Tras emprender con máquinas expendedoras de leche fresca que no triunfaron, una cooperativa coruñesa abrió un nuevo camino con Bico de Xeado, heladería cimentada sobre la mejor materia prima que hoy suma 20 tiendas propias y está presente en 300 restaurantes.

Castilla y León

En parrilla de salida. Así está el Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado, el primero en ver la luz verde en nuestro país bajo el paraguas de los fondos extraordinarios de la UE para la recuperación. Así se presume después de que la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, haya anunciado que antes de final de año se publicará la convocatoria integral de este proyecto enfocado a crear en nuestro país el ecosistema necesario para el desarrollo y fabricación de vehículos eléctricos y conectados a la red y convertir, así, a España en el puente europeo hacia una electromovilidad en la que, eso sí, por ahora y en lo que a parque móvil eléctrico se refiere, vamos a la zaga. Especialmente atenta a ese pistoletazo de salida está Castilla y León, una Comunidad que, con cuatro de los grandes entre sus filas -Renault, Iveco, Michelin y Nissan-, y con una importante red de proveedores para la industria automovilística integrada por unas 180 entidades, presenta en su territorio el ecosistema idóneo para liderar la carrera de España hacia esa automovilidad verde del futuro.

Agroalimentación

Ha transcurrido más de un año y medio desde que la pandemia nos colocara frente a la ventana y nos invitara a realizar una reflexión, profunda y pausada, sobre lo que ocurre al otro lado. Desde en ese metafórico cara a cara con la realidad, mucho se ha hablado de la puesta en valor de los sanitarios, pero también, y de forma igualmente especial, de los trabajadores y empresas de la industria agroalimentaria. Y es que, cuando se impuso el confinamiento domiciliario en los momentos más críticos, este sector se erigió en todo un ejemplo, no sólo sabiendo adaptarse a las condiciones exigibles para mantener la seguridad de su personal, sino garantizando el abastecimiento a la población con el mismo nivel de calidad y seguridad alimentaria. Así, aunque su valor añadido cayó en 2020 -un 2,5% según un informe elaborado por Cajamar en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas-, su comportamiento fue mucho mejor que el de la economía nacional en su conjunto, cuyo PIB cayó un 10,8%.

Castilla y León

Capear el temporal. Es, apenas, lo que pudieron hacer las comunidades autónomas en un 2020 en el que la crisis desatada por la pandemia sanitaria paralizó el mundo y, con ello, buena parte de la actividad económica. Bajo este marco, Castilla y León consiguió salir relativamente más airosa que otras y vio caer su economía menos que la media nacional. Tras un ejercicio muy complicado y un arranque del presente igualmente difícil, en el segundo trimestre de este 2021 la economía regional parece haber comenzado una remontada que, -a falta de ver cómo pueden afectarla nuevos riesgos como la crisis energética o el desabastecimiento de suministros-, deberá confirmarse este año y el próximo. Para completar ese camino, la Comunidad sabe que hay un instrumento clave: el salvavidas que Europa lanzó el 21 de julio de 2020 bajo el nombre NextGenerationEU. Castilla y León no ha dudado, por supuesto, en aferrarse a él para superar la crisis y sentar las bases de un nuevo modelo productivo.

Fondos Europeos

Castilla y León encara ya la recuperación. La Comunidad rompió en el segundo trimestre la serie de cinco caídas consecutivas que su economía venía arrastrando, con una flamante subida interanual de su PIB del 17,8%, que ha permitido compensar ya el 44% de la riqueza perdida durante la crisis. Y aunque parece que ese crecimiento se contendrá en el tercer trimestre y que, en todo caso, no podrá compensar el abrupto desplome que el PIB sufrió en 2020 por el stand by en el que nos sumió la pandemia sanitaria -7,9%-, las previsiones para el cierre del presente ejercicio no sólo son alentadoras, sino que, además, invitan al optimismo de cara a un 2022 en el que se quieren alcanzar los niveles prepandemia.

Rechazan de plano la idea de que quien se queda en el pueblo y se dedica al huerto, al ganado y al monte es porque no tiene otra opción. No consideran propio del siglo XXI que haya personas que aún mantengan tan trasnochado concepto y por eso lo rebaten con firmeza en el foro de reunión más grande jamás imaginado, el de las redes sociales. Conscientes de que éstas constituyen un escaparate formidable y de que en ellas no existen los límites físicos, decenas de jóvenes agricultores, ganaderos y operarios forestales de nuestro país se han sumado a su uso frecuente para, a través de fotos, vídeos y comentarios, mostrar su día a día.

Concepción González Moreno, María Reyes Maroto Martín y Mónica Martín García llevan por primera vez la voz de las mujeres al máximo órgano de la cooperativa remolachera, sabedoras de que están abriendo un nuevo camino y confiadas en que otras sigan sus pasos.

Emprendedores

El sector busca situar al país en el lugar de referencia que merece en este cultivo con abanderadas como Green Frog Aloe, un referente de éxito que, además de producir, transforma su planta en jugos y cremas frescos, ecológicos y saludables