Bolsa, mercados y cotizaciones

China defiende el yuan pero provoca una crisis de crédito al pedir a la banca soplar y sorber a la vez

  • El 31 de octubre el país sufrió una rápida crisis de crédito por la escasez de fondos
  • Las autoridades quieren evitar que el yuan se devalúe, pero si lo apoyan falta liquidez
  • A cierre de mes hubo empresas que pagaron hasta un 50% de interés por el crédito
El 31 de octubre hubo una crisis de crédito de madrugada | Firma: Dreamstime
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China tiene muchos problemas económicos a los que hacer frente, y lo ocurrido en el cierre del mes de octubre en el mercado de crédito del país es la mejor prueba. El gobierno necesita sostener un sistema que ha hecho aguas por distintas vías en los últimos años, con una crisis de deuda que ha puesto al sector inmobiliario en el punto de mira, al tiempo que pretende desbancar al dólar como la divisa líder del planeta, y todo ello sin que se produzcan tensiones financieras ni crisis de crédito por el camino. Si las autoridades del país creen que van a ser capaces de conseguir todo a la vez, el cierre del mes de octubre puede haber servido como una demostración de que la realidad es tozuda, y que, en economía, las utopías no existen.

En la última jornada de mes el mercado de crédito sufrió una rápida crisis que forzó al banco central del país a intervenir de urgencia de madrugada. Con los mercados ya cerrados hubo compañías que llegaron a pagar un 50% de interés por obtener liquidez, ante la pasividad de la banca estatal, que, a diferencia de otras ocasiones, no apareció en octubre para cubrir las necesidades de capital de estas empresas.

Las autoridades están investigando qué es lo que pudo pasar, y todo apunta a que el catalizador de la crisis ha sido una falta de fondos por intentar defender al yuan, combinada con la necesidad de los bancos estatales de guardar liquidez para poder comprar los bonos que va a emitir el gobierno chino en los próximos meses. El gobierno parece estar pidiendo soplar y sorber a la vez a la banca pública, y tendrá que elegir entre sostener al yuan, cubrir su plan de emisiones con suficiente demanda interna, o exponerse a que la crisis de crédito que se vivió en la madrugada del 31 de octubre se repita.

O defiendes el yuan, o estabilizas el mercado de deuda

Las presiones a los bancos estatales por parte de las autoridades chinas para defender al yuan y tratar de evitar que continúe su depreciación (desde los máximos del año, en enero, pierde un 8% frente al dólar estadounidense) explica una parte de la crisis de crédito que ha vivido China al cierre de octubre. Para entender por qué los bancos estatales del país no facilitaron la liquidez necesaria el 31 de octubre, primero hay que remontarse al plan de emisiones de deuda que ha confirmado el Gobierno para este último trimestre del año.

Según fuentes de Reuters, el plan de demisiones de deuda pública China para este último trimestre alcanza el billón de yuanes, unos 135.000 millones de dólares. Para que los bancos estatales puedan cubrir estas emisiones el Banco Popular de China, su banco central, suele dar apoyo, en forma de recortes en las exigencias mínimas de capital, y así desbloquear la liquidez necesaria para que los bancos no tengan problemas en comprar esta deuda. El problema es que, en esta ocasión, estos estímulos no han llegado. Una inyección de liquidez de este tipo suele meter presión bajista al yuan, y las autoridades tienen ahora entre sus prioridades evita que la divisa se deprecie más.

Así, con la ausencia del dinero de los bancos estatales, el cierre de mes se convirtió en un infierno para las empresas que necesitaban liquidez de última hora para evitar caer en situación de impago. La situación llegó a un punto que hubo empresas que llegaron a pagar un 50% de interés por la deuda de corto plazo, al tiempo que el interés de las repos entre los propios bancos (prestamos entre las entidades que suelen utilizar títulos de deuda pública como garantía) pasó del 2% hasta el 8% en sólo un día. Las compañías chinas no llegaban a pagar un interés tan elevado por la deuda de corto plazo desde la quiebra de los bancos Everbright y Industrial Bank, en diciembre de 2013.

La banca del país no está en su mejor momento, y sigue sufriendo una crisis que se presenta por varios frentes. La más evidente es la del sector inmobiliario, que en los últimos años ha generado jornadas de volatilidad y miedo en todo el mundo por la posibilidad de que desemboque en una crisis sistémica, pero no es la única: este mismo verano, Goldman Sachs deterioró la recomendación de varios bancos chinos hasta "vender", generando una fuerte caída en las cotizaciones del sector. Para Goldman, la exposición de la banca china a los vehículos de financiación del gobierno, que pagan los proyectos de infraestructuras públicas, además de la crisis del inmobiliario, era suficiente para alertar del riesgo de la banca china.

El regulador interviene de madrugada

En la madrugada, y con los mercados ya cerrados, las autoridades chinas reaccionaron. El Banco Popular de China intervino, pidiendo a los bancos estatales que proveyesen la liquidez necesaria para las empresas que lo solicitasen, reabriendo de emergencia el mercado. Según Reuters, entre las 6:00 de la madrugada y las 8:30 se solucionó la crisis.

A la mañana siguiente, el banco central de China se reunió con bancos y operadores del mercado, y les recordó que su comportamiento estaba "poniendo nervioso" al mercado, y que no debían "ser emocionales". Además, exigió a los operadores que no cierren ninguna transacción de repos por encima del 5%, y lanzó un aviso: quien se vea involucrado en operaciones de prestamos con intereses muy altos tendrá que dar explicaciones a los reguladores.

Fuentes del mercado que han querido mantener el anonimato por temor a sufrir consecuencias por parte de las autoridades muestran su preocupación en declaraciones a Reuters. "Si la dinámica de oferta monetaria y provisiones de liquidez no se cambia, todo el sistema seguirá siendo frágil. Siempre será posible que se vuelva a repetir un shock de liquidez", destacan. Las autoridades chinas tendrán que elegir: o aumentan la liquidez en el sistema, y contribuyen a mayores caídas del yuan, o sostienen a la divisa con el riesgo de que falte liquidez y se vuelvan a producir episodios como el que ha cerrado el mes de octubre.

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