Economía

Iglesias impone sus tributos ideológicos y anota los apoyos de IU, ERC y Bildu

  • Batet ajusta la tramitación para que los Presupuestos se aprueben en tiempo récord
  • Los aliados de Sánchez piden que Ciudadanos no entre en la ecuación
María Jesús Montero, ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno. EFE
Madrid

In extremis, como viene siendo habitual en la relación entre el presidente del Gobierno y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias logró a última hora imponer en los Presupuestos Generales del Estado algunas de sus reivindicaciones ideológicas, entre ellas, subir impuestos "a los que más tienen" o, comprometer al Ejecutivo a incluir el control del precio de los alquileres de la vivienda en un plazo de cuatro meses -justo cuando los precios se están desplomando por la caída de la demanda-. Además, el líder de Podemos le ha arrancado a Sánchez la subida del Iprem, así como una mejora del Impuesto Mínimo Vital.

Y el primer efecto de esas medidas impositivas de Unidas Podemos han sido las felicitaciones inmediatas de Esquerra y de EH Bildu que, junto a Más País e Izquierda Unida ya han adelantado que la música de estos Presupuestos "suena bien". Así que, de este modo, los socios de investidura y los de la moción de censura se atisban como los principales sustentos de las Cuentas Públicas de Pedro Sánchez.

Tanta es la seguridad que aportan estos apoyos, que este martes, y tras la reunión del Consejo de Ministros, María Jesús Montero, afirmó que "a priori, el Ejecutivo cuenta con un apoyo amplio para tramitar" los Presupuestos Generales de 2021, y además, apoyo para la prórroga del estado de alarma.

Aunque el control de alquileres tendrá que esperar algunos meses al desarrollo de la ley, la subida fiscal en sociedades no es la prometida en el programa -se trata de exenciones del impuesto de sociedades para los dividendos y plusvalías de las filiales de las grandes empresas y establecimiento de una tributación mínima para las socimis- y, la carga sobre Patrimonio no será real hasta que no se modifique una ley orgánica -cuyo trámite no es tan fácil-, lo cierto es que Iglesias ha logrado que calen sus políticas impositivas de carácter más ideológico que recaudatorio, atrayendo los apoyos con los que Sánchez no contó en los Presupuestos de 2019. Con este movimiento, ERC, y otras fuerzas piden que se aparte a Ciudadanos de la ecuación presupuestaria.

Por contra, el impuesto al diésel ha llevado al PNV a revisar su posición ante el Presupuesto.

Primera votación: 12-N

El Congreso ya tiene el calendario de tramitación de los Presupuestos Generales fijando la primera votación el 11 y 12 de noviembre, una o dos semanas antes de lo que venía siendo habitual. Las previsiones de la Cámara pasan por recibir hoy a la ministra de Hacienda, y que la ronda de comparecencias se celebre la primera semana de noviembre. A partir de ahí, los grupos de la oposición tendrán hasta el viernes 6 -N para registrar sus enmiendas de totalidad pidiendo la devolución del proyecto. A la semana siguiente, los días 11 y 12, se celebrará el indispensable debate de totalidad para continuar con la tramitación, ya que, de salir adelante esas enmiendas, los Presupuestos caerán y se echarán para atrás.

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