Director del Master en Dirección Financiera de OBS Business School y Socio fundador de RS Corporate Finance

Como cada fin de año el Gobierno de turno anuncia cuáles serán las pensiones para el año siguiente. La subida ya está anunciada y es de un 4%, en línea con la inflación proyectada del año. Nos enfrentamos a un dilema falaz: si estamos de acuerdo o no con esta subida. Digo que es falaz porque todos estamos de acuerdo en que aumenten las pensiones cuanto más mejor, igual que también queremos que suban nuestros salarios, las acciones de nuestra cartera de valores o nuestras inversiones inmobiliarias si las tenemos. Si preguntamos si estamos a favor o en contra de tener mejores hospitales, más centros educativos o más ayudas contra la dependencia, la respuesta es siempre la misma como no puede ser de otra forma. Por tanto, la cuestión no es esta.

 Jesús Reglero. Director del Máster en Dirección Financiera de OBS Business School y socio de RS Corporate FinanceEl 21 de julio de 2020, y en medio del estallido de la pandemia del Covid-19, el Consejo de Europa acordó crear un instrumento excepcional de recuperación temporal de 750.000 millones de euros que serían aportados por la Unión Europea. El mecanismo acordado fue que la Unión Europea captase deuda a nombre de la Unión y estos fondos serían repartidos a todos los países en función de un acuerdo que se realizó. En otras palabras, los 27 estados miembros se pusieron de acuerdo para endeudarse juntos con la vista puesta en invertir en un futuro común. Esto es lo que se llama el Fondo de Recuperación Next Generation. En el desglose de estos 750 bn de euros, 390 bn se destinarían a préstamos de la Unión Europea a cada uno de los estados miembros, y 360 bn serían transferencias no reembolsables de la Unión Europea a los países miembros. La finalidad era apoyar la inversión y las reformas necesarias en los distintos Estados para lograr una recuperación sostenible y resiliente, incluyendo las prioridades climáticas y digitales.

Recién dado el pistoletazo de salida a 2022, no podemos ocultar que la protagonista seguirá siendo por tercer año la pandemia del Covid-19. Aunque está lastrando la economía internacional, la aparición de las vacunas ya ha abierto la esperanza a la consolidación de la recuperación económica.

La inflación en España continúa su escalada como consecuencia de la salida del confinamiento de 2020 y los periodos de grandes restricciones por la pandemia; y también por la gradual vuelta a la normalidad que vemos en las principales economías de Occidente y los altos precios de la energía. Inflación significa subida de precios de los productos y servicios que consumimos y, si lo hacen, debería ser porque los oferentes, las empresas, ven que hay potencial de ofrecerlos a precios mayores. Esto parece que son buenas noticias a simple vista y lo son, pero con ciertas cautelas.

Esta semana el Presidente del Gobierno, Pedro Sanchez está en EEUU y su viaje, según se nos ha comunicado, tiene un carácter eminentemente económico y empresarial.

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