Vivienda - Inmobiliario

El precio de la vivienda cae al mayor ritmo en más de ocho años en China ante la agresiva estrategia de las promotoras

Edificio en construcción en la nueva ciudad a lo largo del río Yangtze (China). Foto de Alamy

El inmobiliario chino prosigue inmerso en una implosión que parece bajo control, pero que cada vez corre más riesgo de hacer descarrilar a la economía. Las promotoras y constructoras en un intento por obtener liquidez están recurriendo a ofertas y descuentos que amenazan con generar un efecto dominó en la vivienda china. Con este contexto, el precio de la vivienda en China cayó en octubre al mayor ritmo en ocho años. En concreto, el descenso ha sido de un 0,4%, una cifra que parece pequeña, pero que pertenece al dato intermensual (de un mes para otro).

Los precios de las viviendas nuevas en las principales ciudades de China cayeron en octubre por cuarto mes consecutivo, al corregir un 0,4% frente al mes anterior, según datos oficiales publicados hoy, lo que supone el mayor descenso desde febrero de 2015 debido a la crisis inmobiliaria. Si esa cifra mensual se anualiza, la caída de la vivienda estaría ya rozando el 5%. El mercado inmobiliario más grande del mundo se encuentra en pleno proceso de corrección.

"Los deslucidos datos de precios inmobiliarios reflejan un mercado inmobiliario fluctuante, pero también es resultado de los grandes descuentos ofrecidos por promotoras y gobiernos locales", indicó el director de la consultora especializada E-house China, Yan Yuejin, citado por el diario hongkonés South China Morning Post.

Este indicador publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) se suma al divulgado ayer, que apunta a una caída del 9,3 % interanual en la inversión destinada a promoción inmobiliaria en los primeros diez meses del año.

Esta caída se suma a la evidencia de una persistente crisis inmobiliaria, después de que las cifras oficiales de esta semana hayan mostrado una contracción en las ventas y una profundización de la caída en la inversión inmobiliaria. Las nuevas medidas de estímulo implementadas en las principales ciudades parecen hecho poco para revertir el la corrección del sector, que está lastrando la recuperación económica de China, aseguran desde la agencia Bloomberg.

El espejismo de la recuperación

El breve repunte del mercado inmobiliario a principios de este año después de la reapertura de China post-covid "resultó ser de corta duración", comenta Chen Wenjing, director asociado de investigación de China Index Holdings. "Los compradores de viviendas se ven disuadidos por la caída de los ingresos y las inciertas perspectivas del mercado inmobiliario".

Los precios también han caído un 0,58% en el mercado secundario, el mayor descenso desde octubre de 2014. En la última medida para apoyar al sector inmobiliario, Pekín están planeando proporcionar al menos 1 billón de yuanes (135.000 millones de euros) de financiación de bajo coste para programas de renovación de pequeños pueblos y viviendas asequibles, segúninformó Bloomberg News esta semana.

Aunque los detalles del nuevo plan aún no están claros, algunos economistas dicen que puede ser menos efectivo que esfuerzos anteriores. Los nuevos programas se implementarían principalmente en algunas de las áreas metropolitanas más grandes, fuera de las ciudades de bajo nivel donde la crisis es más severa.

La crisis inmobiliaria se contagia

La crisis inmobiliaria de China ha afectado buena parte de los promotores más grandes, que han estado luchando por pagar sus deudas y completar proyectos desde que irrumpió la crisis crediticia hace tres años. China Vanke, una de las pocas constructoras con grado de inversión que quedan en el país, ha visto caer sus bonos en dólares en las últimas semanas tras el default del gigante industrial Country Garden Holdings. Aunque Vanke parecía solvente y fuera de peligro, el contagio de la crisis ha formado a que las autoridades locales hayan tenido que salir en apoyo inusualmente fuerte por parte del gobierno local.

"La caída de la vivienda sigue siendo el mayor obstáculo en medio del creciente riesgo crediticio entre los promotores", aseguraba en una nota esta semana Larry Hu, jefe de economía de China en Macquarie Group.

El precio de la vivienda aún tiene recorrido a la baja. Nomura, un banco de inversión japonés, estima que aún existen unas 20 millones de viviendas vendidas sobre plano que no se han construido o cuya finalización se está retrasando, apuntando asimismo a una brecha de financiación de unos 3,2 billones de yuanes (440.820 millones de dólares, 406.634 millones de euros) para completar esas promociones.

Uno de los grandes factores de ralentización para la economía china es la crisis del sector inmobiliario, cuyo peso sobre el PIB nacional -sumando factores indirectos- se estima en torno a un 30%, según Capital Economics.

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