Bolsa, mercados y cotizaciones

Puig saldrá a bolsa a 24,5 euros por acción, en el precio alto de la horquilla

  • Con este precio, la valoración de la compañía alcanzará los 13.900 millones de euros 
  • Saldrá a cotizar con una ligera prima con respecto a la valoración con sus comparables 
Perfume de Carolina Herrera, una de las marcas de Puig. Dreamstime
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Puig saldrá a bolsa a 24,5 euros por acción, según ha informado el portal de noticias Bloomberg. Este precio se sitúa en el precio alto de la horquilla que la compañía catalana informó en el folleto y que estableció entre los 22 y los 24,5 euros. Con este precio de salida a bolsa, que se producirá este mismo viernes 3 de mayo en Barcelona, Puig alcanzará una capitalización bursátil de 13.900 millones de euros y será una de las claras candidatas a formar parte del Ibex 35.

Así, con este precio final, la compañía catalana pondrá a disposición de los inversores el 24% del capital de la sociedad (sin tener en cuenta la sobre-adjudicación). El 76% restante permanecerá en manos de la familia Puig, que prioriza seguir teniendo el control de esta empresa con más de 100 años de historia (fue fundada en 1914 en Barcelona por Antonio Puig). La empresa sacará a bolsa acciones de clase B, que conferirán un voto a los accionistas, y la saga catalana se quedará con las acciones de clase A, que otorgan cinco votos.

Aunque por normal general, la ley exige sacar el 25% de una compañía a bolsa, en el Real Decreto ley 814/2023 8 de noviembre se explica que se podrá sacar un porcentaje menor "si el mercado puede operar adecuadamente con un él debido al gran número de acciones de la misma clase y a su grado de distribución entre el público". Puig sacará a bolsa más de 100 millones de acciones.

La compañía cerrará mañana mismo el proceso de book-building y confirmará el precio de su debut bursátil. Cabe recordar que este proceso se inició el pasado 19 de abril y Puig apenas tardó unas horas en reunir toda la demanda suficiente para completar la oferta, que podría alcanzar los 3.000 millones de euros (frente a los 2.500 millones de euros comunicados en un primer momento). De hecho, según informa Bloomberg, la demanda de los inversores sería incluso superior al tamaño de la operación.

Serían los inversores americanos los que están acudiendo en masa a esta colocación, según apuntan fuentes de mercado, mientras que algunos gestores españoles aseguran que no acudirán a la operación porque no sale a cotizar tan atractiva (con respecto a las grandes del lujo europeo, la empresa catalana ofrece una prima de casi el 50%).

Cabe recordar que Puig y los bancos colocadores estuvieron debatiendo la posibilidad de una salida a bolsa en otro parqué que no fuese el español como el neoyorquino o el parisino. Pero la forma de salir a bolsa de la compañía catalana, que emitirá (al igual que en Grifols) acciones de clase A con derechos políticos que estarán en posesión de la familia y acciones de clase B, con menos derechos a voto, no termina de convencer al mercado americano que vive su caso particular con la opa de Paramount (los títulos de la compañía estadounidense pierden un 14% de su valor en el año).

Con todo, la compañía catalana, que inaugurará en España un nuevo sector, el de premium beauty, saldrá a bolsa a través de una ampliación de capital de alrededor de 1.360 millones con la venta de acciones que ostenta Exea (entre 55,5 y 61 millones de acciones), la patrimonial de la familia Puig y una OPV (Oferta Pública de Venta) con la que captará aproximadamente 1.250 millones de euros. Esta no solo es la mayor salida a bolsa de toda Europa en este 2024, sino que, además, es la mayor colocación en el mercado español desde que Aena salió a bolsa en 2015. Superará la captación de compañías como Acciona Energía (colocó más de 1.500 millones de euros) o Cellnex (atrajo más de 2.000 millones de euros).

La comparación con el sector

Puig es propietaria de grandes marcas del lujo como Carolina Herrera o Rabanne pero también de grandes marcas de perfumería y maquillaje como Nina Ricci, Jean Paul Gaultier o Charlotte Tilbury, entre algunas de las más conocidas. Es más, desde 2015 Puig desarrolla un portfolio de perfumes de nicho (marcas de exclusividad y precios superiores) que ha convertido a la firma en una de las principales empresas del mundo en este mercado. Con marcas como Byredo, Christian LouboutinLIC, Dries Van Noten, L'Artisan Parfumeur, Penhaligon's y Dr. Barbara Sturm, desde la firma esperan que esta división sea uno de los principales motores de crecimiento del negocio. Todo este catálogo la convierte en la primera compañía del sector premium beauty de la bolsa española.

Según comunicaba la propia compañía en su folleto de salida a bolsa, competirá con gigantes capitalizadas europeas como LVMH o L'Óreal (ambas firmas son dos de las más grandes de Europa por valor de mercado) y algunas de menor tamaño como Interparfums, Coty o Estée Lauder (estas dos últimas compañías estadounidenses).

En base a los multiplicadores de este grupo de compañías (con un ev/ebitda medio de 2024 de 16,6 veces), la capitalización de Puig en bolsa debería situarse en torno a los 13.700 millones de euros (aplicando al ebitda del grupo de 2023, un crecimiento del 6% esperado por la propia empresa y restando la deuda que tuvo en 2023, de 1.196 millones de euros), lo que implica que el próximo 3 de mayo, la catalana comenzará a cotizar con una prima del 1,5% con respecto a sus comparables, lo que sustenta esa visión más española de que la compañía no salta al parqué tan atractiva.

Puig en el Ibex 35

Por el momento, lo más claro es que, independientemente de la prima, este valor de mercado le abre la puerta a formar parte del selecto club que conforma el Ibex 35. De hecho, con la capitalización de 13.900 millones de euros, Puig se situaría actualmente la 15 del índice nacional, superando la capitalización de empresas como ACS o IAG y tras las de Repsol y Endesa. Dentro de la bolsa española se situaría la decimoséptima.

En el folleto de salida a bolsa, la empresa se compromete a mantener la ratio de payout (porcentaje de los beneficios que se distribuye al reparto de los dividendos) de los últimos años, del 40%, en su política de retribución a sus accionistas, aunque la empresa no garantiza la distribución de dividendos en el corto plazo. Si apunta sus intenciones de que los inversores perciban dividendos a partir de 2025 sobre los beneficios que se generen en 2024. Así, si se aplica a las ganancias de 2023, un crecimiento del 6% (la compañía espera uno entre el 5% y 7%), los beneficios de Puig en este ejercicio se situarían en el entorno de los 490 millones de euros. Aplicando un payout del 40%,la compañía podría distribuir casi 200 millones de euros en dividendos.

Este dividendo total, tomando la valoración de 13.900 millones de euros, ofrecería a los inversores una rentabilidad del 1,4%, la más baja de entre sus comparables, solo por delante del rendimiento del pago de Coty (0,8%) y también en el rango bajo de los rendimientos del Ibex 35.

El objetivo de Puig deberá ser el de tratar de acercase en cuanto a ratios se refiere a estas competidoras. Actualmente, la compañía se sitúa en márgenes operativos por encima de los que registran Estée Lauder y Coty, pero se establece aún dos puntos porcentuales por debajo de la media que ofrece este grupo de competidoras, del 18,2%. En 2023, el margen operativo de Puig se situó en el 16,1%, lo que todavía le deja recorrido para mejorar hasta esa media del sector. Es cierto que, por valores, se encuentra alejada de las rentabilidad que ofrecen las firmas europeas que, en el caso de LVMH e Interparfums superan el 20%.

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