Bolsa, mercados y cotizaciones

El petróleo deja de lado el miedo y asume la realidad: sobra mucho, y apunta a 50 dólares

  • El barril europeo está a punto de volver a entrar en situación bajista
  • Los esfuerzos de la OPEP+ por impulsar los precios están siendo inútiles
  • Los inversores están dejando atrás el temor por el impacto de la Guerra de Israel
El 'Brent' cae casi un 20% desde máximos del año. Fuente: Dreamstime
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Desde finales de septiembre, el precio del barril Brent ha retrocedido un 19,5%, a pesar de la guerra que se ha desatado entre Israel y Hamás, un conflicto que tuvo un impacto inicial en los precios del crudo, pero que se ha ido diluyendo con el paso de las semanas. El miedo a que la situación geopolítica desate una nueva oleada de subidas para el precio de la energía está quedando en un segundo plano, y el sentimiento de mercado está volviendo a dar peso a la realidad fundamental del crudo: sobra petróleo, y mucho, algo que lleva a algunos analistas a situar el precio justo del barril en el entorno de los 50 dólares.

Con un barril que ha pasado de los 96,5 dólares que tocó el 27 de septiembre, en máximos del año, a cotizar en los 77 dólares, la gran pregunta es si la tendencia de caídas que comenzó entonces va a frenar en los próximos meses, o si el descenso que comenzó entonces se van a prolongar en 2024. El crudo está a punto de volver a caer en una tendencia bajista (lo hará si las caídas desde máximos superan el 20%), y muchos analistas están avisando de que el abaratamiento del precio del crudo va a continuar, en un mercado en el que la sobreoferta es evidente, y sólo cambiará si la producción de petróleo sufre un nuevo recorte por algún motivo.

Uno de los analistas del mercado español que más de cerca sigue el mercado de petróleo explica a elEconomista.es sus perspectivas para el barril de crudo: "Si nada cambia, la caída del Brent lo va a llevar hasta los 50 dólares. Cuando miras la situación de oferta y de demanda de petróleo, y las perspectivas para los próximos años, te das cuenta de que sobra petróleo por todos lados. Y el mercado lo está empezando a asimilar: con un conflicto abierto en Oriente Medio, y la OPEP y sus aliados recortando la oferta en 5 millones de barriles diarios, el Brent lleva una caída acumulada del 19,5% desde máximos. ¿Cómo es posible? La realidad es que, mires donde mires, sobra petróleo", explica el experto, que prefiere mantenerse en el anonimato por la confidencialidad que le exige la firma para la que trabaja en la actualidad. "Si se analiza sólo la situación de oferta y de demanda, al margen de la OPEP+ y de la guerra, el petróleo debería estar cotizando en 50 dólares", insiste.

Del miedo, a los fundamentales "puros y duros"

Una cuestión que ahora es importante recordar para entender lo que está ocurriendo con el precio del petróleo es que el sentimiento de los mercados juega un papel crucial para determinar la evolución de los precios del recurso energético. En un momento de alta tensión en el frente geopolítico, por la guerra entre Israel y Hamás, y la que enfrenta a Rusia con Ucrania, los mercados tienen los nervios a flor de piel, algo que ha contribuido a mantener altos los precios del crudo. Sin embargo, hasta la fecha el conflicto no ha deteriorado la cantidad de petróleo y gas disponible en el mercado, algo que quedó claro en los primeros meses de la guerra de Ucrania, con Rusia exportando recursos energéticos a niveles nunca antes vistos en su historia.

En cuanto a Israel, el peligro potencial es que el conflicto escale y termine deteriorando la oferta de petróleo, especialmente si desemboca en una guerra contra Irán, o si termina llevando a Estados Unidos y Europa a aplicar nuevas sanciones al país árabe, un gran productor de petróleo.

Aunque estos riesgos están presentes, los inversores parece que ya están dejando atrás el temor a que se produzca un evento que genere un deterioro en la oferta de petróleo, y están volviendo a centrarse en los fundamentales puros del recurso energético. Así lo cree Norbert Rücker, economista jefe de Julius Baer: "El precio del petróleo ha caído por debajo de 80 dólares en los últimos días. El mercado parece estar cambiando su sentimiento de temor por la situación geopolítica hacia uno basado en los fundamentales puros y duros", explica el experto. "La incertidumbre que ha incrementado los precios desde principios de octubre, con el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás, ha desaparecido", confirma Rücker.

Esta estabilidad en el sentimiento de mercado es clave para que se mantenga la presión bajista en los precios del crudo, aunque nunca se pueda descartar que la situación escale de nuevo y genere un nuevo repunte de los precios, especialmente si Irán se incorpora oficialmente al conflicto. "Es cierto que la situación requiere atención, pero los países hegemónicos de la región han asumido un papel diplomático en el conflicto, y no una acción militar", señala Rücker, quien cree que "de cara a 2024 la presión bajista en los precios del petróleo debería continuar".

Sergio Ávila, analista de IG Markets, opina en el mismo sentido. "Las tensiones en Oriente Medio aún no afectan directamente los flujos de petróleo. Es cierto que generan riesgo para la inversión y la interrupción de los suministros de energía en el futuro, pero de momento no se está viendo afectado", destaca.

Un equilibrio artificial de oferta y demanda

La balanza entre la producción y el consumo mundial de petróleo es el dato fundamental que vigilan los analistas para hacer sus previsiones de precios a futuro, la realidad "pura y dura" a la que se refiere el economista jefe de Julius Baer en sus comentarios. Y la realidad, en este momento, es que sobra petróleo. Si hay cierto equilibrio entre la oferta y la demanda de crudo es gracias a la política de recortes de producción de la OPEP+ (la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus socios externos, como Rusia), una estrategia con la que han logrado sostener los precio del crudo en un nivel artificialmente alto, si se tiene en cuenta el nivel de oferta mundial que habría si produjesen a toda su capacidad.

Sin embargo, en las últimas semanas, los pactos para ampliar en el tiempo este acuerdo de recorte no están siendo eficaces para mantener al barril en los precios de septiembre y octubre, y el Brent ha continuado cayendo a pesar de los acuerdos que han prolongado las grandes potencias petroleras. Es, de nuevo, una señal de que el mercado está inundado de petróleo.

Craig Erlam, analista de mercados senior de Oanda, considera que "el foco de atención se está desplazando claramente de la escasez de oferta a la debilidad de la demanda, y el hecho de que los bancos centrales insistan en que los tipos deben seguir altos podría agravar esta situación. Además, los frecuentes recordatorios de que Arabia Saudí y Rusia mantendrán los recortes hasta finales de año no están haciendo nada para contrarrestar esta situación", indica.

Aunque la OPEP+ controle una gran parte de la oferta mundial de crudo, no es el único actor con la capacidad de mover los precios si cambia su estrategia de producción. Estados Unidos es otro titán en la parte de la oferta, y su producción e inventarios gozan de buena salud en este momento. "Varios países están viendo cómo su producción aumenta, incluyendo Canadá y Estados Unidos, además de otros nuevos que están haciendo aparición, como es el caso de Guyana", señala Rücker.

Además, por la parte de la demanda, el cártel de productores parece estar siendo excesivamente optimista. Una cosa es lo que la OPEP+ quiere que ocurra, y otra muy distinta lo que pasa en realidad, en un momento en el que las perspectivas de crecimiento económico se están enfriando, y hay incluso quien cree que el año que viene se sufrirá una recesión mundial derivado del impacto negativo de las subidas de tipos de interés. Las perspectivas de crecimiento de la demanda que mantiene el cártel se están poniendo en duda por parte de algunos analistas. El último en hacerlo ha sido el banco estadounidense Citi, que está avisando esta semana de la situación de sobreoferta que existe, y que se prolongará, en el mercado del petróleo.

"En su último informe de perspectivas, la OPEP sigue avisando de que va a haber un déficit importante, de 1,1 millones de barriles diarios en 2023, y lo aumenta incluso hasta los 2,1 millones de barriles diarios para 2024", indica el banco. "Sin embargo, esto no encaja nada con las perspectivas de crecimiento mundial que mantiene el Fondo Monetario Internacional, o nosotros mismos", explican, y añaden cómo "si esto es cierto, y el mercado está tan ajustado, la pregunta es porqué la OPEP+ continúa alargando sus recortes de producción", plantea el banco.

Además, desde Citi recuerdan cómo hay organizaciones, como la Agencia Internacional de la Energía (IEA) y el Departamento de Energía estadounidense, que llevan desde abril recortando las previsiones de demanda a futuro todos los meses, sin excepción. Incluso, la Agencia ha lanzado este año un informe en el que han adelantado el pico de demanda de los combustibles fósiles antes del año 2030.

Los altos inventarios terminan de hundirlo

El nivel que tienen los inventarios de petróleo en la actualidad son otro argumento más a favor de la posibilidad de que el crudo continúe cayendo hasta la cota de los 50 dólares. El informe de inventarios que ha presentado esta semana la administración estadounidense apunta en esta dirección: "El petróleo vuelve a bajar después de que los datos de la EIA hayan mostrado que los inventarios de crudo aumentaron cerca de 3,6 millones de barriles la semana pasada, muy por encima de los 1,8 millones esperados", explica Sergio Ávila.

El dato de aumento de los inventarios fue tan fuerte que desembocó, este jueves, en una de las jornadas más bajistas de todo el año, con caídas que superaron el 4% e hicieron que el Brent profundizase definitivamente por debajo de los 80 dólares.

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