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Quiénes son los hutíes y por qué luchan en Yemen

Foto: Javier Barrriocanal.

La corta historia de Yemen, que apenas supera los 30 años de vida, no se puede entender si la influencia de los hutíes, el grupo rebelde que actualmente controla la parte este del país (y su capital, Saná) y que ha sido el objeto de bombardeos por parte de EEUU y Reino Unido por sus ataques a petroleros con rumbo a Israel en el Mar Rojo.

Quiénes son los hutíes

Los hutíes nacen como un grupo insurgente político y armado que nació en el norte de Yemen en la década de los 90. Se trata de un grupo chií (una de las ramas del Islam) zaidí (una de las ramas del chiísmo) que en un primer momento tuvo como razón de ser la constitución de una organización opositora al primer presidente yemení, Alí Abdalá Salé, por su deriva dictatorial y la corrupción del sistema.

Fundado por Hussein Badreddin al-Houthi, el movimiento hutí también tuvo una segunda motivación: la oposición a la cercanía del régimen yemení con Arabia Saudí y Estados Unidos. De hecho, su eslógan, años más tarde de su creación, sería "Dios es grande, muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, maldición a los judíos y victoria del Islam".

Gracias a la implantación a través de campamentos juveniles, los hutíes fueron ganando poco a poco popularidad en Yemen, hasta el punto de que Al-Houthi se convirtió en objetivo del Gobierno en 2004, fecha en la que se produjeron manifestaciones en contra del régimen con consignas lanzadas por integrantes de Juventud Creyente, organización al amparo de los hutíes. Al Houthi fue asesinado ese mismo año por fuerzas gubernamentales, pero para entonces los hutíes ya se habían consolidado como un grupo opositor de cierta influencia en el norte del país.

Por qué luchan los hutíes en Yemen

Tras el asesinato de Hussein, su hermano Abdul-Malik al-Houthi tomó el mando y en los siguientes años el grupo fue capaz de aguantar los ataques del ejército yemení y Arabia Saudí. De hecho, en 2011 con el comienzo de la Primavera Árabe los hutíes tuvieron un importante papel en la organización de las protestas contra el régimen de Salé, que dejó el país y el poder tras las revueltas.

Tras años de creciente oposición al régimen en los que se enfrentaron a tribus suníes en el norte del país, los hutíes comenzaron una rebelión que inició la Guerra Civil de Yemen y lograron tomar en enero de 2015 el palacio presidencial de Saná. Desde ese momento se libró un ahora enquistado pulso entre las fuerzas hutíes y las leales al Gobierno, respaldadas por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí pero con el apoyo de EEUU y actores locales como la Liga Árabe. Un intrincado panorama al que, además, se sumaron los ataques de Estado Islámico y Al Qaeda.

Rebeldes hutíes en Yemen.
Rebeldes hutíes en Yemen. Foto: EP.

Su enfrentamiento directo frente a Arabia Saudí le granjeó a los hutíes el apoyo de Irán, régimen que se encuentra en el bloque opuesto a los saudíes y EEUU. El complejo equilibrio de relaciones en Oriente Próximo, sin embargo, no tuvo comparación con el giro de 180 grados que supuso la alianza de los hutíes con un Alí Abdalá Salé que quiso derrocar a su sucesor en el poder en Yemen, Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. A finales de 2017, sin embargo, los hutíes asesinaron a Salé acusándole de traidor y después de enfrentamientos con sus leales.

Con el paso de los años el conflicto en Yemen se ha enquistado. Los hutíes controlan Saná y el oeste y noroeste del país, mientras que las fuerzas leales al Gobierno extienden su control por el centro y este de Yemen y han establecido una nueva capital en Adén, al sur. Las consecuencias de este conflicto son, en el plano humanitario, devastadoras para uno de los países más pobres del mundo: la ONU ha cifrado en cientos de miles los muertos por la violencia de la guerra y el hambre y enfermedades derivadas de los enfrentamientos.

Por qué los hutíes atacan barcos en el mar Rojo

El sentimiento antisionista de los hutíes provocó su reacción casi inmediata de la invasión israelí de la Franja de Gaza tras los ataques de Hamás: declararon que atacarían a todos los barcos que pasasen por el mar Rojo rumbo a Israel hasta que cesasen los bombardeos a Gaza y se permitiese la entrada de alimentos y ayuda humanitaria a la Franja.

La situación de los hutíes, con acceso al mar Rojo y capacidad de alcance para atacar a los navíos, ha sido lo suficientemente amenazadora como para que las principales navieras del mundo hayan optado por evitar esa ruta hacia el Canal de Suez, que aglutina en torno al 12% del comercio mundial.

Fruto de esta postura, los hutíes secuestraron un carguero israelí en noviembre, atacaron en diciembre a un petrolero noruego y originaron un clima de inseguridad ante el cual EEUU decidió la creación de una alianza internacional que tiene como objetivo garantizar la protección de los buques mercantes y evitar un problema comercial a nivel mundial (evitar el mar Rojo retrasa 20 días la ruta y encarece un 60% el transporte).

En este contexto se han producido los ataques de EEUU y Reino Unido a posición hutíes en Yemen. Los rebeldes han asegurado, a través de su portavoz Mohamed Abdusalam, que estos ataques no les van a disuadir de apoyar a Palestina y "permanecer junto a Gaza todo lo que puedan".

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