Economía

China tiene una 'deuda oculta' en su administración local de 57 billones de yuanes

  • Los ayuntamientos emitieron bonos masivamente para financiar infraestructuras
  • El incumplimiento de la deuda sacudiría el sistema financiero del gigante asiático
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Por si no fuera poco con el paro juvenil récord, la deflación y la gangrena de la crisis inmobiliaria cada vez más profunda, China se enfrenta a una engrosadísima deuda local oculta que, según los expertos, estaría entre los siete y los diez billones de euros ( alrededor de 56,6 billones de yuanes).

Esta 'deuda oculta' son una torre de pasivos acumulados por los gobiernos de las administraciones locales de todo el país. El uso que le dieron a esa emisión de duda fue, principalmente, para la financiación de proyectos de infraestructuras (carreteras, puentes, transporte…). Estos pasivos son bonos que se emitieron a través de mecanismos de financiación de gobiernos locales (LGFV por sus siglas en inglés) o empresas estatales creadas para financiar inversión local.

En un análisis realizado por la agencia independiente Caixin, aseguran que no existen datos oficiales sobre la magnitud de la deuda oculta. Pero nombran una investigación realizada por un equipo de expertos, entre los que está el profesor asistente de finanzas de la National School of Developement (NSD, por sus siglas en inglés), Hu Jiayin y a la que elEconomista.es tuvo acceso.

En el documento los expertos cuentan que en 2018 la deuda LGFV de las administraciones locales era de 31,6 billones de yuanes (unos 4,16 billones de euros) y que en 2022 el ejercicio cerró con una deuda, que devenga intereses, de esos 56,6 billones de yuanes. Es decir, la 'la deuda oculta' de la administración local china se incrementó casi dos tercios en solo cuatro años. Los datos oficiales reflejaban a finales de julio que los pasivos de la deuda local china ascendía a 38 billones de yuanes (en torno a los cinco billones de euros).

En sí, esto se considera 'deuda oculta' porque el gobierno considera que estos dividendos son una forma de préstamo no contabilizado y, como tal, el mercado es opaco. El Consejo de Estado de China definió en 2018 la 'deuda oculta' como cualquier endeudamiento que no forma parte del gasto gubernamental dentro del presupuesto.

Según las cifras de Bloomberg y el Fondo Monetario Internacional, el valor de la deuda del LGFV está en los 9 billones de dólares (en torno a los 8 billones y medio de euros), muy próximo a lo que estima Caixin. Los bonos de los gobiernos locales suman "alrededor de dos billones de dólares", aseguran los expertos de Bloomberg. Además argumentan que cualquier incumplimiento "sacudiría el sistema financiero de 60 billones de dólares de la nación asiática".

Por otro lado, según los datos del Fondo Monetario Internacional, la deuda oculta de los LGFV superó el 50% del PIB de china por primera vez este año.

En la agenda del Politburó

Todo esto está suponiendo un verdadero quebradero de cabeza para Pekín que tiene este problema como prioridad en la agenda política. Por su parte, el Politburó, el máximo órgano de de toma de decisiones del Partido Comunista, prometió que iban a implementar en junio "un paquete de planes para resolver la deuda".

Los detalles de ese plan todavía no están publicados pero desde Caixin informaron que el gobierno podría permitir a una docena de regiones muy endeudadas a emitir valores combinados de 1,5 billones de yuanes en bonos especiales de refinanciación para poner la deuda oculta en los libros de cuentas.

De todos modos, Pekín quiere fomentar la autosuficiencia y no está interviniendo el sector. Por ese motivo, los gobiernos locales están intentando generar suficientes ingresos y recaudar fondos para cubrir costes del servicio de su deuda. El jefe de investigación de mercados de China en Rhodium Group, Logan Wright, aseguró a Bloomberg que en los próximos años "la variable más importante que impactará en el crecimiento económico de China será el éxito o el fracaso de la reestructuración de la deuda" de esos gobiernos locales.

Aplicar la disciplina fiscal

Lo que está claro es que la tensión está servida en el gigante asiático. La crisis inmobiliaria arrastra consigo una falta de liquidez por parte de las empresas del sector y la falta de inversión local podría ser el segundo impacto. Es cierto que, por el momento, todavía no se han incumplido los impagos de la deuda pero "un colapso de la inversión de los gobiernos locales sería comparable al impacto económico de la crisis en el mercado inmobiliario", dijo Wright.

Hay que tener en cuenta que el sector inmobiliario de China representa el 30% de la economía del país. La enorme carga de deuda y la ralentización de la demanda es lo que frenó el crecimiento del PIB del país al 6,3%, por debajo del 7% que estimaban los diferentes expertos públicos y privados.

El que la enorme deuda oculta sufriese algún tipo de choque o impago por parte de las administraciones podrá generar otro duro golpe para la economía del país y, por ende, del resto del mundo.

El editor jefe de Caixin, Ling Huawei, aseguró en un artículo de opinión para Bloomberg que la solución para que la abultada 'deuda oculta' local no estalle y afecte al crecimiento del país, es necesario que "abordar la disminución de los ingresos fiscales" causada por la desaceleración económica del país.

Al mismo tiempo, asegura que es "fundamental" establecer una disciplina fiscal. El experto recalca que esto se debe al "estancamiento" de las reformas gubernamentales. Apuntó que existen avances pero no los considera suficientes para solucionar este problema.

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