Opinión

Hablemos de lo prohibido

El virus está impulsando los movimientos migratorios

En el mundo occidental discutir sobre la inmigración se ha convertido en un tema tan cargado de ideología que resulta casi imposible razonar sobre él. La inmigración en España (y en general en la UE) es un bien desde el punto de vista demográfico, dado el envejecimiento de la población.

El problema no es la inmigración, sino la integración social de los inmigrantes. Cuatro líneas al respecto: 1. Con la inmigración deberían ganar económicamente tanto los nacionales como los extranjeros. 2. Esa ganancia global con la inmigración no debe producirse a costa de pérdidas relevantes en la población autóctona. 3. Que no se desaproveche el potencial de crecimiento de PIB porque se impongan restricciones excesivas a la llegada de mano de obra foránea para puestos de trabajo que no pueden cubrirse con nativos. 4. Mínimos sobrecostes sociales por exceso de inmigración. Que no se generen costosas ineficiencias para la economía porque las leyes y la gestión de la extranjería y su descendencia, junto con el modelo de Estado de bienestar aplicado a nacionales y foráneos, atraigan y retengan a más inmigración y peor cualificada de la necesaria.

Cuando los españoles, italianos, portugueses o yugoslavos emigraban a Alemania en los años 50 y 60, cubrían necesidades de mano de obra para las que no bastaba la fuerza laboral local. No había desempleo de alemanes, ni de foráneos. Por lo tanto, no se producía allí lo que ocurre en España desde hace más de 11 años: que hay unas tasas enormes de desempleo de extranjeros, y muy altas de españoles.

Por ejemplo, entre los africanos en España, -en más de un 70%, marroquíes- el paro es muy superior al del total de los habitantes, como muestran los datos de la EPA.

Sobran del 50 al 70% de los inmigrantes que actualmente residen en España

En cuanto a las afiliaciones a la Seguridad Social, los chinos y ecuatorianos tuvieron en 2018 una tasa de afiliación prácticamente idéntica a la de los nativos españoles, y los bolivianos casi lo mismo. En el resto de nacionalidades, hay muchas con tasas tremendamente bajas, en especial en el caso de los africanos y de diversos países iberoamericanos.

Por otro lado, en España existe una gran laxitud y descontrol en la gestión de la extranjería, en un mundo como el actual, donde hay una oferta casi ilimitada de mano de obra no cualificada que desearía emigrar a países desarrollados, especialmente a aquellos con un Estado de bienestar generoso.

El analista Alejandro Macarrón ha calculado una horquilla de 42.800 a 83.300 millones de euros por los gastos en subsidios y en prestaciones públicas debidos a las entre 4,2 y 5,4 millones de personas (incluyendo a familiares laboralmente inactivos) que España no habría necesitado, en términos estrictamente económicos. Es decir, de manera aproximada, "sobrarían" del 50% al 70% de los inmigrantes actualmente residentes en España, de acuerdo con las necesidades estrictas de nuestro mercado laboral. Y de esto es de lo que no se quiere discutir porque enseguida aparecen términos ideológicos como xenofobia o racismo. Si en Europa sigue la inmigración masiva e ilegal se producirán muchos problemas, y entre ellos un rechazo indeseable.

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forum Comentarios 4

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JRM
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Sentido común.

Puntuación 7
#1
FELIX
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Le puede caer la del pulpo por exponer la verdad. ¡Andese con cuidado!

Puntuación 5
#2
Vicente
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No solo es cuestión de importar jóvenes para rejuvenecer la población. El problema de la emigración e inmigración tiene como motor un paradigma psicológico. No voy a dar ninguna opinión, me limito a citar hechos que conozco de cerca.

1) En la comunidad valenciana hace años que no se cosecha ni una naranja si no es con trabajadores marroquíes y rumanos. Mientras tanto, ninis españoles viven de cobrar el paro y con frecuencia simultaneado con economía negra. La agricultura andaluza también se cosecha con mano de obra marroquí, mientras Andalucía tiene una de las tasas más elevadas de paro.

2) Hace 12 años me paró por la calle un hombre de raza negra. Me peguntó donde podía ir para que lo contrataran. Le dije que allí cerca había una empresa constructora que necesitaba peones de albañil. Protestó casi llorando: No!!! NO!, Yo quiero trabajar en una oficina y tener un coche!!! Quien sabe lo que pagó ese pobre hombre a alguna mafia para que le trajeran prometiéndole oficina y coche.

3) Un argelino que trabaja limpiando portales y escalera, me decía que quería emigrar a Alemania porque allí se pagaba más ayudas por hijo que aquí. Me describió todas las ayuda familiares que se pagan en todos los países de la Unión Europea y los conocía de manera exhaustiva. Algunos vienen sabiendo mucho sobre nosotros.

4) Hace 10 años acompañé a un joven vecino a la oficina de empleo para solicitar la documentación necesaria para cobrar el paro. Había una cola larguísima. La señorita que escribía los datos en el ordenador, pulsaba las teclas con un solo dedo y tenía que buscar cada una en el teclado. No conseguiría la plaza por oposición con tan "buena" preparación para ese trabajo. Cada persona que entraba se colocaba en la misma cola que nosotros. Tuvimos la suerte que había un africano, creo que de Angola, detrás de nosotros. Se le ocurrió preguntar a todos los de la cola que clase de solicitud deseaban. Les informó a muchos que no tenían toda la documentación necesaria. Se conocía todos los requisitos e informó a cada cual sobre todos los requisitos y a muchos les hizo cambiar de cola porque estaban en la ventanilla equivocada. Esa mañana la oficina de empleo funcionó muy bien gracias a un inmigrante africano que se conocía toda la legislación. Algún lector encontrará increíble esta anécdota. Pues para mí no era nada nuevo. En cierta ocasión presencié tomar declaración a un delincuente en presencia del abogado que le asignaron de oficio. El delincuente corregía continuamente a su abogado citándole artículos del código penal que podían afectarle. El juez le preguntó. ¿Ha estudiado usted derecho? ¿cómo conoce también el código penal?

Su respuesta fue contundente. Sr. Juez me sé todos los artículos porque ya me han juzgado por todos. Cuando a uno le condenan por un artículo, le aseguro que se lo aprende muy bien.

5) La mejor riqueza que podemos repartir entre nuestros jóvenes, es una educación-formación adecuada y de excelencia. Pues, esa riqueza está desapareciendo del país y no es el coronavirus el que la destruye. Es el populismo en todas sus versiones, incluidos los separatismos. La escuela hace años que va transformándose en una máquina de expedir títulos sin contenido. y una plataforma para adoctrinar en feminismos, ideologías de género y nacionalismos- separatistas, es decir, en imposición de dogmas de esa nueva religión y la más antigua que es el separatismo. Esa miseria si que la vamos a pagar cara. Ya hay síntomas muy significativos. Es imposible ver una orquesta sinfónica importante que no tenga alguna china tocando el violín. Un país muy pequeño, como es Korea del Sur, ha llenado el mundo de televisores, coches, barcos y no se fabrica ningún artilugio que lleve pantalla que no haya sido fabricada en Korea. Hasta el gigante Apple lleva pantallas fabricadas por Samsung en todos sus productos.

Puntuación 6
#3
Nuestros jóvenes
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Tenemos al 50% de nuestros jóvenes en el paro, sin ningún futuro, sin posibilidad de formar una familia y todavía el ministro del ramo habla de traer decenas de miles de inmigrantes cada año, para qué ? qué clase de dirigentes tenemos ? Están masacrando a nuestra juventud. Los que quieran trabajar tiene que tener trabajo, hay que formarles, ayudarles, solos no van a salir adelante; los asistentes sociales están perfectamente capacitados para hacer este trabajo, sacar a los jóvenes del pozo en el que les hemos dejado caer Y sobre todo ocuparse de los jóvenes que no quieren ya trabajar, vivir de la paguita limosna comunista. Pobre España !.

Puntuación 3
#4