Bolsa, mercados y cotizaciones

Desentrañando la paradoja británica: la 'peor' economía, la 'mejor' bolsa

  • Laidler (eToro): "La divergencia economía-bolsas es clara a corto plazo"
  • La estanflación del país se contrapone al meritorio rendimiento del FTSE 100
  • Echando la vista a 2016 y al Brexit, la divergencia ya no es tan patente
Foto: iStock

Ocurre a veces que se tiene a la economía y a las bolsas como un binomio que se mueve a la par. Aunque es cierto que en ocasiones hay correlación y que existe la tentación de trazar paralelismos, cada una de ellas tiene sus particularidades y circunstancias. El momento actual permite ver claramente las diferencias, sobre todo en casos como el de Reino Unido, con meritorios avances en el parqué pero malos datos macro.

"A menudo usamos la perspectiva económica como una forma abreviada de los beneficios empresariales y de la bolsa. Este es especialmente el escenario actual con el aumento de los riesgos de recesión global, pero con un crecimiento resistente del 10% en las ganancias de las compañías cotizadas", explica en un comentario Ben Laidler, estratega de mercados de eToro.

Según señala el experto, si bien es difícil para la economía y las bolsas divergir mucho a largo plazo, a menudo lo hacen de manera significativa en el corto, como se ha visto con el rebote bursátil tras el estallido del covid en 2020.

Laidler desgrana diferencias de fondo: "Los mercados miran hacia el futuro y tienen una composición muy diferente a la de las economías. Más global, de gran capitalización y centrada en bienes". "Comprender las diferencias puede ser clave para navegar en un entorno cada vez más volátil", subraya el analista.

Recurriendo al caso por antonomasia, EEUU, el experto expone cómo, por ejemplo, sectores como el tecnológico están sobrerrepresentados en los índices bursátiles frente a los grandes sectores de la economía real como la energía y el sector inmobiliario. También hace hincapié en que las empresas de pequeña capitalización están infrarrepresentadas, con solo un 15% del total del mercado, pero más del 50% de la economía.

Igualmente, destaca Laidler, los ingresos de las empresas en el extranjero representan el 35% del total, mucho más que lo que supone el comercio frente al PIB. "La administración pública es grande en la economía, pero en gran medida ausente en la bolsa. Del mismo modo, los servicios representan el 70% de la economía estadounidense, pero casi 30 puntos menos en proporción del S&P 500", añade.

No obstante, el experto centra su análisis en Reino Unido. "Es el ejemplo mundial de la estanflación, con la mayor inflación de los mercados desarrollados y una economía que coquetea con la recesión. Pero es el principal mercado de valores con mejor comportamiento este año, con una valoración barata, con un enfoque global y una combinación de materias primas y acciones defensivas", plantea.

Lo cierto es que los últimos datos macro de Reino Unido no invitan al optimismo. El último dato oficial de inflación del país, relativo a abril, es de un 9%, un máximo no visto en 40 años. Del mismo modo, el PIB registró en abril su segunda contracción mensual (-0,3%) tras el -0,1% de marzo. 

Los cálculos del Banco de Inglaterra (BoE) no es que arrojen menos pesimismo. En sus previsiones de mayo el organismo estimaba que el IPC llegará al 10,25% este año y que el PIB se contraería un 0,25% en 2023, permaneciendo estancado el crecimiento en 2024 (+0,25%). Los responsables del BoE no son ajenos a esta coyuntura y por eso en cada reunión discuten si aplicar alzas de tipos de 25 puntos básicos (la última decisión tomada) o de 50 (para combatir la inflación y proteger a la libra a expensas del crecimiento).

Esto contrasta con lo que se ve en las bolsas. El FTSE 100, el principal índice de la bolsa de Londres, con una importancia destacada de las materias primas, se deja en torno a un 2,7% en lo que va de año. Aunque parezca un rendimiento mediocre, hay que compararlo con el 18% que cae el EuroStoxx 50 en 2022 o el 22,9% que se ha dejado por el camino el S&P 500. En Europa, solo el Ibex 35 español le va a la zaga, y pierde más de un 5%.

Sin embargo, no todo es de color de rosa y siempre hay marejada de fondo. "Este jueves es el sexto aniversario del referéndum del Brexit de 2016 y representa un claro recordatorio de su largo impacto. Desde entonces, el FTSE 100, de gran capitalización, y el FTSE 250,de mediana capitalización, quedaron rezagados con respecto a las acciones mundiales en más de 30 puntos, la libra esterlina cayó más de un 15% frente al dólar y el crecimiento promedio del PIB se retrasó un 0,4%, según el FMI", recuerda Laidler.

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