Transportes y Turismo

Las empresas turísticas crecen la mitad que en 2024 y la hostelería se estanca: "Hay incertidumbre y se reduce el gasto"

 

El turismo ha crecido este verano hasta alcanzar otra vez en España niveles récord de facturación y empleo. Pero lo hace a un ritmo inferior al del año pasado y, según advierten en el sector, por debajo de las previsiones que se habían hecho en un principio. "Los indicadores muestran que el ritmo de crecimiento del sector turístico español se está normalizando tras los excepcionales registros de 2022 a 2024, impulsados por la recuperación pospandemia y el consiguiente repunte del consumo de servicios", apuntan desde CaixaBank Research.

Y los primeros datos así lo confirman. La patronal Exceltur apuntó ya a final de julio que el crecimiento de las ventas en el tercer trimestre, entre los meses de julio y septiembre, en plena época estival, sería del 2,7%, la mitad del 6,3% que se llegó a alcanzar en el mismo periodo de 2024.

"El turismo mantiene su fortaleza, pero no es indemne a la creciente complejidad e incertidumbre del contexto geoeconómico internacional", aseguran desde la organización, que se ha visto obligada a recortar sus previsiones para el conjunto del año. El pasado 10 de julio anunció ya que su previsión de crecimiento del PIB turístico para este año se rebajaba del 4% que había anunciado en un principio hasta el 3,3% estimado ahora. Y es un porcentaje que el servicio de estudio de CaixaBank rebaja aún más, hasta el 2,7%.

Cae el gasto

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) alerta también sobre el rendimiento de la temporada de verano, apuntando a que el sector podría estar experimentando un "enfriamiento" tras años de crecimiento récord. El presidente de la Confederación, Jorge Marichal, explica que si bien el número de viajeros no ha descendido, se ha detectado una reducción en el gasto medio, lo que supone "un toque de atención".

Cehat recuerda que el escenario contrasta con las previsiones iniciales que apuntaban a una temporada similar a la de 2024, considerada la mejor de la serie histórica. Y en la misma línea también, la patronal Hostelería de España, que había previsto inicialmente un aumento de las ventas del 5% durante la temporada de verano, confirma ahora que "no se han cumplido las previsiones" y, a falta de recopilar los últimos datos, "se apunta más bien a un estancamiento o incluso, en algunas comunidades autónomas, como es el caso de las Islas Baleares, a una caída de los ingresos". De momento, y a la espera de que se cierre el tercer trimestre del ejercicio, los datos del segundo confirman ya que se está produciendo una ralentización.

En ese periodo , el PIB turístico aumentó un 3,6% interanual, por encima del 2,5% del conjunto de la economía española, pero por debajo de lo previsto en un principio. A juicio de la patronal Exceltur, la intensificación de la incertidumbre internacional, la moderación del consumo en mercados clave como Alemania o los países nórdicos, y la pérdida de confianza empresarial están detrás de este menor dinamismo del mercado. Las distintas organizaciones empresariales coinciden en que uno de los problemas de fondo está en que demanda se está comportado de forma desigual.

Y es que aunque el turismo extranjero sigue dando síntomas de cierta fortaleza -según Frontur, España recibió 9,5 millones de turistas internacionales en junio, un 1,9% más que en el mismo mes de 2024, con un aumento del 4,7% en el acumulado del primer semestre- hay una menor aportación por parte de los viajeros nacionales. CaixaBank Research no tiene ninguna duda al respecto: "el sector mantiene su atractivo para un creciente número de turistas internacionales, mientras que el turista residente pierde presencia en los destinos locales y gana protagonismo en el extranjero".

Demanda nacional

En cualquier caso, los datos de Destinia reflejan que el turismo nacional sigue sosteniendo la actividad: un 67% de las reservas corresponde a españoles, frente al 33% de extranjeros, principalmente de Reino Unido, Alemania y Francia. Entre los destinos más demandados figuran Salou, Barcelona, Madrid, Palma y Benidorm. La agencia de viajes online señala asimismo que hay indicadores que apuntan a un cambio en los hábitos de consumo. La estancia media se mantiene en 4,47 noches, un 0,07% menos que en 2024, pero la antelación de la reserva ha caído un 12%, situándose en 39 días, lo que evidencia un comportamiento más de última hora. Un factor determinante, en este sentido, es el de la pérdida de poder adquisitivo por parte del turismo nacional.

El precio medio por persona y noche ha subido un 4,06% respecto al 2024, hasta los 61,44 euros, y esto está teniendo un impacto directo en términos de ocupación. Aunque se están alcanzando cifras récord y el número de pernoctaciones, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), alcanzó en julio 44,69 millones, el ritmo de crecimiento se está desacelerando. Este año ha sido del 1,79%, mientras que en julio de 2024 el aumento fue del 1,85% y en julio de 2023 se llegó incluso a una subida del 2,3%.Y es una tendencia que está teniendo ya un impacto claro en la hostelería.

Desde Hostelería de España, una organización que representa los intereses de más de 300.000 establecimientos con dos millones de trabajadores, su presidente, José Luis Álvarez Almeida admite ya en las primeras valoraciones de la temporada estival que aunque "este ha sido un buen verano, no se han cumplido las expectativas que teníamos marcadas y la previsión hecha en un principio". "Es cierto que ha crecido el número de turistas extranjeros y que hemos alcanzado un volumen muy considerable, pero hay una merma en el caso de los españoles y estamos viendo que se está produciendo un cambio de tendencia y que el ticket medio de nuestros establecimientos está bajando", explica Álvarez Almeida.

Incertidumbre

"Además de que hay muchas incertidumbre, el poder adquisitivo de las familias ha bajado ante el aumento de los precios y la presión fiscal", insiste. Para los hosteleros el verano del año pasado fue ya algo más flojo de lo previsto, pero entonces se alcanzó un incremento medio entre restauración y alojamiento del 7,8%. El gran problema de los hosteleros, en cualquier caso, más allá de la facturación o de haber alcanzado niveles récords también de empleo, está en la pérdida de rentabilidad. Mientras que los precios de las actividades de restauración volvieron a subir en julio un 4% en tasa anual, por sexto mes consecutivo, según los datos del INE, los costes lo están haciendo en una proporción mucho mayor, entre un 10% y un 12% interanual, según la patronal.

Con todo ello la confianza de los empresarios hosteleros sobre la evolución de sus negocios se mantuvo en negativo en el segundo trimestre del año, encadenando cuatro trimestres consecutivos así con valoraciones desfavorables, según refleja el Indicador de Confianza Hostelera del segundo trimestre de 2025, elaborado trimestralmente por la patronal, que mide la percepción del sector sobre la marcha de su actividad. "El índice de confianza se situó, en concreto, en 88,4 puntos, por debajo del umbral neutral de 100, que indica equilibrio entre valoraciones positivas y negativas, empeorando el resultado del trimestre anterior (92,1 puntos)", explica la organización.

Viviendas turísticas

En Hostelería de España insisten en que un punto que está afectando directamente en la evolución de los bares, restaurantes y cafeterías el incremento de las viviendas de uso turístico, un tipo de alojamientos que han llegado "para quedarse" y que se encuentran inmersos en un proceso de regulación por parte de las comunidades autónomas, pero que ya inciden en el número de visitas.

"Este modelo produce una merma en la restauración, porque si bien los consumidores salen a comer o cenar, siempre pueden contar con este espacio", subraya Álvarez Almeida. No obstante, y a pesar de la ralentización, nadie duda tampoco de la gran fortaleza que el turismo sigue teniendo en España. "Este ajuste no impide que el turismo siga siendo uno de los grandes motores económicos, aportando el 18,3% del crecimiento previsto para 2025, muy por encima de su peso en el PIB, que alcanzará el 13,2% gracias a una actividad estimada en 220.000 millones", dice Exceltur.

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