Economía

El sector inmobiliario de China frenará la economía del gigante asiático en 2024

  • El FMI calcula que PIB cerrará el año que viene con un crecimiento del 4,6% 
  • En 2023 la economía crecerá un 5,4%, 0,4 puntos más que lo que dijeron en octubre
  • La nueva venta de deuda soberana impulsará la economía del país
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"La economía china está lista para soportar un crecimiento más lento como resultado de la desaceleración del sector inmobiliario". Estas son las palabras del presidente de China, Xi Jinping, con respecto a la crisis del sector que está viviendo el país y que va a llevar a que su economía se ralentice en 2024 a un crecimiento del 4,6%, según los últimos datos publicados este martes por el Fondo Monetario Internacional.

La entidad actualizó sus proyecciones para el crecimiento económico anual para este año y el próximo. Es cierto que aseguran que el gigante asiático registró un desempeño mejor de lo esperado en el tercer trimestre gracias a las políticas de estímulo de la economía que impulsó Pekín.

Así, el FMI espera que China se expanda un 5,4% este año y que el crecimiento del PIB se frene al 4,6% el que viene. La revisión supone un incremento de 0,4 puntos porcentuales más que las proyecciones que realizaron en el mes de octubre. La institución aseguró que ese 'frenazo' en 2024 se deberá a los "riesgos persistentes" de la caída del sector inmobiliario y la debilitada demanda externa.

Es cierto que, en el lado positivo de la revisión, el reciente plan de Xi Jinping de emitir más deuda soberana servirá para que la economía coja fuelle. "Es una de las razones por las que mejoramos nuestro pronóstico de crecimiento", aseguró la subdirectora gerente del FMI, Gita Gopinath, en rueda de prensa. Esta previsión mejorada se suma a la de otros analistas privados, dado el buen comportamiento que presentó entre julio y septiembre.

China anunció hace dos semanas que van a emitir bonos por valor de casi 140 millones de dólares para pagar los daños que causaron las inundaciones del verano pasado, así como programas para mejorar la resiliencia del país al cambio climático.

Pero el FMI advierte que los riesgos que pueden suponer el que los prestamistas y los promotores de viviendas estén "sobrecargados de deuda" para los sectores financiero e inmobiliario chino, a pesar de su visión más optimista.

Gopitah hizo especial hincapié en su preocupación por el sector inmobiliario de China, que está frente a una caída enorme de precios y de ventas. La quiebra de Evergrande o de Country Garden, dos casos que están en plena investigación por parte del Gobierno y que ya han salpicado al sistema financiero, hicieron saltar las principales alertas. Gopinath dijo que es "muy esencial" abordar los problemas del sector inmobiliario, el cual dijo que sigue siendo "bastante débil".

La recomendación del organismo es que China permita a los promotores que estén al borde del impago de la deuda y que no tengan ningún atisbo de recuperación, que se salgan de la industria. El mantener a los promotores insolventes en la rueda del negocio inmobiliario es lo que eleva las complicaciones para que el sector salga adelante.

El propio vicegobernador del banco central de China, Zang Quingsong, reconoció el pasado martes que el sector había sufrido un traspié. De hecho, aseguró que lo que necesita ahora el país es "gestionar cuidadosamente" su ritmo "para evitar caídas bruscas y consecuencias no deseadas".

En el mes de septiembre, el sector emitió un pequeño rayo de luz con respecto al mes anterior. Según los datos de la consultora Real Estate Information (CRIC), en septiembre las ventas facturaron 404.300 millones de yuanes (unos 53.000 millones de euros), lo que supuso un incremento del 17,9% con respecto al mes de agosto. Esto podría parecer poco, pero es que el sector tiene un lastre de dos caídas intermensuales consecutivas.

Esto no quiere decir que el inmobiliario del gigante asiático esté gozando de buena salud, ya que si se comparan estos datos con el año anterior, la caída de la venta de vivienda en las 100 mayores empresas inmobiliarias fue del 29,2%. Aunque si se tiene en cuenta la caída de agosto (33,9% interanual) se vuelve a ver esa pequeña luz.

El economista senior de ABN Amro, Arjen van Dijkhuizen, apostilló con respecto a los estímulos del Gobierno que "aún tienen que filtrarse de manera más conveniente en los datos del mercado inmobiliario". Pero esto no quiere decir que el mercado inmobiliario esté en su mejor momento. Un exasesor del banco central de China, Li Daouki, mencionó que el mercado inmobiliario del gigante asiático "podría tardar hasta un año en recuperarse".

Zhang, por su parte, dijo que China debe buscar nuevas formas de mantener el crecimiento económico. El sistema bancario controlado por el Estado ya incrementó los préstamos para la construcción de fábricas y otras inversiones industriales. "El viejo modelo de depender de la inversión y del sector inmobiliario ya no es sostenible, por eso debemos adoptar un nuevo enfoque", aseguró Zhang.

Dudas sobre el sistema bancario

El informe del FMI puso en duda si el sistema bancario chino tiene suficientes reservas financieras. En concreto, aseguró que los riesgos para la estabilidad financiera del país "son elevados y siguen aumentando, ya que las instituciones financieras tienen reservas de capital más bajas y riesgos crecientes en la calidad de activos", sentenciaron.

Al mismo tiempo, China se enfrenta a una creciente deuda de las administraciones locales. Según los últimos datos, el pasivo local roza los 60 billones de yuanes. Una 'deuda oculta' que se acumuló para financiar proyectos de infraestructuras a través de mecanismos de financiación local. Una deuda que devenga intereses.

Finalmente, a todo este cúmulo de pasivos hay que añadir los numerosos préstamos que hizo China a los países en desarrollo antes de la pandemia para pagar infraestructuras. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Wang Wenbin, defendió estos préstamos en una reunión informativa tras la publicación de un informe del instituto AidDaata de la universidad William and Mary (Virginia) en el que hablaba de "numerosos préstamos de rescate" a economías emergentes. Wang dijo que una deuda "razonable" es buena para el desarrollo económico.

Pero los signos de ralentización de la economía no solo vienen por parte del sector de la construcción e inmobiliario. El Gobierno publicó los datos de comercio exterior en el que se refleja un descenso del 3,1% interanual de las exportaciones en octubre, hasta los 1,97 billones de yuanes (256.387 millones de euros). Por su parte, las importaciones crecieron un 6,4% con respecto a octubre de 2022 y ascienden a los 1,57 billones de yuanes (201.118 millones de euros).

Los expertos explican esta ralentización en las exportaciones debido a que los hogares de todo el mundo se abastecieron durante la pandemia de prodcutos electrónicos, muebles y otros bienes.

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