Banca y finanzas

El alza de tipos alienta las fusiones bancarias, pero la regulación las para

  • La mejora de la rentabilidad dará margen para las operaciones
  • Su ejecución es complicada por la fragmentación regulatoria

El próximo 9 de junio se cumplirá una década desde que España solicitó a Europa una línea de liquidez por valor de hasta 100.000 millones para rescatar a la banca insolvente y, por extensión, a la economía. Las dudas sobre la salud de las entidades contagiaban al soberano y forzaban al Tesoro a ofrecer rentabilidades superiores al 7% para colocar títulos. Italia, Portugal y Grecia sufrían por igual en su deuda ataques especulativos que apostaban por romper el euro bajo la idea de que sus finanzas no soportarían el rescate de su banca.

Solo las mágicas palabras que Mario Draghi pronunciaba el 26 de julio de ese 2012, el famoso 'Whatever it takes' o "El BCE está listo para hacer lo que sea necesario", lograron salvar a Europa. Pero a renglón seguido, pasó a ser tema de máxima urgencia garantizar la solvencia de la banca para evitar crisis costosas al Erario, Europa se afanó en acelerar la Unión Bancaria y en el discurso del supervisor se instaló el empeño de alentar fusiones transnacionales que, una década después, siguen sin cuajar. "Ya se decía entonces: esto funcionará bien si hay fusiones transnacionales. Sería la prueba del algodón para intentar que los mercados ya no fueran locales... Pero nunca ocurrió", recuerda Alberto Calles, socio responsable de la Unidad de Regulación Financiera y Riesgos de PwC España.

Entre los expertos, como en la propia banca, hay convicción de que la subida de tipos permitirá soñar en operaciones internacionales, si bien las descartan hasta que Europa sea más común en términos regulatorios. En principio, hay espacio para que tengan lugar. "Si miramos el mercado europeo, aún hay una fragmentación más alta de la que vemos en otros mercados. Si consideramos los niveles de rentabilidad y eficiencia, desde un punto de vista financiero tiene sentido pensar en fusiones, incluso entre diferentes países, pero lo seguimos viendo complicado", relata Luigi Motti, responsable de análisis de Instituciones Financieras EMEA de S&P Global Ratings.

Algunos jugadores estarían bien situados para ejercer un rol protagonista: "Los grandes bancos españoles, dada su posición de fortaleza, son claros candidatos a liderar proyectos de integración bancaria transeuropea si es que estos llegan a producirse finalmente", agrega Francisco Uría, socio responsable global de Banca de KPMG. "BBVA y Santander son ya dos bancos con un elevado nivel de diversificación internacional, pero también otros como CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Abanca tienen presencia fuera de España, aún con diferencias entre ellos y el resto siguen siendo entidades fundamentalmente regionales. Esas últimas entidades van a focalizarse más en incrementar su diversificación dentro de España porque no tienen ni el tamaño ni los recursos, no solo de capital, sino humanos y de estructura para hacer algo más", añade Elena Iparraguirre, analista de instituciones financieras de S&P convencida de ocurrirá, aunque "quizá los tiempos no están maduros".

El socio de M&A de Allen&Overy, Bosco de Checa, ve además "significativas" ventajas a una potencial integración paneuropea: "El reforzamiento de entidades financieras europeas de perfil global que puedan competir con los principales operadores financieros norteamericanos y asiáticos; las potenciales sinergias y economías de escala que representarían ciertas fusiones; o la diversificación a nivel de producto o de geografía", aunque matiza que hay "retos" que las dificultan.

Oportunidad y ventajas

La oportunidad podría llegar, a juicio de Uría, de la mano del alza del alza de tipos dado que, "en la medida que pueda contribuir a mejorar a medio plazo la rentabilidad bancaria, podría terminar convirtiéndose en un aliciente para la futura consolidación bancaria". "Yo, como gestor bancario, mientras tenga que reducir costes prefiero intentar fusionarme con una entidad de mí mismo país. Si empiezan a subir tipos y empiezan a tener más margen, pues puedo pensar en diversificar el negocio como se pensaba antaño, pero estoy hablando de un futurible y en el ámbito de las fusiones transnacionales", coincide el experto de PwC.

Las bases están, de hecho, puestas porque la banca se ha fortalecido y eficientado. La crisis financiera de 2008 causó la mayor concentración del sector a escala doméstica de las últimas décadas por la reconversión de las cajas y la necesidad de meter oxígeno en la famélica rentabilidad. El negocio se estaba además achicando: del 'boom inmobiliario' donde el crédito se multiplicó desde 800.000 millones a 1,87 billones entre 2004 y 2007 siguió un desapalancamiento que ha llegado hasta hoy, con 1,2 billones en cartera, y el crash inmobiliario devoraba provisiones a una velocidad imposible de generar en la cuenta ordinaria. De unas 60-70 entidades se pasó a una docena con cierto peso y dimensión entre 2009 y 2011. Pero desde el 2012 del rescate apenas se han gestado transacciones naciones, aunque de mayor envergadura (CaixaBank y Bankia; junto Unicaja y Liberbank; además de varias adquisiciones por parte de Abanca) y ninguna especialmente clave a escala paneuropea.

Bien posicionadas

Sin embargo, las entidades han hecho los deberes con una reducción casi a la mitad de su estructura y la rentabilidad general ya cubre el coste de capital, sin que el precio oficial del dinero haya salido aún de terreno negativo (el BCE cobra todavía un 0,50% a la banca por dejar su liquidez en ventanilla). Son capaces de hacer más negocio con menos estructura y la gran banca espera 3.100 millones extra en el margen de intereses si los tipos suben un punto porcentual y el mercado da por bueno que el euríbor escalará hasta el 1,5% (sería dos puntos desde el -0,5% de cierre de 2021).

Sin embargo, banca y expertos descartan fusiones transnacionales en un escenario próximo. "Por el momento -agrega Uría-, y dada la situación de incertidumbre respecto de la evolución de la situación económica, las futuras decisiones del BCE en materia de política monetaria y el posible riesgo de una situación de fragmentación financiera en la Eurozona, no parece probable que se reactiven operaciones de integración transfronteriza a corto plazo".

Pesa la fragmentación regulatoria (distintas reglas en cada país que complican la gerencia y acciones comerciales globales sobre materias tan dispares como fiscalidad, como protección al consumidor, resolución de insolvencias empresariales, control del blanqueo de capitales, etc) y, por encima de todo, la inacabada Unión Bancaria. "Yo siempre he pensado que con los tipos tan bajos las operaciones transnacionales son poco probables técnicamente. Luego está el tema político de la creación de un Fondo de Garantía Común en Europa que no se ha llevado a cabo y, de momento, no tiene visos de conseguirse", recuerda el socio de PwC.

La crisis financiera y el susto de los ataques contra el euro llevaron a que en diciembre de 2012, el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el BCE y el Eurogrupo crease una hoja de ruta para la Unión Bancaria. En noviembre de 2014 echa a andar el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) o brazo supervisor del BCE, en 2016 arrancaba la Junta Única de Resolución (JUR) y se empezó a negociar el fondo de garantía de depósitos. Su proyecto sigue aún abierto y, tras varios retrasos, ahora se prevé que esté plenamente mutualizado en 2028. Su conclusión y el compromiso político necesario para completarlo es la gran demanda de la banca frente a la reiterada llamada a las fusiones de reguladores y supervisores.

"Los Estados de la Unión Europea han mostrado cierto nacionalismo resistiéndose a perder entidades locales que pudieran ser absorbidas por otras más grandes, de otros países, pero yo creo que es algo inevitable dada la reducción del número de bancos y la presión de los márgenes parece algo necesario", agrega Ignacio Ruiz-Cámara, socio responsable Bancario y Financiero de Allen&Overy. Tampoco hay eficiencias inmediatas. "Existen obstáculos diversos, como la fragmentación regulatoria, pero el mayor obstáculo radica en las dificultades de capturar sinergias en operaciones transfronterizas que sí se producen en las operaciones domésticas (básicamente por la integración de las redes de oficinas) y los elevados riesgos de ejecución", indica el socio de KPMG.

'Atajos' al fondo de garantía

Son obstáculos que la propia banca ha denunciado de forma reiterada y cuya solución instan para allanar el camino junto a medidas como aplicar "exenciones para administrar el capital y la liquidez a nivel consolidado". Su apetito lo testó la propia autoridad bancaria europea (EBA, por sus siglas en inglés) en una encuesta reciente donde el 60% de los bancos europeos aseguró que considera la posibilidad de embarcarse en transacciones. Para alentar operaciones el BCE divulgó una guía donde explica cómo actuaría frente a una transacción desde la óptica supervisora y han planteado, incluso, atajos a los obstáculos regulatorios.

El presidente del brazo supervisor del BCE (MUS), Andrea Enría, ha reconocido que la creación del fondo de garantía de depósitos es un tema político que escapa a banca y supervisor, pero que hay que actuar porque limitaría riesgos y daría ventajas a entidades, clientes y economía. Entre sus recetas ha sugerido formalizar contratos intragrupo aprobados por el BCE que garanticen el apoyo de filiales en dificultades o copiar el sistema usado por bancos no euro para situarse en Europa tras el Brexit a través de sucursales frente a filiales.

Los expertos creen que será cuestión de tiempo y de dar pasos: "Como pasa con todo en Europa, hace falta tiempo, pero conforme se vaya completando la unión bancaria, incluyendo la creación de un fondo común de garantía de depósitos, y las diferentes autoridades nacionales y los equipos gestores de los bancos tengan más claridad sobre la factibilidad y los beneficios de fusiones transnacionales se podrán dar operaciones de este tipo", estima Luigi Motti, de S&P.

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Comentarios 7

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SI SE PUEDE: 90.000 ME LEVANTO YO Y EL AVION!
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En vez de devolver los 80.000 o más que trincaron en 2008 más los pisos que tienen desocupados u okupados.. bajarse los pantalones los que los tengan puestos y a preparar otros 100.000 mills de bolos para la banca!!

Y venga a poner oficinas nuevas, cartelitos,.. echar tuercebotas con indemnizaciones y EREs por las fusiones y a trincar.. y así no van al paro, se convierten en pesebreros bien prejubilados.

Puntuación 2
#1
juanjovero
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...que tengan cuidado pues hay una entidad, banco santander, que las engulle importándole poco las formas ni maneras. Estamos esperando que se analicen las prácticas de ese banco en empresas como Abengoa y deseando que se investiguen sus actuaciones.

Puntuación 9
#2
no
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Son todos unos ladrones y al darles poder judicial a disfrutar asesinando. VIVA ETA y RUSIA.

Puntuación -4
#3
AGJSM
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Lo que me asombra es que se haya comprado lo del rescate a la banca sin que nadie diga nada: nunca hubo un rescate a la banca, de hecho, al único banco a rescatar, Popular, le dejaron caer necesitando mucho menos para su salvación, lo que hubo fue una gran estafa, un rescate a Cajas de Ahorro, entidades medio públicas cuyos órganos directivos, compuestos por políticos, sindicalistas y amiguetes de estos, las esquilmaron hasta que las arruinaron.....

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#4
Ignorante pero pragmático
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Una ocasión de oro para que los trabajadores se queden con la empresa y afronten la realidad de la situación. Ahí podéis subir los sueldos a lo que queráis y reducir la jornada laboral a lo que queráis. Incentivar todas las bajas que queráis y políticas sociales a go-gó. Ánimo, la clase social está con vosotros.

Sería un buen ejemplo para demostrar a toda España que ¡¡¡sí se puede!!! y así, como el éxito está asegurado, el resto de las empresas en crisis seguirían el ejemplo.

Lamentablemente conozco algún caso en que los "sindicalistos" convertidos a empresarios que se proclamaron como salvavidas de la clase trabajadora en empresas en crisis terminaron con los bolsillos llenos y los pobres trabajadores que confiaron en ellos a engrosar la lista del paro. Nada nuevo bajo el sol.

Puntuación 7
#5
Fantastico
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Los que no pedimis hipotecacel año 2008 le estamos pagando la hipoteca a aquellos que se endeudaron. Basta ya con la tonteria mas de 10 años con tipos bajos y ahora que la inflacion es del 10% sale el BCE diciendo que va a subir un misero 0.25 o 0.5% los tipos cuando tendrian que estar al 12% !!!! Menudos manipuladores y trileros son estos del BCE... Subid los tipos ya !!!

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#6
Jad
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Hace falta menos regulación y más sencilla. Banco que en España tenga más del 1 % del mercado, prohibido comprar dentro del país. Si quiere ser grande que compre a otro fuera.

Puntuación 4
#7