Bolsa, mercados y cotizaciones

Los mercados barren otro recorte de tipos en Estados Unidos para este año

  • El mercado ya sólo contempla una bajada de 0,25 puntos antes de 2025 
  • El dato de inflación del pasado viernes sigue siendo demasiado alto 
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal. Foto: Agencias
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Este viernes se ha confirmado que los mercados han borrado del mapa sus expectativas de ver dos recortes de tipos de interés en lo que queda de año en Estados Unidos. Los inversores ya compran que sólo habrá una bajada de tipos de aquí a 2025, una posibilidad de la que algunos analistas veían avisando desde que se conociese, el pasado 10 de abril, que la inflación en Estados Unidos continúa dando señales de una fortaleza inesperada.

Después del último cambio, los inversores esperan que se recorte el precio del dinero 25 puntos básicos en el encuentro de noviembre, y ni una sola vez más en todo el año. Así, las reuniones de mayo (el miércoles de la semana que viene), junio, julio, septiembre y diciembre se cerrarán sin cambios de tipos por parte de la Fed, si se cumplen las expectativas de los mercados. Es más, a partir de ahora, los datos macroeconómicos que se publiquen en Estados Unidos, especialmente los de inflación, serán especialmente importantes para poder medir el pulso a los próximos movimientos de la Fed, y hay analistas que avisan de la posibilidad de que el organismo termine no bajando tipos ni una vez en 2024, o incluso, que se vea obligado a volver a subirlos.

Desde Pimco, uno de los mayores inversores en renta fija del planeta, destacan este mes de abril la posibilidad de que la Fed "vuelva a subir tipos, en vez de acomter recortes, si la inflación vuelve a emerger", indica Mohit Mittal, director de inversiones de estrategias en la gestora.

Lo que está claro es que el guion inicial de la Fed, que contemplaba bajar tipos en junio por primera vez, ha quedado descartado hasta nueva orden. "Aunque la tendencia de la inflación de los dos últimos años sigue siendo a la baja en EEUU, es difícil que la Reserva Federal descarte los últimos resultados como un simple bache en el camino", explica Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional para J. Safra Sarasin Sustainable AM."El problema", explica, "es que la inflación cíclica [la que está relacionada con la demanda, y no con la oferta], parece estancada en torno al 5%", señala.

"Hay confirmación de que la Fed está dispuesta a esperar y ver", señala Diane Swonk, economista jefe de KPMG. "Hay preocupación por lo poco que ha costado estimular la economía, y porque hay todavía muchísima demanda", confirma Swonk.

El detonante del nuevo recorte de las expectativas ha estado en los datos macro de esta semana. Aunque la lectura preliminar del PIB del primer trimestre no parecía sintomática de cara a ver un nuevo aumento de la inflación, ya que mostró cómo la economía estadounidense dio las primeras señales de fatiga con un dato decepcionante de crecimiento (la tasa intertrimestral del 1,6% se quedó lejos del 2,5%, que esperaba el mercado), el deflactor del PIB, otra forma de medir la inflación confirmaba que la presión al alza en los precios sigue siendo elevada. Este es el gran problema para la Fed de cara a poder recortar el tipo de interés.

El deflactor del consumo de PIB, uno de los indicadores en los que la Fed pone sus ojos, se aceleró hasta el 3,7% anualizado en el primer trimestre respecto al 2% del periodo anterior. Eso desató la preocupación de los inversores que compraron los recortes salvajes previstos por el mercado a principio de año.

Los mercados están a punto de descartar cualquier recorte de los tipos de interés para 2024, pero parece un poco exagerado, explica Chris Iggo, CIO Core Investment Managers en la gestora de fondos AXA Investment Managers y presidente del AXA IM Investment Institute. En EEUU, el mercado espera ahora mismo una bajada en lugar de seis, mientras que en la eurozona espera tres en lugar de siete.

Las expectativas desmadradas para los tipos se van ajustando a toda velocidad, mientras aparecen obstáculos para que los bancos centrales puedan cantar victoria contra la inflación. El encarecimiento del petróleo puede alterar las perspectivas de inflación y crecimiento, junto con el actual conflicto en Ucrania, subraya Iggo.

El remate final ha venido con el dato fetiche de inflación para la Fed. Se ha publicado el PCE subyacente de marzo. Avanzó un 0,3% el mes pasado, cuando algunos analistas temían que pudiese repuntar hasta el 0,4% o incluso el 0,5%. Pese a no ser catastrófico y no anticipar una vuelta agresiva de la inflación, no ha sido disuasoria para que los mercados sigan borrando bajas de tipos para este año.

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