Economía

La industria que hoy hace fuerte a Alemania contra el covid amenaza con ser su gran punto débil mañana

  • La industria alemana se beneficia de la rápida recuperación en Asia
  • A largo plazo puede sufrir los cambios estructurales a nivel global
  • La industria del automóvil (un 10% del PIB) se enfrenta a grandes retos
Angela Merkel, canciller de Alemania. Reuters

En las últimas crisis económicas, Alemania ha demostrado ser una economía con gran resiliencia. En la crisis de 2008 y la posterior recaída en 2012, la economía germana lo hizo mucho mejor que la mayor parte de países europeos. Y ahora, pese al golpe de la segunda ola de covid, todo hace indicar que la locomotora alemana está carburando para lograr una recuperación sólida y menos incierta que la de países como España, al menos a corto plazo. La industria del automóvil, el 10% del PIB germano, ya está produciendo más coches que antes de la crisis del covid. Sin embargo, la industria que parece inmune al virus puede ser muy vulnerable al mundo que vendrá tras la pandemia.

En esta crisis, la fuerte exposición de la industria alemana a Asia está siendo una bendición para la economía germana. Las exportaciones se han recuperado rápido y las ventas a China, el único país que acabará 2020 siendo más rico que en 2019, están llevando en volandas a la producción industrial de Alemania.

Una industria inmune al covid...

"La industria del automóvil alemana ya ha compensado la caída de la primavera. En noviembre, se fabricaron por primera vez más automóviles en Alemania que antes de la crisis. Esta es una señal más de que el sector manufacturero no se ha visto notablemente afectado por el aumento del número de infecciones y las renovadas restricciones por el covid-19. Sin embargo, esto probablemente no evitará una caída del PIB real en el cuarto trimestre", aseguran desde Commerzbank.

La producción de coches en Alemania supera los niveles previos al covid

Los expertos del banco alemán creen que muchos fabricantes de automóviles recuperarán parte de la producción perdida en primavera y verano gracias a la mejora de la situación de los pedidos. "Esto aún puede permitir que la producción aumente algo en el corto plazo, pero en el mediano y largo plazo debería reanudarse la tendencia a la baja observada en los últimos años".

El sector manufacturero apenas se ve afectado por el aumento significativo en las tasas de infección y las recientes restricciones impuestas por el gobierno. El probable aumento de la producción industrial compense parcialmente la importante caída de algunas ramas de los servicios, pero es poco probable que se evite una caída del PIB real en el cuarto trimestre. Todo ello junto a un plan de estímulo fiscal más que notable (Alemania puede por su bajo nivel de deuda y los superávits de los últimos años) llevarán al país a recuperar el PIB entre 2021 y 2022.

...pero vulnerable al nuevo mundo

Sin embargo en el medio plazo la situación es algo más sombría. Dirk Schumacher, economista de Natixis habla de una mejora cíclica de la economía, que no borra los riesgos estructurales que comenzarán a dar la cara en los próximos años.

"Aunque confiamos en que la economía alemana volverá a su senda de recuperación cuando se suavicen las medidas de bloqueo actuales, esto no quiere decir que desaparezcan los desafíos. Por un lado, la pandemia puede haber desencadenado algunos cambios estructurales duraderos que pueden influir esta tendencia... Además, es probable que resurjan otros desafíos que ya venían de lejos en los próximos años. Por ejemplo, el gran reequilibrio de Alemania, hay que intentar que las grandes cantidades de ahorro que se marchan fuera del país se inviertan dentro", explica el experto de Natixis. Alemania tiene un fuerte superávit por cuenta corriente, primero porque ahorran mucho y segundo porque la inversión doméstica es baja.

Desde Deutsche Bank van más allá y aseguran que el covid-19 está tapando de forma temporal el gran problema de Alemania a medio plazo, que son los obstáculos de su industria para sobrevivir al nuevo mundo: "La actividad de la industria alcanzó su récord en Alemania en 2018. La capacidad del sector industrial para igualar o superar nuevamente este volumen de producción, y la velocidad a la que puede hacerlo, depende de factores de ubicación y estructurales que están influidos por decisiones políticas. Sin esfuerzos concretos para abordar los problemas estructurales específicos, la industria podría experimentar un período sostenido de debilidad en Alemania".

"No hace falta decir que la crisis del covid-19 supone un nuevo revés estructural para la globalización y, por lo tanto, para el sector industrial alemán orientado a la exportación. Es probable que esta evolución también se refleje en las bajas tasas de crecimiento del comercio mundial en los próximos años. Desde 2012, el comercio mundial solo ha crecido aproximadamente al mismo ritmo que el PIB mundial. Aún así, la demanda internacional de bienes industriales también se recuperará a medida que las economías individuales vuelvan a funcionar. Las empresas alemanas se beneficiarán de esta reactivación de la actividad más que otros países europeos en el corto plazo", sostienen desde Deutsche Bank. Pero en el largo plazo la historia puede ser bien diferente.

Tras la crisis del covid existe el riesgo de que Alemania sea cada vez una ubicación industrial menos atractiva. "Los costes han aumentado en los últimos años. Los costes salariales y los impuestos efectivos a las empresas se encuentran entre los más altos en una comparación internacional, y los precios de la electricidad para muchas empresas industriales son altos en comparación con los de otros países. Las empresas intensivas en energía tienen dificultades para hacer frente a la incertidumbre sobre las políticas energéticas y climáticas a largo plazo, tanto a nivel alemán como europeo... La industria química alemana ha experimentado un declive estructural en la producción, y es poco probable que la producción del sector de producción de metales alemán aumente", señalan en DB.

Schumacher, de Natixis, explica que la industria alemana ha logrado integrarse con mucho éxito en la economía mundial y en las cadenas de valor mundiales durante las últimas tres décadas. Pero ahora, "la economía global parece haber entrado en una fase de desglobalización. Ya antes de la pandemia, podíamos observar obstáculos crecientes para el comercio mundial. La pandemia solo ha reforzado la tendencia a revisar la integración económica entre países y continentes. Este es particularmente el caso con respecto a China".

China, uno de los grandes socios comerciales de Alemania, está impulsando la recuperación alemana ahora mismo. Sin embargo, Pekín ha dado inicio a una nueva estrategia conocida como 'Dual Circulation' que tiene el objetivo de reducir la dependencia china de los bienes de alto valor añadido que importa de países desarrollados. Alicia García Herrero, economista jefe de Natixis para Asia-Pacífico, revelaba a este diario que Alemania será de los países que más sufran esta estrategia. Las exportaciones germana de coches y maquinaria a China podrían tener los días contados.

"Aunque la industria sigue desempeñando un papel más importante en la economía alemana que en la media de la UE, la tendencia a la baja de los últimos tres años (antes del coronavirus) es una señal de alarma. Una mirada al comportamiento de la inversión de los sectores individuales subraya esta afirmación", sostienen desde DB. Además, durante los últimos años, la mayor parte del aumento de la inversión neta de capital en la industria ha estado a cargo de la industria automotriz. La industria farmacéutica y la ingeniería mecánica se quedan lejos. En muchos otros sectores, la inversión neta de capital suele ser sólo marginalmente positiva o incluso negativa.

El coche eléctrico

El caso de la mayor inversión en la industria del automóvil se debe a las inversiones en plantas, maquinaria y equipos para la transición hacia vehículos eléctricos, con sus piezas y componentes necesarios. Sin embargo, "es probable que la creación de valor en Alemania disminuya si la movilidad eléctrica gana terreno rápidamente y la producción de motores y sistemas de transmisión tradicionales pierde terreno".

"La necesidad de reducir significativamente la emisión de gases de efecto invernadero en los próximos años no es un desafío específico para Alemania. Sin embargo, la proporción relativamente alta de la industria implica que Alemania debe realizar un mayor esfuerzo para cumplir sus objetivos. Según los planes actuales, las emisiones del sector industrial alemán se reducirán de 188 millones de toneladas de equivalentes de CO2 en 2019 a 140 en 2030, una reducción del 25%", aseguran desde Natixis, una tarea costosa (en millones de euros) y nada sencilla teniendo en cuenta el tiempo que queda. "Además, existe el riesgo de que la transición haga que ciertas actividades, muy intensivas en energía, dejen de ser rentables", asegura Schumacher.

Al mismo tiempo, es probable que el sector industrial continúe ganando importancia en los países de Europa del Este. La proporción del valor añadido bruto industrial en la UE que corresponde a Polonia, la República Checa, Hungría y Eslovaquia aumentó del 3,7% en 2000 a poco menos del 8% en 2019, según datos de Deutsche Bank. Los bajos costes salariales desempeñan un papel importante en esta tendencia. "Creemos que es probable que esta tendencia continúe en estos países a expensas de naciones como Francia o Italia. Para Alemania, la estabilidad de su 'cuota' en la industria dentro de la UE sería en sí misma un éxito".

En resumen, la economía alemana se enfrenta a varios desafíos estructurales, estos se desarrollarán a mediano plazo y ponen en juego su modelo de crecimiento. Pese a todo, estos desafíos no evitarán por sí mismos un repunte cíclico de la economía alemana, que según Natixis recuperará los niveles de PIB previos al covid en 2022.

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Comentarios 3

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Benalmádena
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Dejaos de chorradas, si resulta ser un Punto débil en el futuro ellos se adaptarán y modificarán para que no lo sea... se creen que los alemanes son españoles... anda .... a ver cuando en españa conseguimos alguna fortaleza que sólo puntos débiles y vagos hay.

Puntuación 16
#1
pepe
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A benalmadena

España ha sido un imperio sin tener recursos, hemos prosperado a pesar de unos reyes mediocres, nos hemos recuperado de una guerra civil y una dictadura, así que si no somos fuertes no se que seremos.

Si no fuera por que siempre nos creemos menos, ensalzaríamos los grandes logros de españoles ilustres como hacen los anglosajones.

Así que no nos taches de vagos, lo que tenemos en España es trabajadores que se tienen que ir a Alemania y a otros paises, pero lo que sí sobra es empresarios y políticos corruptos, así como reyes que vinieron con lo puesto.

Puntuación 1
#2
BASURA
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PARA DICTADURA LA QUE PADECEMOS AHORA

A DEMASIADOS POCOS MATÓ EL GENERALÍSIMO

Puntuación 0
#3