Tecnología

La guerra entre EEUU y China subirá el precio de móviles y tabletas hasta un 15% tras el veto a Huawei

  • La subida arancelaria disparará los gastos de los componentes y manufacturas
  • Las 'telecos' prevén daños para la competencia...
  • ...si se elimina al mayor proveedor de redes
Reuters.

La tensión entre Estados Unidos y China, escenificadas a través de Google y Huawei, viene a ser la punta del iceberg de un conflicto cuya magnitud y efectos colaterales golpeará los bolsillos de todos los ciudadanos del Primer Mundo. Si los peores presagios terminan por cumplirse, la electrónica de consumo se encarecerá entre un 10 y un 15%, según ha podido saber elEconomista de fuentes del mercado. Poco más o menos, se trata de una proporción equiparable con el alza arancelaria aplicada por EEUU.

Es decir, la sacudida de Donald Trump contra Huawei y su entorno, no solo zarandeará los productos de la compañía china, sino que también impactará en los costes de producción, que se repercutirán en los precios a los clientes finales por cada compra de smartphones, tabletas y ordenadores personales, entre otros. Se mire por donde se mire, las tarjetas de sonido y gráficas, circuitos impresos, pantallas, baterías, antenas, módems y todas las tripas que ocultan las carcasas de los dispositivos electrónicos están llamadas a elevar sus facturas desde China.

Analistas estadounidenses hicieron ayer sus cálculos sobre lo que costaría a Apple deslocalizar la producción de sus iPhones de las plantas de Foxconn en Shenzhen, para llevarlas a Estados Unidos. Así, los expertos de JP Morgan estiman que la compañía de la manzana tendría que aumentar el coste de sus iPhones en un 14% para así compensar el encarecimiento de la mano de obra estadounidense. Ante el mismo escenario, Bank of America estima que Apple tendría que cobrar un 20% adicional para compensar el mayor coste de la producción nacional.

Por lo anterior, "podría resultar más barato para Apple simplemente seguir construyéndolos en China y pagar las tarifas", según informó la revista Wire.

A lo anterior también se puede contabilizar el previsible hundimiento de las ventas de las compañías tecnológicas estadounidenses en el mercado chino, desde Apple hasta Google e Intel, por ejemplo.

Asimismo, países como India, Vietnam, Taiwán y Corea del Sur aprovecharán la debilidad china para captar inversiones, si bien las nuevas plantas de producción no surgirán de la noche a la mañana.

Fuentes de los operadores de telecomunicaciones también detectan los riesgos que supone la eliminación del mercado de uno de los principales jugadores. El perjuicio no solo se debe a la reducción de la oferta disponible de redes, sino también por el encarecimiento de los precios derivados de una menor competencia. Además, la exclusión de Huawei también provocará graves retrasos en el despliegue de red de 5G, en su mayor parte confiadas a la compañía china.

Posibles represalias asiáticas

Si nadie evita el temido ojo por ojo, el Gobierno de Xi Jinping podría responder al de Trump con incrementos en los costes de las manufacturas y componentes que se producen en el país asiático. Salvo las compañías surcoreanas -que históricamente no cruzan relaciones comerciales con las chinas-, el resto de los fabricantes del mundo se vería directamente afectados por la medida.

Todo lo anterior forma parte de los efectos colaterales de la intención de Google de no renovar su sistema operativo Android en los dispositivos Huawei. Eso impedirá a los equipos de esta marca funcionar de forma óptima. En concreto, y según informó ayer Reuters, Alphabet (matriz de Google) ha suspendido aquellos negocios que implican la transferencia de hardware, software y servicios técnicos a Huawei, con excepción de las licencias de código abierto. Además, a este movimiento represivo podrían sumarse otros monopolios tecnológicos estadounidenses, sometidos al mandato de Donald Trump, como Intel, Microsoft, Facebook o Amazon, por ejemplo. De hecho, todos esos gigantes empresariales pueden sufrir la misma obligación normativa que ayer digirió Google.

Ante la magnitud de la amenaza para el negocio que supone el veto de Google, al que se ha concedido un periodo de gracia de tres meses, Huawei ha destacado su considerable contribución en el desarrollo y crecimiento de Android alrededor del mundo. "Como partner clave de Android, hemos trabajado conjuntamente con la plataforma de código abierto para desarrollar un ecosistema que ha beneficiado tanto a la industria como a los usuarios". Acto seguido, y para tranquilizar a sus actuales y futuros clientes, la compañía se compromete a "seguir proporcionando actualizaciones de seguridad y servicios postventa a todos los smartphones, tabletas y dispositivos Huawei y Honor, tanto a los que ya se hayan vendido como a los que siguen estando en stock en todo el mundo". Al mismo tiempo, y según informa Reuters, "los abogados de Huawei están evaluando también el impacto de las acciones del Departamento de Comercio".

Soporte en 'apps' y seguridad

Por su parte, Google compartió ayer un escueto comunicado en el que recalca el cumplimiento de la norma estadounidense, además de analizar las implicaciones. No obstante, la compañía dejó claro que "para los usuarios de nuestros servicios, Google Play y las medidas de seguridad de Google Play Protect continuarán funcionando en los dispositivos Huawei existentes".

Las reacciones no se hicieron esperar. Así, la organización de consumidores Facua alzó la voz para advertir a los usuarios de Huawei de que tendrán derecho a reclamar compensaciones si sus dispositivos perdiesen prestaciones como consecuencia de la ruptura de Google con la multinacional china.

De la misma forma, los abogados de la asesoría Legalitas apuntan que todas las marcas de smartphones no solo venden el "aparato físico", sino también el sistema operativo, sin el cual el móvil no puede funcionar correctamente. Por lo tanto, los juristas sugieren a los clientes de Huawei la presentación de reclamación escrita a la marca -o los organismos de consumo competentes- en el supuesto de que el veto de Google contra Huawei suponga un menoscabo de los servicios de los dispositivos para los usuarios.

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15% menos de compras o 15% más de vida media para todos esos cacharros, el que manda es el consumidor y el traigo que cambia todos los años por que pasan del 6 al 7 pagarán lo que sea pero los consumidores con cabeza lo tendrán en cuenta, por que son cosas que hay que tener en Cuenca jajjaja

Puntuación 2
#1
andres m. castro
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bueno , para lo que sirven estas cosas...

Puntuación 2
#2
Bien hecho
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Todo lo que sea acabar con la impunidad de China bienvenido sea. Se alarga el uso del móvil y ya está. Pero por lo menos que sea producido en un país que no sea una dictadura y que no espíe a sus clientes.

Puntuación 2
#3