Economía

Trump rechaza que la guerra comercial con China esté afectando a la economía de EEUU

  • El presidente norteamericano asegura que no está preparado para cerrar un acuerdo
Donald Trump, presidente de EEUU, a finales de junio en Osaka (Japón), en la cumbre del G20. Autor: Reuters.

No habrá una recesión inminente ni la guerra comercial con China está afectando a la economía de Estados Unidos. Estos son las dos afirmaciones más firmes que este fin de semana han mostrado distintos líderes del país norteamericano, incluido su presidente, Donald Trump, quitando hierro así las señales de pánico que ha dado en los últimos días el mercado de bonos estadounidense.

"Lo estamos haciendo tremendamente bien. Nuestros consumidores son ricos, he hecho una rebaja de impuestos tremenda, y ellos se han cargado de dinero", aseguró ayer Trump, haciendo referencia a su gestión económica desde la Casa Blanca.

Estados Unidos, la mayor economía del mundo, apunta a un crecimiento del 2,1% en el segundo trimestre del año (así lo mostró la primera revisión de su PIB en el periodo).

En su carta mensual de mercados, publicada el pasado viernes, la gestora de fondos PIMCO anticipó que la economía norteamericana crecerá al cierre de 2019 entre un 2 y un 2,5%. El pasado año lo hizo casi en un 3%, pero actualmente hay varios factores que provocarán el freno, según señala la gestora. Entre otros, precisamente el desvanecimiento de los efectos de la reforma fiscal aprobada a finales de 2017 en Estados Unidos y los "vientos en contra" de la desaceleración china y global.

No hay recesión en el horizonte

También este domingo, Larry Kudlow, asesor económico principal de Trump, y Peter Navarro, principal asesor comercial de la Casa Blanca, defendieron la fortaleza de la economía de EEUU y descartaron que los aranceles impuestos a China golpeen a los consumidores locales.

"No veo una recesión en absoluto"

"No veo una recesión en absoluto", declaró Kudlow durante una entrevista con la cadena Fox News recogida por EFE, después de que Wall Street reaccionara la semana pasada con bajadas ante las que han sido consideradas señales de una posible recesión.

El pasado miércoles, la rentabilidad de la deuda a 10 años (de referencia para los préstamos hipotecarios) quedó brevemente por debajo de la de 2 años (1,623% frente a 1,634%) describiendo gráficamente una "curva invertida" que ha precedido a varias recesiones y que no se producía desde 2005, lo que provocó un desplome en el parqué.

Por su parte, Navarro sentenció en declaraciones a la cadena CNN que los aranceles "no están perjudicando a nadie aquí".

"Estamos en una situación en la que los consumidores no han resultado perjudicados, China está asumiendo toda la carga", apuntó.

La tensión con China, en aumento

El pasado jueves, el gobierno chino hizo saltar por los aires la tregua entre ambos países: en un comunicado avisó que tomará las "contramedidas necesarias" como respuesta al último arancel aprobado en la Casa Blanca sobre sus exportaciones.

Desde Estados Unidos no ha habido una respuesta directa a esta amenaza del gigante asiático. De hecho, pese a ello, Trump se mostró optimista en cuanto a la firma de un pacto permanente con China, en declaraciones de este fin de semana recogidas por Reuters. Pero no por ahora.

Según ha opinado el jefe del Ejecutivo de EEUU, el país asiático está preparado para cerrar un pacto, pero él no. "Yo no estoy preparado para hacer trato todavía", aseguró, según informa la agencia de noticias británica.

De esta manera, Trump volvió a supeditar el posible (aunque cada vez más improbable) acuerdo comercial entre Estados Unidos y China a la gestión del gobierno de este último país de la crisis en Hong Kong, donde protestas masivas han llegado a paralizar la ciudad en los últimos días.  

"Me gustaría ver que (China) trabajara con Hong Kong de un modo muy humanitario. Creo que sería muy bueno para el acuerdo comercial", declaró Trump, según Reuters. 

Según ha informado también la agencia, el Gobierno estadounidense está estudiando la posibilidad de permitir a Huawei que pueda continuar trabajando con sus clientes estadounidenses pese a las preocupaciones por la seguridad nacional y las acusaciones de espionaje

Apple alerta del impacto de los aranceles

Asimismo, Trump afirmó este domingo que ha hablado con el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, sobre el impacto de los aranceles norteamericanos en las importaciones chinas.

Así, el mandatario estadounidense ha llegado a la conclusión de que los aranceles podrían perjudicar a Apple, dado que los productos de Samsung no estarían sujetos a las mismas tarifas.

Tal y como recuerda Europa Press, pasado mes de julio, el presidente de EEUU rechazó eximir de aranceles a las piezas y componentes que la tecnológica Apple emplea en la fabricación de sus ordenadores Mac Pro. En su lugar, Trump instó a Apple a fabricar esos componentes en el país, donde "no hay aranceles".

La empresa dirigida por Tim Cook envió una carta a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos pidiendo que se eximieran una serie de productos de la lista de bienes importados de China que podrían ser gravados en un futuro con un arancel del 25%.

En otra carta remitida en junio al Representante Comercial, Apple aseguró que los nuevos aranceles propuestos dañarían su capacidad de competir a nivel global con otros fabricantes de teléfonos móviles, especialmente los chinos.

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