Economía

El gran reto que enfrenta el nuevo Ministerio de Trabajo: derogar la reforma laboral mientras se frena la creación de empleo

  • Estará liderado por la nueva ministra de Trabajo, Yolanda Díaz
En la imagen, Magdalena Valerio hace el traspaso de la cartera del Trabajo a Yolanda Díaz, la nueva ministra. Foto: Efe.

La derogación de la reforma laboral de 2012 es uno de los principales puntos del acuerdo para el Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos que tendrá que afrontar la nueva ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en un contexto de ralentización de la creación de empleo.

Con casi 19,9 millones de ocupados según la EPA del tercer trimestre (19,4 millones a cierre de 2019 según el paro registrado) pero sin haber recuperado aún los niveles de empleo previos a la crisis, el mercado laboral español se enfrenta a un enfriamiento, en línea con la desaceleración económica.

El reto de subir el salario mínimo

La primera medida que tendrá que abordar Díaz será previsiblemente la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2020, ya que en el acuerdo de Gobierno solo aparece el compromiso de elevarlo al 60% del salario medio neto al cierre de la Legislatura, una cifra sobre la que ni siquiera hay consenso, ya que, según la fuente, se calcula en entre 1.000 y 1.200 euros mensuales.

Está por decidir cuánto se aumenta el SMI, un asunto que la ministra consultará con los agentes sociales, si bien la patronal CEOE se muestra reticente a una nueva subida, tras el alza del 22,3% de 2019 que cree que ha contribuido a frenar el empleo.

Derogar la reforma laboral

Respecto a la reforma del PP de 2012, el acuerdo de Gobierno sugiere que se derogará en su totalidad, con el compromiso de recuperar con urgencia la prioridad del convenio sectorial sobre el de empresa y la vigencia indefinida de los convenios (ultractividad).

El texto también habla de eliminar inmediatamente el despido por bajas reincidentes en un periodo de tiempo determinado, que recientemente había sido avalado por el Tribunal Constitucional.

El papel de la ministra de Podemos será clave para que todos los cambios que se introduzcan en el mercado laboral se hagan con el mayor consenso de los agentes sociales, aunque la patronal ha adoptado un tono beligerante frente a un pacto de Gobierno que considera más cerca del populismo que de la ortodoxia económica.

En paralelo se tendrá que abordar una reforma del Estatuto de los Trabajadores que contemple las nuevas formas de trabajo fruto de la digitalización, la robotización o la economía verde.

También se deberá revisar el sistema de formación y recualificación laboral y terminar de adecuar el régimen de trabajadores autónomos (RETA) para dotarles de la protección del resto de ocupados y para que coticen en función de sus ingresos reales.

Los retos en la creación de empleo

Todo ello en un contexto de moderación del empleo, que crece a una tasa inferior al 2% anual y ha ido perdiendo impulso tras la recuperación que le llevó a crecer al 3% en 2015, además de mantener algunas disfunciones.

Entre ellas, la elevada temporalidad (26,6%), una tasa de empleo a tiempo parcial (14%) que es mayoritariamente indeseado y un nivel de desempleo del 13,9%, el segundo más elevado de la UE.

España tiene más de 3,2 millones de desempleados según la EPA del tercer trimestre (3,1 millones según el paro registrado a cierre de 2019) -un tercio de ellos de larga duración- y sólo 1,93 millones de ellos perciben una prestación por desempleo, situando la tasa de cobertura del sistema de protección en el 66,2%.

Ésta es precisamente otra de las reformas que tiene la nueva titular de Trabajo encima de la mesa: la del sistema de protección por desempleo. Para ello, tendrá que volver a reunirse con los agentes sociales y comunidades autónomas para poner orden definitivamente en esta de red de ayudas en todas las administraciones.

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Pepiño
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Esta Sra. ya "menistra", consiguió tocar el techo (o no), de su ambición, "poltrona y paguita", lo que hay que reconocerle son sus expertas maniobras en el "brujuleo", primero de concejala (año y pico), por IU en la ciudad del "claudillo", tiempo que aprovecho para reformar el despacho municipal a su gusto, y resquebrajar la coalición de gobierno, para posteriormente, aliarse con el viejo profesor Beiras en el grupo de Alternativa Galega de Esquerdas, en lo que acabó como el rosario de la aurora, sientiéndose el viejo profesor Beiras, cuán Julio César, apuñalado al enterarse, al parecer, de asuntos de ordenador que ocurieran en el pasado en el consistorio de la ciudad del "claudillo", pero el "corcho" nunca se hunde, y entonces, surge el grupo de As Mareas, y ahí se postula, pero tampoco se acomoda, y entonces aparece "Hundidas-Podemos", y ahí sí, perooo.....al coger "poltrona" por A Coruña, Gómez Reino, ya no había silla, pero por intermediación de la "marquesa de Galapagar" y el "cónyugo", se busca una "poltrona" por Pontevedra, y....."menistra", esperemos que en honor al nombre de ese "Menisterio", haya una implicación clara, tan vociferante ella y tan de puño en alto, y cerrado (para que no se escape la pasta), por la Comarca de Ferrolterra, y otras zonas de Galicia bastante castigadas (Alcoa- en San Cibrao, o Carpintería Hermida en Lourenzá por ejem. ), trabajo para los astilleros de Navantia, búsqueda de una solución a la térmica de As Pontes, y a los transportistas que quedaron sin trabajo, mejora de las infraestructuras y comunicaciones (viarias, portuarias y ferroviarias), etc...., ahora que el "corcho" se estabilizó y disfruta de las prebendas del "menisterio", con "buena paguita y buena poltrona", pues es el momento de trabajar por todo aquello por lo que se postulaba con el puño en alto.

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QUE LARGO PEPIÑO.... te resumo.. son gentuza y ya se nota , ya se puede.... ver los efectos en la economía

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