la vuelta al endurecimiento monetario en Estados Unidos que arrancó ya hace medio año. De cara a la cita, el organismo tendrá en el punto de mira la principal causa de la inflación: la vivienda (y no la energía).

Aunque en los últimos meses el foco se ha puesto en los precios de la energía y de los alimentos, los alquileres tienen un gran peso en el nivel de precios y en el gasto de los hogares. De hecho, esta referencia es menos volátil y permite evaluar qué contribuye al Índice de Precios al Consumo (IPC) poniendo el foco en un componente más persistente. Según Idealista, los alquileres suponen casi un tercio del IPC y en torno al 40% de la inflación subyacente. El portal inmobiliario destaca su importancia para calcular la evolución de los precios y su capacidad para reflejar las presiones inflacionistas. 

Desde la gestora francesa La Financière de L'Echiquier (LFDE) también apuntan a la vivienda como la mayor responsable del alza de los precios y, de nuevo, dejan en un segundo plano la energía. "El problema no es tanto el nivel general de la inflación, sino sobre todo su causa principal, más profunda que el aumento de los precios de la energía y los alimentos: la vivienda", señala Olivier de Berranger, director de inversión y de gestión de activos de la firma.

El gestor explica que el último dato de IPC, el de agosto, refleja que el problema no está en la cifra final. El mes pasado, la inflación se situó en el 8,3% interanual, moderándose desde julio, pero situándose dos décimas por encima de expectativas. Tras conocerse el dato, se desencadenaban fuertes ventas en los mercados, ya que lo que importaba era el trasfondo. Es decir, cuál es la razón principal para que los precios sigan subiendo por encima de lo previsto, cuánto puede durar la presión inflacionista y, por tanto, cuál va a ser el ritmo de endurecimiento monetario.

"Algo que podía parecer anodino -en vista de que la diferencia era pequeña entre las expectativas y la realidad- desencadenó un terremoto en los mercados", apunta de Berranger. La lectura que hacían entonces los inversores era que los alquileres van a seguir subiendo, a la par que se encarecen los préstamos, lo que, a su vez, desencadenará nuevos incrementos salariales. Por eso, el director de inversión de la gestora espera una inflación duradera y "unos bancos centrales belicosos, incluso si el crecimiento se resiente".

Las rentas son relevantes para decidir los ajustes y los recortes de estímulos y son esenciales en la subyacente, ya que aquí se extraen los precios más volátiles de los alimentos y de los precios. Según Idealista, la inflación de los alquileres ha avanzado casi un 6% interanual hasta julio y se espera que se eleve por encima del 7% a principios del año que viene, 2023. 

Además, el avance de los precios de los alquileres no se refleja inmediatamente en el IPC ya que los cambios en vivienda no son inmediatos y los inquilinos no se mudan cada año. "Los expertos descartan caídas de precios a corto plazo, y que llevará un tiempo volver a los datos que se encontraban en el período prepandemia", indica Idealista.

Inflación elevada durante mucho tiempo

También coincide la gestora francesa LFDE en que el alza de los precios se va a prolongar. Su análisis se basa en la crisis de la década de los 70, que recuerda a la situación actual pese a las diferencias entre ambas. Entonces, un primer pico de inflación se tocó en 1974, en el 12% en Estados Unidos. Dos años después, el IPC se moderaba, pero volvía a escalar en 1980, hasta el 15%. Algo indica que "la inflación puede mantenerse elevada durante mucho tiempo". 

Idealista avanza que la inflación de los alquileres se situará en su máximo a principios de 2023 y que se mantendrá elevada también a finales de 2024. En concreto, en el entorno del 4% en comparación con los niveles previos al estallido del conoravirus. Y, hasta normalizarse la situación, tendrán que pasar unos años. En ese contexto, ya nadie espera que las subidas de tipos sean de 50 puntos básicos, sino que se requerirán alzas de 75 o 100 puntos básicos para poder contrarrestar la inflación.

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