Bolsa, mercados y cotizaciones

El viraje extremo con la Fed: de seis recortes a dos... y puede no haber ninguno

Se confirma el giro de 180 grados en los mercados: ahora los inversores dan por hecho que la Fed solo recortará dos veces los tipos de interés este 2024. Un hito que culmina un cambio de paradigma que se ha ido gestando en los mercados los últimos meses, aunque en particular las últimas semanas. En enero el mercado de 'swaps' de Bloomberg sobre los tipos de interés apostaba por seis recortes de 25 puntos básicos empezando en marzo y con opciones claras de un séptimo movimiento en diciembre, a pesar de que la Fed decía en su 'dot plot' que habría tres. Una economía empeorando y una inflación en retroceso eran las claves que hacían pensar a los inversores que Powell tendría que moverse antes de tiempo, incumpliendo sus previsiones. Ahora, vuelven a creer que la institución no se ajustará a su 'dot plot', pero ahora por todo lo contrario.

La probabilidad de que la Fed mantuviera los tipos de interés sin cambios para junio ha pasado del 26,6% hace un mes. Este lunes cotiza cerca del 50% y ha llegado a superarlo. Lo que ha cambiado desde entonces es que la inflación no termina de retroceder al tiempo que la economía y el mercado laboral de EEUU dan muestras constantes de fortaleza, ofreciendo a la Reserva Federal munición para mantener alto 'el precio del dinero' durante más tiempo para asegurarse de que cumplir con la estabilidad de precios. El último dato que ha reforzado esta tendencia han sido las cifras de empleo mensual de este viernes, que han sorprendido al alza con la creación de 300.000 puestos de trabajo no agrícolas y el paro retrocediendo hasta el 3,8%.

Tras conocerse estas cifras la posibilidad que solo hubiera dos recortes de tipos se acercó al 50%, pero aún no era la opción más probable. Desde entonces distintas declaraciones de miembros de la Reserva Federal a lo largo del fin de semana, han seguido alimentando la teoría de una menor reducción de tipos. Tras esto diferentes miembros de la Reserva Federal hablaron, volviendo a reforzar la idea de que es mejor esperar. Un ejemplo de ello fueron las declaraciones de Lorie Logan, presidenta de la Reserva Federal de Dallas, que explicó que "es demasiado pronto para esto, todavía no es el momento de recortar tipos".

Algunos miembros han ido más allá hablando concretamente de que no tocarían tipos este año. Este ha sido el caso del presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, que defendió el pasado jueves que "si cada vez hay más empleo, la inflación va en la línea correcta y las empresas van bien, ¿por qué recortar tipos?". Por su parte, Michelle Bowman, miembro del banco central, incluso abrió la puerta a una subida de tipos más dados los buenos datos macroeconómicos.

En este contexto, el dato de inflación que se publicará este miércoles en Estados Unidos, y que mostrará la primera lectura de la evolución del IPC en el país durante el mes de marzo, es clave para determinar hacia dónde se moverán las perspectivas de recortes de tipos en Estados Unidos, y también tiene potencial para mover al mercado de renta fija en los próximos días. De hecho, la semana ha arrancado con ventas agresivas de bonos soberanos, tanto en Europa, como en Estados Unidos. "Después del sorprendente dato de nóminas del viernes pasado, y algunos comentarios agresivos por parte de miembros de la Fed durante el fin de semana, el dato de inflación del miércoles en Estados Unidos es crucial", explica Rainer Guntermann, estratega en Commerzbank.

El último dato de empleo ha vuelto a inyectar gasolina al proceso de ventas de renta fija que empezó a comienzos del ejercicio. Si los bonos cerraron el año 2023 con un rally en precios que llevó su rentabilidad desde el 5% hasta el 3,8%, el giro en las perspectivas de crecimiento e inflación ha generado el movimiento contrario en los primeros meses de 2024. El bono estadounidense acaba de tocar el 4,44% por primera vez este año, después de un lunes en el que las ventas han incrementado su rentabilidad en 4,4 puntos básicos, y ya deja pérdidas a los inversores del 4,5% desde el primer día de enero, de nuevo, un año muy negativo para los inversores en deuda americana.

Los bonos europeos también han arrancado el lunes con ventas generalizadas, y el bono alemán con vencimiento a 10 años ha incrementado su rentabilidad a vencimiento 4,6 puntos básicos, hasta el 2,44%. En el caso del título español, suma 3,3 puntos básicos este lunes hasta el 3,26%, el nivel más alto que se ha visto en el último mes.

Economía e inflación fuertes

Al margen de los recientes datos de empleo, la inflación en EEUU remontó de forma inesperada en febrero hasta el 3,2%, con la subyacente bajando solo un décima hasta el 3,8%. Desde que la inflación tocó suelo en noviembre, precisamente en el 3,1%, esta se ha mantenido estancada siempre en estos niveles, lejos de seguir la senda que parecía trazada desde el final del verano y seguir bajando hasta la estabilidad de precios. Además, la propia Reserva Federal cree que la inflación subyacente se situará en el 2,6% en diciembre y no volverá a su objetivo hasta 2026.

Por otra parte, el PIB se ha mentido fuerte con un crecimiento del 3,3% en el último trimestre registrado (el último de 2023). Desde S&P Global esperan que la economía de la potencia norteamericana siga creciendo y, de hecho, elevaron sus previsiones de PIB real en el último informe desde el 1,5% al 2,4%. La Reserva Federal por su parte, también revisó sus previsiones para el crecimiento económico con un avance del 1,4% gasta el 2,1% en su reunión de marzo.

El calendario del mercado

El calendario, en cualquier caso, es uno de los elementos que más dudas arrojan, en particular por la relación entre los ciclos de la Fed y el BCE. La institución europea se reunirá este jueves y, aunque no se espera que recorte hasta junio, todos dan por hecho que Lagarde y el comunicado de la institución telegrafiará un primer recorte para el sexto mes del año. En el caso de la Fed el camino está plagado de incertidumbre. Para empezar, los datos de inflación de este miércoles serán la clave para determinar cuáles serán sus próximos movimientos, pero la institución no se reunirá hasta el 1 de mayo, donde no se esperan movimiento de ningún tipo.

Ahora mismo, la incertidumbre es máxima sobre el primer recorte pues la opción de que en junio, el mes donde parecía claro que arrancaría el nuevo ciclo, se está diluyendo. Ahora mismo, la opción de un recorte en ese mes se trata de una moneda al aire con casi un 50% de probabilidad, durante varios momentos, la opción más probable era el recorte en julio, creando un destiempo entre ambos bancos centrales. El primer recorte llegaría o el 12 de junio o en la cita del 31 de julio y el segundo, ya en noviembre.

La Reserva Federal ya no volvería a tocar los tipos de interés en lo que resta del año, confirmando de este modo el 'destiempo' con el BCE. En el caso de la institución europea esta iniciaría en junio su primer recorte, seguido de otros dos en septiembre y octubre, según el mercado de swaps de Bloomberg. En ese caso también ha habido una reducción de las perspectivas, pues se esperaba, hasta este lunes un descenso más en diciembre.

¿Por qué tocar tipos?

Ahora los analistas creen que estos movimientos podrían ser, incluso, demasiado optimistas. En declaraciones a la CNBC, George Lagarias, economista en jefe de Marzars, defiende que "la Reserva Federal se ha estado castigando desde 2021, cuando se equivocaron hablando de la inflación transitoria". Lagarias sentencia que "sienten que no pueden volver a equivocarse y está claro que prefieren pecar de cautos (dejando los tipos altos durante más tiempo). No quieres ser la Reserva Federal que recortó antes de tiempo, dejando que la inflación siguiera superando las expectativas".

Expertos como Ed Yardeni, uno de los grandes gurús de Wall Street y presidente de Yardeni Research, se sumó a esta posición, alegando que "los inversores están empezando a descartar la posibilidad de un recorte de tipos en todo el año". Desde Bank of America no dan una conclusión definitiva pero creen que la reunión de junio marcará todo pues "si la Reserva Federal no baja entonces los tipos , será muy difícil justificar que haya un recorte más adelante en 2024". Para la firma norteamericana "los efectos del PCE serán desfavorables durante seis de los últimos siete meses del año". Tan solo una situación económica peor podría empujar al banco central a recortar los tipos, una opción que no parece estar sobre la mesa por ahora.

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