Bolsa, mercados y cotizaciones

Una subida del 30% del beneficio es el mínimo para aprobar los trimestrales

  • El conjunto del S&P 500 arrojará unas ganancias por acción de 52 dólares
  • Varias firmas de análisis apuntan a un deterioro que se verá con los resultados
Madrid

Este miércoles comienza de facto una de las temporadas de resultados más importantes de la historia reciente con los primeros grandes bancos de Wall Street, como viene siendo habitual.

El motivo es sencillo. Los analistas todavía no se han atrevido a poner negro sobre blanco en sus previsiones el efecto que va a tener en los beneficios de las empresas la desbocada inflación que ha atravesado la economía en los últimos meses y con los efectos de las políticas aplicadas por los bancos centrales para contrarrestar dichos efectos. Por eso, serán esta vez las empresas las que tengan que dar pistas para tener estimaciones fiables de cara al resto del año, y poder poner así en precio a las bolsas.

Los bancos de inversión y firmas de análisis se están mostrando muy escépticos con la posibilidad de que las compañías logren alcanzar las previsiones que existen para este primer trimestre del año. De hecho, si atendemos a las expectativas que hay para el mercado americano, el consenso de analistas que recoge Bloomberg espera un incremento del BPA (beneficio por acción) del 31,1%, en el caso del S&P 500, con respecto al mismo periodo del año pasado.

No obstante, hay que tener en cuenta que se está comparando un momento en el que la pandemia estaba siendo más dañina para la actividad que ahora y que la campaña de vacunación está más arraigada en todo el mundo que en los primeros pasos de 2021 -a pesar de que existe cierta preocupación a los nuevos brotes en ciudades como Shanghái-.

"Las bolsas se han recuperado claramente del impacto inicial de la guerra en Ucrania pese a que todavía no está claro cuál será el efecto real en el ciclo económico y en los resultados empresariales, a lo que se suma un contesto de aceleración de retirada de estímulos monetario ante el fuerte shock inflacionario", explica Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4.

Para los expertos de eToro, "superar las previsiones es más difícil cada trimestre, pero se puede hacer porque las empresas han demostrado la capacidad de transmitir las presiones de costes y se están beneficiando de la reapertura de las economías". "Como en el trimestre pasado, esperamos que los errores se castiguen mucho más de lo que se recompensen los aciertos, con los inversores nerviosos y las valoraciones aún altas", agregan.

El responsable en Schroders de renta variable de pequeñas y mediadas empresas en Estados Unidos, Bob Kaynor, considera que la fortaleza en la economía norteamericana persiste a pesar del conflicto, la inflación y sus derivadas. Sin embargo, añade que la composición del S&P 500 ha ido acumulando valores en los últimos años más expuestos al exterior, lo que eleva el riesgo, a su juicio en entornos de alta volatilidad. Por ello, estima que el Russell 2000, con valores estadounidenses de menor capitalización, tendrá un mejor comportamiento que el gran índice de Wall Street, dado que el beneficio de sus compañías está sujeto al mercado interior y estas "están más aisladas de los efectos del conflicto", según Kaynor, lo que se traduce en mejores ratios de beneficio por acción en el largo plazo.

"Nos mantenemos negativos en la renta variable europea a la espera de que se materialicen las últimas noticias macroeconómicas"

El consenso de mercado recogido por Bloomberg también prevé un incremento del BPA del 77% para el conjunto de los valores dentro del Stoxx Europe 600 si se compara la estimación para el primer trimestre del 2022 con el mismo periodo del año anterior. De nuevo, la publicación de resultados del primer tercio del año servirá a las firmas de inversión para reajustar sus previsiones de cara al ejercicio en su conjunto.

"Nos mantenemos negativos en las acciones europeas y nos mantenemos neutrales con respecto a los valores cíclicos frente a los defensivos, dado que ya tienen un precio para las noticias macroeconómicas negativas que esperamos que se materialicen", apuntan desde Bank of América, desde donde también entienden que el mercado "no ha puesto en precio todavía el deterioro de crecimiento que viene causado por el shock en los precios de la energía, un impulso fiscal negativo y la restricción de la política monetaria".

Un planteamiento que comparten el estratega de renta variable de Generali Investments, Michele Morganti, y el analista cuantitativo de la misma firma, Vladimir Oleinikov. "En nuestro escenario base, las economías evitarán la recesión, pero se producirá una desaceleración que representará vientos en contra para el crecimiento de los beneficios", apuntan ambos expertos. Esto lleva a la firma a infraponderar la renta variable Europea aunque sigan viendo oportunidades en ella, dado que está más barata que en su media histórica (13,2 veces frente a 14,2 veces en el ratio que manejan desde Generali Investments de precio-beneficio para los valores de la zona euro).

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