Cataluña

Faurecia, uno de los proveedores de Seat y Nissan, plantea 160 despidos

  • La firma no producirá los componentes del nuevo Seat León
Instalaciones de uno de los centros de producción de Faurecia. DAVID FARRÁN
Barcelona

La compañía de componentes de la automoción Faurecia ha planteado al comité de empresa de su planta en Abrera (Barcelona) el despido de unas 160 personas, más de la mitad de la plantilla.

Los sindicatos han denunciado la situación que califican de "exagerada" porque los trabajadores llevan medio año acogidos a un ERTE y han convocado una asamblea para activar movilizaciones y una huelga.

Atribuyen la decisión de la dirección de la filial de la firma francesa a la pérdida de volumen de producción por no adjudicarse el salpicadero y la pintura del nuevo modelo de Seat León, lo que supondrá para Faurecia una pérdida importante de facturación, aunque ello no quita que conserve otros contratos con la filial de Volkswagen.

A ello se ha sumado las perspectivas a futuro, puesto que entre un 16 y 18% de la facturación de Faurecia depende de la multinacional Nissan, de manera que un 10% de la plantilla de una de las dos fábricas trabaja en las líneas de producción de los paneles interiores para varios modelos de la japonesa.

El anuncio del ERE se produce al cumplirse un año del incendio que afectó a la fábrica de Abrera y que obligó a interrumpir la producción en la planta de Seat en Martorell (Barcelona).

Más cierres y despidos

La situación de Faurecia se suma a la débil situación del sector de la automoción en Cataluña. Este mismo viernes se ha conocido que la representación sindical y la dirección de Robert Bosch llegaron a un principio de acuerdo sobre el ERE presentado por la empresa para cerrar la planta de Castellet. Un acuerdo que garantiza el mantenimiento de la actividad en la planta de Castellet hasta el 30 de noviembre de 2021 y la dirección de Robert Bosch se compromete a no realizar despidos traumáticos hasta que no finalice este periodo.

El acuerdo también prevé la constitución de una comisión de reindustrialización, formada por la dirección de la empresa, la representación de la plantilla y la Administración, que deberá gestionar los posibles inversores para dar una alternativa industrial en las instalaciones que permita minimizar el impacto en el empleo.

En Montcada i Reixac, otro conflicto en el sector de componentes. El pasado miércoles, TE Connectivity comunicó la decisión de la multinacional de cerrar la planta que tiene en este municipio y en la que trabajan 248 personas. Para CCOO se trata de una decisión estratégica de la multinacional, que no responde a causas objetivas y que no tiene en cuenta el valor añadido de esta fábrica ni la calificación de su plantilla.

CCOO recuerda que hace un año ya se negoció un expediente a la empresa, que supuso la salida de 94 personas. El acuerdo alcanzado entonces preveía que no se plantearían nuevas reestructuraciones ni expedientes durante tres años, un compromiso que ahora la multinacional incumple.

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