Redactora de economía con especial interés en el sector inmobiliario y de construcción. Periodista graduada por la Universidad CEU San Pablo y cinéfila en tiempo de ocio.

Cuatro años después de la mayor crisis sanitaria ocurrida en más de 100 años, el mundo parece haber vuelto a la estabilidad pre covid, aunque, eso sí, con ciertos matices. Si bien es cierto que las actividades económicas recuperaron el nivel y las cifras de manera bastante rápida (el sector turístico, por ejemplo, supera incluso los datos previos a 2020), fue a la vez la macroeconomía mundial la mayor afectada tras el paso de la COVID-19.

Se estima que entre los años 2019 y 2023 se incautaron en España ropa deportiva falsificada por valor de 28 millones de euros, según el Departamento de Aduanas e Inteligencia e Información de la Agencia Tributaria, incluyendo camisetas de fútbol, el principal reclamo del mercado. Una cifra desorbitada incluso teniendo en cuenta que durante el año 2020 la pandemia sanitaria estaba prohibido el desplazamiento libre por todo el territorio e incluso la entrada y salida del país.

El partido de anoche de cuartos de final de la Eurocopa 2024 frente a Alemania dejó al combinado español con la vista puesta en una hipotética final, a pesar de que aún le queda superar la fase de semifinales contra Francia.

El problema de la vivienda responde en casos como el de la Comunidad de Madrid a la falta de suelo disponible para construir nuevas viviendas. A pesar de todo, toda la región se ha esforzado para lograr un nuevo parque de VPO de hasta 70.000 viviendas de cara a 2028.

La tributación para las grandes empresas y las enormes fortunas siempre ha sido objeto de debate. En 2022, España aprobó el Impuesto Temporal de Solidaridad a las Grandes Fortunas (ITSGF) para todas aquellas riquezas de más de 3 millones de euros, aunque a mayor patrimonio mayor impuesto. Lo que en un principio a ser una tasa tan solo aplicable para los años 2022 y 2023, en 2024 aún sigue en vigor y, es más, no sustituye al Impuesto sobre el Patrimonio, sino que se complementan.

Ya en el s. I a. c, China había establecido ciertas rutas comerciales que conectaban zonas de Asia con el mediterráneo europeo, creando toda una red de vías terrestres primero, marítimas después, que más tarde se conocieron como la 'ruta de la seda'.

Según la Organización de las Naciones Unidas para 2050 el 80% de la población se concentrará entre Asia y África, es decir alrededor de 8 mil millones de personas, teniendo en cuenta que también para el mismo año se estima un crecimiento de la población mundial hasta que supere los 10.000 millones.

En realidad, no se llama la Puerta del Infierno, pero su similitud con el imaginario popular de cómo es el hogar de Satanás ha provocado que se le conozca con este sobrenombre, aunque el oficial es el Pozo de Darvazá. Aunque más que pozo, el término geológico casi correcto sería cráter: un enorme cráter de 70 metros de ancho y otros 30 de profundidad, lleno de metano y encendido desde hace más de 50 años.