Andrés del Campo

Presidente de Fenacore

Si las primeras monedas acuñadas con carácter oficial datan de unos 500 años antes de Cristo, las que se imprimen en la actualidad reflejan una cara y una cruz que, por desgracia, llevan a cuestas los agricultores. Y que pesa demasiado, tras las múltiples veces que nos han sacrificado.

La agricultura es la profesión propia del sabio, la más adecuada al sencillo y la ocupación más digna para todo hombre libre" es una frase que se atribuye a Cicerón y que desgraciadamente hoy invalidan los hechos que arrastran a nuestro sector más primario. Y necesario. Porque, al menos una vez en la vida, todos necesitaremos un médico o un abogado. Pero no pasa ni un solo día en el que no necesitemos un agricultor, que no se nos olvide cuando vayamos a echarnos un trozo de pan a la boca.

Andrés del Campo

No descubro nada nuevo si digo que estos años atrás el regadío ha quedado en muchas ocasiones relegado a un segundo plano en la agenda política por motivos macroeconómicos. Ahora que el contexto es más propicio y a punto como estamos de iniciar nueva legislatura, es momento de que el Gobierno vuelva a tener en cuenta a un sector que no sólo es estratégico, sino garante de la producción de alimentos básicos. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agro

Últimos artículos de Opinión