Opinión

Hacia una mayor coordinación de la financiación climática

Un necesario impulso en sostenibilidad

Tras haberse celebrado el quinto aniversario de la firma del Acuerdo de París, por el que casi 200 países se comprometieron a que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los 1,5 grados a final del siglo, la acción climática sigue siendo un objetivo pendiente, y para su cumplimiento son necesarias medidas más ambiciosas a nivel global.

La última edición de la Encuesta sobre el Clima elaborada por el Banco Europeo de Inversiones reveló que el 64% de los encuestados en España considera que la recuperación post-COVID-19 debería tener en cuenta la emergencia climática y que el 79% estaría dispuesto a que se tomen medidas más estrictas que impusieran cambios en el comportamiento individual para hacer frente a la crisis climática. Se constata así una progresiva concienciación sobre la relevancia de la lucha contra el cambio climático.

De acuerdo con los datos de la UNCTAD, existe una brecha de financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) estimada en aproximadamente 2,5 billones de dólares al año. Esta brecha se extiende al ODS número 13 (Acción por el Clima). Ya en la COP de Cancún de 2010 los países desarrollados acordaron movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares al año de 2020 a 2025 para atender las necesidades de financiación climática de los países en desarrollo, tanto en proyectos de mitigación del calentamiento global como en la adaptación al mismo. Para movilizar estas cantidades ingentes de inversión, es necesario que sector público y privado aúnen fuerzas e involucren a todos los actores de la escena financiera mundial.

Es en este contexto en el que la ambiciosa iniciativa One Planet Sovereign Wealth Funds (OPSWF) viene consolidándose como foro internacional de referencia desde su puesta en marcha en 2017, bajo el liderazgo político de la presidencia de la república francesa.

OPSWF, del que COFIDES es socio desde mayo de 2020, fue inicialmente una propuesta que estaba integrada por los fondos soberanos de Catar, Kuwait, Nueva Zelanda, Arabia Saudí y Abu Dhabi y un reducido número de gestoras de activos (entre otras, Amundi, BlackRock, BNP Paribas o Goldman Sachs). Posteriormente, se han ido incorporando nuevos socios hasta llegar a la configuración actual, integrada por 33 inversores institucionales de todo el mundo.

Tras su última ampliación en 2020, en OPSWF participan fondos soberanos, gestoras de activos, fondos de private equity e instituciones financieras de desarrollo como COFIDES (España), BPI (Francia) o CDP (Italia), con un total de activos en propiedad o bajo gestión superior a los 30 billones de dólares.

Los socios de la iniciativa comparten un Marco Voluntario, es decir, unos principios orientados a integrar sistemáticamente el cambio climático en el proceso de adopción de decisiones de inversión y promover de manera colectiva una acción climática ambiciosa a nivel mundial. Los principios comprenden la promoción del alineamiento (Alignment) de las estrategias de financiación climática de las entidades socias, la responsabilidad (Ownership) en la gestión y la integración (Integration) de sus iniciativas de financiación.

Es necesario que sector público y privado aúnen fuerzas e involucren a todos los actores

Con ese telón de fondo, OPSWF tiene 3 objetivos principales: (1) movilizar el capital de los fondos soberanos para innovar y ampliar el mercado de oportunidades de inversión alineadas con los objetivos climáticos del Acuerdo de París; (2) integrar los riesgos financieros y las oportunidades relacionadas con el cambio climático en la gestión de las grandes carteras de activos a largo plazo y (3) aprovechar la escala y los beneficios del intercambio de conocimientos entre sus miembros, profundizando en una mayor coordinación y alineamiento de las herramientas de medición de impacto.

Esa medición se revela como una actuación crucial porque difícilmente puede movilizarse el capital privado sin ofrecer a los inversores una estimación fiable del impacto que sus inversiones generan en la lucha contra el cambio climático. No hay un verdadero impacto si no existe una forma eficaz, comparable y coordinada de medirlo.

En este sentido, OPSWF ha incorporado recientemente a su amplia y diversa red de socios las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera Relacionada con el Clima (TCFD en su acrónimo en inglés, Task Force for Climate-Related Financial Disclosures) como estándar mundial. Estas recomendaciones de la TCFD permitirán una mayor 'comparabilidad' entre las diversas normas existentes y favorecerán una mayor transparencia sobre los riesgos y oportunidades relacionados con el clima en todos los sectores financieros.

La lucha contra el cambio climático es una prioridad estratégica para COFIDES, hasta la fecha única institución española acreditada ante Naciones Unidas para movilizar los recursos del Fondo Verde para el Clima. El compromiso con la financiación climática es una apuesta por el desarrollo sostenible y por el cumplimiento del Acuerdo de París. Podemos hacerlo convirtiendo los desafíos climáticos y ambientales en oportunidades, contribuyendo a una transición justa e inclusiva en la que nuestras empresas, administraciones públicas y ciudadanos serán los protagonistas.

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