Economía

El inmobiliario chino ve algún rayo de luz en septiembre pero tardará una década en recuperarse

  • Las ventas facturaron en septiembre un 17,9% más que en agosto
  • A nivel anual, la caída fue del 29,2% frente al 33,9% del mes anterior
  • La demanda se desplomará hasta los 11 millones de unidades este año
La empresa china Country Garden. Archivo.
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El sector inmobiliario chino no levanta cabeza y sigue sumido en una tremenda crisis que está siendo un verdadero rompedero de cabeza para Pekín. Pero el mes de septiembre fue un pequeño rayo de luz en la vidriera opaca del sector, ya que se apreciaron datos "menos malos".

La señal paliativa del sector la dio la venta de vivienda, que aumentó en el mes de septiembre con respecto al mes anterior. Según los datos de la consultora Real Estate Information (CRIC), el mes pasado las ventas facturaron 404.300 millones de yuanes (unos 53.000 millones de euros), lo que supuso un incremento del 17,9% con respecto al mes de agosto. Esto podría parecer poco, pero es que el sector tiene un lastre de dos caídas intermensuales consecutivas.

Los datos de CRIC reflejan que más del 60% de los promotores aseguraron que se incrementaron sus ventas mensuales en septiembre e incluso 29 de ellos informaron de saltos de más del 30%.

Esto no quiere decir que el inmobiliario del gigante asiático esté gozando de buena salud, ya que si se comparan estos datos con el año anterior, la caída de la venta de vivienda en las 100 mayores empresas inmobiliarias fue del 29,2%. Aunque si se compara con la caída de agosto (33,9% interanual) se vuelve a ver esa pequeña luz.

Aún así, la demanda en el largo plazo está cayendo. El banco de inversión Goldman Sach emitió en agosto un informe en el que aseguraba que la demanda de viviendas urbanas en China alcanzó su pico máximo en 2017 en 18 millones de unidades y que para este año caerá a los 11 millones. Así seguirá sucesivamente hasta que en 2030 cerrará en nueve millones.

Pero los grandes promotores chinos están luchando contra viento y marea desde hace más de dos años con una crisis que incluso está poniendo a gigantes del sector en riesgo de liquidez y que tocó fondo con caída de Evergrande, evidenciando todavía más la necrosis que supone este sector clave para la economía china.

Previsiones a la baja

Por el momento el objetivo de crecimiento de China está en equilibrio pero los economistas están recortando sus previsiones a la baja. Según la estimación media de un nuevo informe de Bloomberg, en el que han participado más de 78 economistas, hay una rebaja de 10 puntos básicos con respecto a la encuesta anterior y los analistas citan, precisamente, el inmobiliario como "el mayor desafío de la nación".

Es cierto que los analistas coinciden en que el crecimiento de "alrededor del 5%" todavía es posible, aunque "no es una apuesta segura". En el modelo económico de Bloomberg, las probabilidades de incumplimiento del objetivo de crecimiento son del 18%.

Chung Shu y Andrej Sokol aseguraron en un informe que el lastre de la crisis inmobiliaria, el sentimiento "frágil" y la tensión generalizada de la deuda del sector empresarial "bien podrían llevar a la economía a una trayectoria más baja".

¿Un año para salir de "cuidados paliativos"?

En las 30 ciudades principales del país a las que el CRIC hace seguimiento, las ventas por superficie aumentaron un 3% mes a mes en septiembre y la oferta de propiedades se incrementó un 17% desde agosto. Por otro lado, en las ciudades de primer nivel (Pekín, Shanghai, Guangzhou y Shenzhen) la venta por superficie creció un 16% mensual hasta los 2,12 millones de metros cuadrados. El CRIC atribuye esto a las medidas de estímulo del Politburó.

El economista senior de ABN Amro, Arjen van Dijkhuizen, apostilló con respecto a los estímulos del Gobierno que "aún tienen que filtrarse de manera más conveniente en los datos del mercado inmobiliario". Pero esto no quiere decir que el mercado inmobiliario esté en su mejor momento.

El consenso de los economistas de Bloomberg piensa que la crisis inmobiliaria es, con diferencia,"el mayor desafío al que se enfrenta China" y la mayoría de ellos (15 de los 21 consultados) creen que las compras de vivienda seguirán cayendo al menos hasta principios del próximo año.

Un exasesor del banco central de China, Li Daouki, mencionó que el mercado inmobiliario del gigante asiático "podría tardar hasta un año en recuperarse". Li reiteró que, tal y como sucedió con los datos de septiembre, la venta en las grandes ciudades "podría volver a crecer antes", pero establece un período de 12 meses para que el sector registre "una buena recuperación" en las ciudades más pequeñas. Por tanto, todavía queda tiempo para que el sector salga de la unidad de cuidados paliativos.

En el largo plazo, las ventas de propiedades en China podrían estabilizarse entre 1.100 y 1.200 millones al año, en comparación con un máximo de cerca de los 1.800 millones de metros cuadrados registrados en 2021, aseveró el experto. Además abrió camino a la esperanza: "El mercado inmobiliario volverá a ser un importante motor de la economía. Sin embargo, la magnitud del impacto de la propiedad como motor del crecimiento será mucho menor", recalcó Li.

Puede ser una década

Está claro que la transparencia no es el fuerte del Gobierno chino y claro, a la hora de hacer un análisis y buscar una fecha en la posible de recuperación del inmobiliario las cifras bailan.

El economista del jefe del fondo de cobertura Grow Investment (con sede en Shanghai), Hong Hao, aseguró el año pasado que esa recuperación puede tardar hasta una década. "Arreglar el sector inmobiliario puede ser un trabajo de varios años o incluso una década por delante", dijo el experto en la cadena estadounidense CNBC. "Construimos demasiadas viviendas para los chinos", recalcó.

Hong quitó hierro al asunto en su entrevista, aseverando que China está desarrollando otras industrias en lugar de depender del sector inmobiliario, por lo que "tendremos una economía mejor y mucho más saludable que antes". Al mismo tiempo reiteró que el no tener un sector inmobiliario dominante en la economía "en realidad es bueno" en el largo plazo.

Estas palabras no gustaron nada entre los altos cargos de Pekín, que censuraron a este experto cerrando sus cuentas en redes sociales. Posteriormente, dimitió de su cargo en BOCOM International, una división del Banco de Comunicaciones, propiedad estatal en mayo de 2022 y luego consiguió trabajo en Grow Investment.

La censura de este experto es un indicador de que la economía de china está perdiendo mucho fuelle y Pekín está trabajando para que la imagen negativa no empañe las previsiones económicas. Incluso la Oficina Nacional de Estadística dejó de publicar algunos datos, como el del paro juvenil, bajo la premisa de que están haciendo reajustes para calcular la cifra.

Aún así, los datos económicos están superando los pronósticos y esto sugiere que las medidas que está aplicando el Gobierno para estimular la economía pueden estar teniendo un efecto positivo.

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