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Iberdrola, Naturgy, Repsol... Valores energéticos con dividendos atractivos que actúan como refugio

  • Los inversores han preferido el sector energético al bancario

En los últimos 3 años entre las firmas con mayores retornos para el inversor en España se han colado de manera sistemáticas las energéticas. Con un Ibex que apenas ha subido un 4% anualizado contando dividendos, aquel inversor que haya apostado por firmas como Naturgy, Ence, Repsol o Iberdrola -todas ellas reunidas en la VII edición del ciclo Empresas que aportan valor al accionista, dedicada al sector energético- ha logrado rendimientos que van del 13 al 21% anualizado.

La mayor rentabilidad en bolsa en los últimos 3 años ha corrido a cargo de Ence a pesar del desplome que ha vivido en los últimos meses. En concreto, en los últimos 3 años ofrece un retorno del 77% a sus accionistas, teniendo en cuenta el pago de dividendos. Mientras, invertir en Naturgy o en Iberdrola habría tenido un resultado muy parecido, ya que contando los pagos al inversor la rentabilidad de la apuesta habría sido del 63%. Algo por detrás se queda Repsol, con un rendimiento del 43,5%, que le sirve para más que doblar el resultado del Ibex 35 en el mismo período.

Y es que en un entorno con los tipos de interés en mínimos históricos, la renta fija tanto corporativa como soberana ofrece rentabilidades nimias y las elevadas retribuciones que ofrece el sector sirven de gancho para un inversor que está dispuesto a pagar múltiplos más elevados por firmas que muestran solidez, visibilidad en sus resultados y un track record positivo a sus espaldas. La energía -fundamentalmente las utilities- y la banca son los dos grandes polos del Ibex 35 y hasta ahora el inversor ha tenido claro que ha sido mucha mejor opción apostar por las energéticas que por las firmas financieras.

Uno de los grandes atractivos que comparten las 4 empresas es una política de dividendos atractiva para el inversor. Con las estimaciones actuales, los pagos de este año oscilarán entre el 4,1% que ofrecerá Iberdrola y el 6,8% que dará Repsol. En medio, el 6,5% de rentabilidad de Ence y el 5,4% de Naturgy, un pago que se aderezaría con otros 400 millones en forma de buyback, lo que a los precios actuales supone el 1,6% de la capitalización de la energética.

Los dividendos de las grandes eléctricas y bancos del Ibex

Los analistas siguen confiando en Ence y Repsol, ambas con una recomendación de compra. De hecho, la petrolera fue elegida en primera posición en el Eco10. Mientras, Iberdrola luce un consejo de mantener y Naturgy es un vender, si bien es cierto que los inversores han quitado la razón a los analistas y han acompañado en un fuerte rally a la compañía que la ha llevado a tocar recientemente máximos de la última década. 

Iberdrola: "Ser pioneros en tecnología genera reputación"

"El siglo XIX fue del carbón, el XX del petróleo y el XXI, sin duda, va a ser de las renovables". Ignacio Cuenca, director de relaciones con inversores y comunicación de Iberdrola, desgrana cuál es la ventaja de la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán en este entorno. "Hicimos de una amenaza una oportunidad. En 2001, con una estrategia que entonces no fue entendida por el mercado y los competidores, empezamos a invertir agresivamente en renovables y hoy somos uno de los jugadores más importantes a nivel mundial en energía eólica, tanto terrestre como marina", explica. 

El punto de inflexión se produjo en el año 2004, cuando Iberdrola empezó a generar caja de las inversiones de España y México. Algo parecido es lo que está sucediendo actualmente con la tecnología offshore -eólica marina-, cuyos kilowatios empiezan a entrar en la cuenta de resultados pese a las reticencias iniciales, confirmando que fue una política acertada. "Ser pioneros en algunas tecnologías genera una reputación en este sector que tradicionalmente tiene la percepción de aburrido", señala Cuenca. 

El responsable de relación con inversores hace hincapié en que en la industria de la energía para ganar dinero y crecer hay que invertir y la clave para una empresa de éxito es la creación de valor a largo plazo, aunando los intereses de todos los grupos. Pero su buen comportamiento busátil en los últimos  meses, en los que ha pasado de valer 6 a rozar los 9 euros, ha elevado su valoración -cotiza con un PER cercano a las 18 veces- y ha deteriorado la recomendación sobre sus títulos, lo que le ha llevado a perder el cartel de compra que lucía desde abril de 2018. 

Lo bueno se paga caro

A la crítica de que los títulos de Iberdrola actualmente se pagan caros en el parqué, Cuenca alude a un ejemplo muy simple: "Puedes comprarte cada mes unos zapatos de capital asiático o unos zapatos mallorquines o ingleses. Y dicho eso, unos te duran un mes y otros para toda la vida. Tienes que saber qué quieres". Dicho esto, ¿qué compras si sales de una eléctrica española? "Las cosas buenas son caras. El gratis total, o pensar que vas a encontrar una ganga en un mercado como el que vivimos es complicado", justifica. Cuenca hace bandera de la tranquilidad del entorno actual del sector tras años de turbulencias regulatorias en el que las empresas serán capaces de crecer a largo plazo del 5 al 7%, con rentabilidades entre el 4,5 y 6%. 

Y en este sentido, si hay una cotizada que pueda presumir de llevar pagando dividendo de manera interrumpida al inversor desde 1901 es Iberdrola. La eléctrica confía tanto en su plan estratégico y del retorno capaz de ofrecer a sus accionistas que en el mes de febrero actualizó su objetivo de beneficio de alcanzar un 0,4 euros por acción a establecere que este sea el suelo de cara a 2022. 

Unas perspectivas que han convencido al mercado, a tenor de la subida cercana al 30% que acumula la eléctrica en el parqué, y también a los analistas, que ya recogen una previsión de 0,42 euros un año antes, en 2021, según los datos recogidos por el consenso de mercado de FactSet. 

Naturgy: "Nos importa más el valor que el tamaño"

Un año y 4 meses después de que Francisco Reynés llegase a la presidencia de Naturgy, la eléctrica todavía no ha logrado ganarse el favor del consenso de analistas, pero sí -más importante- de los inversores, lo que le ha valido una revalorización del 43% desde su aterrizaje, 16 puntos por encima de la subida del sector y 49 puntos porcentuales de ventaja al Ibex 35. Para Steven Fernández, director Corporativo de Mercado de Capitales, Naturgy se ha ganado a los inversores ya que "conocen la historia del actual presidente en la anterior compañía en la que estuvo y su trabajo de transformación". 

"Creen firmemente que se podrá realizar el plan estratégico que hemos fijado hasta 2022. Con el buy-side [inversores] nos hemos ganando esa credibilidad, y ahora debemos hacerlo con el sell-side [analistas] y eso se logra cumpliendo con el plan, ya que la credibilidad no se gana de un día para otro", resalta Fernández. En todo caso, pese a que el consenso sigue sin confiar en sus títulos -tiene un consejo de venta-, lo cierto es que han ido persiguiendo a las acciones a la hora de fijar su precio objetivo, que ha subido un 17% desde febrero de 2018, según datos de Bloomberg.

Uno de los puntos clave de la hoja de ruta dibujada por Naturgy es mejorar su eficiencia, con el objetivo de ser la empresa más eficiente del sector en 2022, y para ello espera pasar de un gasto en opex (gastos operativos) de 2.500 millones anuales en 2017 a 2.000 millones en 2021. "No es que persigamos ser los más eficientes, si no crear valor. Es un mantra que repetimos hasta la saciedad: el valor sobre el tamaño. No nos obsesiona la cuota de mercado, ser los más grandes o los más guapos. Queremos ser los que más valor generan a los accionistas y una de las formas es hacerlo a través de las eficiencias. Es un vector que ha gustado al inversor institucional", apunta el directivo.

Otro de los catalizadores para generar valor para sus inversores es la política de retribución. Con cargo al resultado de 2018 estableció un pago de 1,30 euros -antes tenía un suelo de un euro por acción- y a partir de ahí crecerá a un ritmo anualizado de más del 5% hasta los 1,59 euros por título de 2022, lo que supone una rentabilidad del 6,3%. Además, realizará recompras de 400 millones al año si no encuentra mejores oportunidades de inversión. "Hemos hecho un esfuerzo para atraer a fondos income fund, como puede ser Capital; y hemos intentado incrementar la visibilidad y la sosteniblidad de los pagos", incide. 

Otro de los puntos que más han interesado al mercado ha sido su política de retribución para directivos, con la creación de un vehículo dotado con 200 millones en acciones compradas a un precio medio de 23,15 euros. Este obtendrá al final del plan estratégico un resultado en función de la revalorización de los títulos y de los dividendos cobrados. A la conclusión, se venderán las acciones necesarias para recibir los recursos empleados en la creación del vehículo y se distribuirá entre 25 directivos el excedente en forma de acciones. "Si al accionista de Naturgy le va bien, al equipo directivo le irá bien. Es un plan que es rompedor y que alinea a los accionistas y a la dirección y, de cara a las plazas internacionales, llama mucho la atención", destaca Fernández. 

Repsol: "Estamos preparados para funcionar a 50 dólares"

Con el crash que vivió el petróleo en 2014, las grandes firmas del sector se volcaron para lograr ser viables con un crudo a un precio mucho más bajo. Tras el esfuerzo realizado, el pasado año Repsol actualizó su plan estratégico enfocándolo al crecimiento y bajo un escenario en el que el precio del oro negro se situase en los 50 dólares, un 26% por debajo de la media de 68 dólares en la que se mueve en este 2019. A pesar de ello, los inversores no han premiado al valor en 2019, en el que cotiza prácticamente plano.

"Nosotros lo que hemos hecho es preparar la compañía para que funcione a 50 dólares. Creo que es importante tener en cuenta cómo está hoy el mercado. Se está quitando riesgo de las carteras, yendo a sectores de protección y regulados. Hay mucha inestabilidad y riesgo geopolítico. Mejoraremos cuando podamos ver una mayor estabilidad de los precios y, en nuestro caso, el impacto que tendrá la nueva normativa marítima mundial, que afectará a los márgenes del refino", explica Ramón Álvarez-Pedrosa, director de Relaciones con Inversores de Repsol.

A diferencia de otras firmas integradas europeas, en la española el peso del negocio de refineria y marketing alcanza el 37% sobre los beneficios y dos tercios de su producción es de gas. "En relación a otras empresas del sector, tenemos más peso de refino que de exploración y producción, más exposición a gas que a petróleo... Somos más defensivas que otras firmas para inversores que busquen exposición a crecimiento de la exploración", apunta . 

Con el barril a 50 dólares, Repsol prevé lograr un flujo de caja operativo de 6.500 millones en 2020. El directivo de la petrolera explica que por cada dólar en el que el Brent esté por encima de los 50 dólares generaría 60 millones de flujo de caja más todos los años. Con respecto a la divisa, una apreciación del 10% del dólar frente al euro supone 100 millones de caja operativa.

Por cada dólar en el que el Brent esté por encima de los 50 dólares generaría 60 millones de flujo de caja más todos los años

Otra de las patas del plan de Repsol es destinar 2.500 millones a proyectos energéticos de bajas emisiones de CO2. La operación más relevante realizada hasta el momento es la compra de Viesgo, que supuso un desembolso de 733 millones. "Hemos expresado la ambición de que en 2040 vamos a reducir en un 40 por el índice de intensidad de carbono de la energía que suministramos (...) Nos gusta decir que somos una energética y lo que hacemos es facilitar energía a nuestros clientes. El inversor sí nos compra esta parte en Europa, pero al otro lado del Atlántico, básicamente en Estados Unidos, están todavía en otro momento. El inversor institucional norteamericano tiene un 40% del capital, por lo que en ese sentido tenemos una labor educativa", apunta. 

Con respecto al dividendo, la compañía se ha comprometido a alcanzar un pago de 1 euro por acción de cara a 2020, lo que supondría una rentabilidad del 7,3%. La compañía seguirá pagando en scrip, pero ahora recomprará las acciones que emita y las amortizará para evitar la dilución. De cara al más largo plazo, Álvarez-Pedrosa resalta que "en la mente de la directiva está puesta la remuneración al accionista y el crecimiento" y asegura que "hay proyectos para garantizar el funcionamiento de la firma".

Ence: "Está entrando inversor español de calidad"

La energía es algo connatural a l proceso celulósico de Ence. Prueba de ello es que el 50% de su desarrollo operativo una vez termina la línea de fibra sea una transformación energética pura y dura, lo que a nivel práctico les hace autosuficientes. Pero la realidad es que su negocio de pasta de papel aún es muy grande comparado con el de energía, y es el precio de la celulosa el que marca su cuenta de resultados -pese a que para compensar el carácter cíclico de la materia prima, la compañía se está centrando en incrementar el negocio de energía y en ese sentido va su estrategia-. 

"Si escogiéramos un negocio estable, previsible y regulado, con una generación de cash flow con la que cubrir todos los costes fijos de la compañía estaríamos descorrelacionando completamente la compañía del precio de la celulosa, y lograríamos una resiliencia completa del precio de nuestros activos", explica Ignacio Avello, director general de finanzas de Ence. 

Pese a cotizar en mínimos de dos años y ser la firma más bajista del Ibex en 2019 -con un descenso superior al 30%-, Ence tiene la recomendación de compra más fuerte de todo el selectivo nacional, con un 85% de los analistas que la sigue aconsejando tomar posiciones en el valor.  

La caída bursátil ha abierto, a ojos de los expertos, una oportunidad de compra pese a que desde marzo su cotización se está viendo penalizada por la incertidumbre en torno al conflicto legal que podría provocar el cierre de su planta de Pontevedra -que representa un tercio de su ebitda-, sumado al descenso de la demanda de celulosa que encabeza el mercado chino.  

¿Está comprando el mercado el cierre de la fábrica? Para Avello, "si cogemos los múltiplos del sector y los comparamos con los de los comparables se está viendo eso", reconoce. Pero en este sentido, asegura que en el consejo de dirección no están preocupados por la situación. El financiero asume la incertidumbre jurídica para el inversor -Ence ya sufrió en 2013 y 2014 la reforma regulatoria del sector energético-, "sobre todo el  extranjero", precisa, "que no quiere hablar de esto y se va", como demuestra el dato de que cuatro meses atrás, más del 40% de Ence estuviera en manos de capital extranjero y que ahora, "esté entrando inversor español de calidad precisamente viendo esta oportunidad", añade el director financiero.  

No obstante, recuerda que hay que separar por una parte el precio de la acción, y por otra, los fundamentales, que son sólidos, y que se reflejarán en el valor a medida que la situación de sobrestocks en Europa y China se normalice. 

Por otra parte, y pese a los vientos en contra, Ence no ha modificado sus previsiones de beneficio y sigue comprometida con un payout (porcentaje del beneficio que se destina al dividendo) del 50%, lo que en 2020 y 2021 la convertiría en la compañía más atractiva del índice español, cuando el consenso de mercado espera que su rentabilidad por dividendo se acerque al 9%. "A precios constantes no hay nadie del comité directivo  que ponga en duda que seamos capaces de llegar a los planes establecidos", asegura Avello.

Ibercaja Gestión: "Las rentabilidades próximas serán elevadas"

El fondo Ibercaja Petroquímico A FI es el único de su categoría avalado con cinco estrellas Morningstar en España. Con una cartera internacional entre las que se cuelan gigantes del sector energético de la talla de Total, Valero Energy o Royal Dutch Shell entre las primeras posiciones -ver gráfico-, ofrece una rentabilidad en el año del 4,5%. Con un PER (veces que el beneficio está recogido en el precio de la acción) que ronda entre las 10 y 12 veces, arrojando una expectativa de rentabilidad entre el 8 y el 9%, lo cierto es que el sector no había estado tan barato en las últimas dos décadas y nunca había sido capaz de generar tanto flujo de caja.   

El sector no había estado tan barato en las últimas dos décadas y nunca había sido capaz de generar tanto flujo de caja

"El análisis fundamental nos lleva a asumir a que las rentabilidades próximas serán elevadas. Con todo este movimiento de flujos de capitales desde sectores más limpios a más sucios -basados en combustibles fósiles-, puede ser que el mercado no premie esa rentabilidad o  buena gestión  y se quede barato, que es lo que le pasa a los bancos", señala Óscar del Diego, director de inversiones de Ibercaja Gestión. 

En opinión del experto, dentro de la industria energética habría que diferenciar por un lado a las compañías eléctricas -donde se está produciendo un cambio radical del sentimiento del mercado de ser un sector donde no había crecimiento a uno en el que invierte  en renovables- de las petroleras, donde el movimiento hacia las energías verdes está haciendo que los inversores no apuesten por el crecimiento del sector. A pesar de que las empresas están haciendo una buena gestión, restringiendo la inversión y generando caja para el accionista. Algo que, sin embargo, no se está reflejando en el precio de las acciones.  

"El problema de las petroleras es que no hay inversores finales que apuesten por el precio del petróleo porque todos asumen que se va a quedar en el suelo, no se va a utilizar y van ser renovables", señala Del Diego, quien calcula que el precio del crudo debería rondar entre los 60-70 dólares en los próximos años. 

Políticas de dividendo coherentes

Teniendo en cuenta que en el sector energético los flujos de caja actuales son más grandes que lo que fueron en los últimos 15 años, Del Diego cree que la rentabilidad por dividendo será uno de los aportes que dé mayor rentabilidad al fondo. Como ejemplo de valores por los que apuesta señala a Repsol, "que ha hecho los deberes de recortar gastos y sabe gestionar los proyectos que tenía". 

El director de inversiones prevé para el fondo una alta rentabilidad por dividendo, porque todos los valores internacionales que tienen en cartera la ofrecen, "pero no es lo único que buscamos desde el punto de vista del inversor internacional", puntualiza Del Diego, quien reconoce que lo importante es la generación de caja y de cómo la compañía utiliza esa caja. "Si la empresa invierte en un proyecto que genera por encima del capital no me importa que se lo quede", argumenta. "Eso sí, la rentabilidad por dividendo da muestras de si la empresa está bien gestionada desde el punto de vista de alocación de capital", apunta.

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