Opinión

Europa a la defensiva

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea

Estados Unidos y China van pisando fuerte en el acontecer económico. Los estadounidenses, tras un revolcón en su PIB de 2020 del -3,5%, apuntan a crecer este año al 6,4%. El PIB de Estados Unidos en 2020 sumó 18,3 billones de euros. Y los chinos, cuyo PIB creció en 2020 al 2,3% y en 2021 la previsión es que lo haga al 8,4%, sumaron el año pasado un PIB de 12,9 billones de euros.

Mientras Europa y, en concreto, la zona euro sufrió un varapalo en su PIB de 2020 del -6,6% y para 2021 aspira a crecer al 4,4%. El PIB de la Unión Europea en 2020 fue de 13,3 billones de euros y el de la zona euro de 11,3 billones. Eso significa que la segunda potencia a nivel mundial es la Unión Europea, por delante de China, aunque tengo la sensación de que no ejercemos como tal y andamos más bien cabizbajos y con una alarmante falta de chispa, todo lo contrario que los chinos que pisan el acelerador a tope y son conscientes de que su meta, más que superar al conjunto de la economía europea, es la de acercarse cada vez más a la primera economía del mundo, la estadounidense.

Si nos remontamos a 2017, Estados Unidos encabezaba el ranking económico con un PIB de 17,3 millones de euros. La segunda potencia era la Unión Europea con un PIB de 13 billones y China sumaba un PIB de 10,9 billones. Y si entretanto Europa ha ido creciendo más o menos tímidamente, China lo ha hecho con garbo.

Europa, a la vista de su titubeante marcha económica y de su falta de impulsos, constituye objetivo propicio para que económicamente sea invadida por los dos grandes colosos, Estados Unidos y China, de suerte tal que empresas genuinamente europeas pueden pasar a la órbita de capitales "made in USA" y "made in China".

En realidad, las posiciones inversoras chinas en Europa hace tiempo que se vienen produciendo. Pensemos en nuestros puertos y, con independencia de carteras industriales y comerciales, en un sector que en lo personal me incumbe, el futbolístico: mi querido Espanyol pertenece a capital chino, al cual muestro toda mi gratitud por habernos rescatado de una situación comprometida, aunque de forma testimonial aún quedemos algunos pequeños accionistas indígenas.

De la misma manera, los países del Golfo, con Qatar y Emiratos a la cabeza han ido tomando posiciones en grandes compañías europeas de varios sectores más o menos estratégicos – líneas aéreas, industria energética, telecomunicaciones… - y la guinda viene dada por sus lazos capitalistas en clubes de fútbol que han cambiado su paisaje financiero, con el Paris Saint-Germain y el Manchester City a la cabeza, como en su día hizo Roman Abramovich adquiriendo el Chelsea. Por cierto, esos tres clubes, junto con el Real Madrid, han sido los semifinalistas de la actual edición de la Champions League que este año celebrará una final de color ruso y árabe.

Y no hablemos de la histórica pertenencia de empresas europeas a compañías norteamericanas.

Esa invasión que ahora se vislumbra se canaliza a través de adquisiciones de empresas europeas que operan en sectores estratégicos y que son apetecibles para estadounidenses y chinos, por sus potencialidades y sus precios asequibles. Que las empresas europeas se pongan a tiro de compra denota su fragilidad bursátil y que sus expectativas, bajo el actual statu quo, no son las más esperanzadoras.

Así que ante un posible desembarco de capitales americanos y chinos en empresas "made in Europa", como farmacéuticas, biotecnológicas, energéticas y del sector tecnológico y digital, la Comisión Europea quiere actuar como controlador de fusiones que descapitalicen económicamente a la zona euro. Europa levanta sus trincheras defensivas, síntoma de flaqueza económica ante las probables invasiones que lleguen. En suma, que Europa va perdiendo ripio.

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forum Comentarios 1

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Pepe Cristiano
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Es la consecuencia de la burocracia corrupta y de indocumentados que se gastan en Bruselas: en vez de apartarse y no interferir ponen todos sus empeños regulatorios en hacer fracasar la capitalización de las startup europeas.

El último delirio made in Europe ha sido "regular" la aplicación de la Inteligencia Artificial lo que supone la muerte de cientos de startup que no van a poder costearse la gracia leguleya de la UE. En vez de crear las condiciones para que en Europa se crease un google hacen todo lo posible para que nadie levante el vuelo.

Entonces la consecuencia es que los usanos y chinos se hagan con el control tecnológico del viejo continente: allí no tienen a políticos analfabetos metiendo sus hocicos en las empresas para decirles como deben gestionarlas y lo que les es permitido o no investigar.

Europa hacia el matadero, de eso no tengo duda alguna. Y ya no digamos España,

Puntuación 9
#1