Bolsa, mercados y cotizaciones

Es un buen momento para estar invertidos en bolsa

  • Se identifican varias dinámicas que auguran la continuación de la tendencia positiva 
  • Por ahora, los datos son consistentes con un aterrizaje suave de la economía de EEUU
  • Qué hacer hoy si invierte con Ecotrader
Pendientes de Wall Street
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Nos aproximamos al cierre del año, que ha demostrado ser especialmente positivo para la renta variable, tanto en EEUU como en Europa. Las cifras hablan por sí solas: el índice S&P 500 y el EuroStoxx 50 han experimentado revalorizaciones del 14% y el 10% respectivamente. En este artículo vamos a explorar los aspectos que sostienen un entorno favorable para la inversión en renta variable a corto plazo, centrándonos en indicadores económicos y del mercado de EEUU.

A nivel económico, los datos sugieren un aterrizaje suave de la economía, al menos por ahora. Por un lado, el crecimiento económico se mantiene sólido, impulsado por la fortaleza del consumo y el persistente gasto público. El último dato del Producto Interno Bruto (PIB) correspondiente al tercer trimestre muestra un crecimiento anualizado del 4,9%, lo que indica un desempeño positivo en la actividad económica. Sin embargo, se anticipa un cierto enfriamiento en la actividad en los trimestres venideros.

Por otro lado, la inflación parece estar cediendo, como ilustra el gráfico, una tendencia que la Reserva Federal (Fed) ha confirmado al detener la subida de tipos de interés. Este escenario, donde los repuntes en la actividad económica son eclipsados por reducciones en la inflación y el crecimiento, es generalmente favorable para los mercados financieros.

Desde la perspectiva de los mercados, se identifican varias dinámicas que auguran la continuación de la tendencia positiva en renta variable, al menos hasta el cierre del año. En primer lugar, a pesar de la toma de beneficios de los últimos meses, el mercado bursátil se mantiene al alza. En segundo lugar, se proyecta una estacionalidad muy favorable para la renta variable en los próximos tres meses. Además, en el mes de octubre se ha observado una disminución en el número de compañías que han alcanzado nuevos mínimos de cotización, lo que sugiere que los inversores no están dispuestos a vender sus acciones a cualquier precio. Esto indica que la tendencia negativa ha perdido fuerza a corto plazo y que el mercado podría haber encontrado soporte.

Otro factor a considerar, es el mejor comportamiento de los sectores cíclicos, como los industriales, tecnológicos y de consumo discrecional, frente a sectores defensivos (consumo básico, salud, eléctricas e inmobiliario), lo que refleja un posicionamiento pro-cíclico entre los inversores.

En cuanto a la salud del crédito, a pesar de la reciente volatilidad de la renta variable, las condiciones crediticias han permanecido estables. El Conference Board US Leading Credit Index se mantiene en un nivel que proporciona un margen de seguridad (ver gráfico). Los diferenciales de crédito de las empresas -un indicador del coste adicional que las empresas deben pagar sobre la tasa de referencia para endeudarse- han estado relativamente contenidos.

Estos diferenciales han evitado los picos que suelen predecir tensiones financieras, lo que denota una disposición de los inversores a financiar a las empresas a tasas razonables. Este entorno facilita la expansión empresarial y, por extensión, un posible impacto positivo en sus resultados financieros y sus cotizaciones en bolsa. La ausencia de señales de un deterioro significativo en el crédito reduce la probabilidad percibida deque haya una inminente recesión económica.

Por otro lado, hemos sido testigos de un ajuste en los tipos de interés a largo plazo después de los máximos alcanzados en meses recientes, con el bono del gobierno a diez años que llegó a superar el umbral del 5%. La disminución de tipos de interés a largo plazo favorece la cotización de los activos de larga duración como son las empresas de tecnología y de otros sectores cíclicos.

No obstante, es crucial no omitir los factores de riesgo en este análisis. La valoración de la bolsa sigue siendo elevada. En términos absolutos, la bolsa cotiza a un múltiplo de 18 veces los beneficios estimados para el próximo año, un marcado incremento respecto a la media histórica de 15 veces.

Desde una perspectiva relativa, y considerando el actual nivel de tipos de interés, la renta variable podría parecer menos atractiva en comparación con la renta fija. Por ejemplo, el bono de gobierno a diez años ofrece un rendimiento nominal del 4,5%, y el TIP ofrece una rentabilidad real del 2,3% a igual plazo.

Bajo este panorama, y a falta de cambios significativos en los factores subyacentes, se mantiene una perspectiva positiva para la inversión en renta variable al menos hasta que concluya el año en curso.

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