Bolsa, mercados y cotizaciones

El 60% de la tecnología del Nasdaq se compra más barata que antes del Covid

Foto: Pixabay.

Entre esas empresas se encuentran Nvidia, Amazon o Meta Platforms, mientras que Apple y Microsoft se encarecen en los dos últimos ejercicios.

Cathy Wood, fundadora de la gestora Ark Investment Management, es una de las inversoras más aclamadas del momento. A finales de diciembre, en uno de los artículos con los que suele comunicarse con los seguidores de su blog, dijo que después de haber corregido durante la mayor parte de 2021, "las acciones de innovación parecen haber entrado en territorio de valor profundo, siendo sus valoraciones una fracción de los niveles máximos". Por acciones de innovación se refiere a nombres como Zoom Video Communications, la plataforma de telemedicina Teladoc o la compañía de firma electrónica DocuSign, en los que ha ampliado posiciones en bolsa mientras otros vendían tras finalizar el periodo de los confinamientos.

"En nuestra opinión, la crisis del coronavirus inició un ciclo de desgarro y sustitución en el espacio de las comunicaciones empresariales de 1,5 billones de dólares, el primer ciclo de sustitución de productos importante desde la aparición de Internet hace aproximadamente 30 años. No creemos que este cambio fuera temporal. Estimulada por el quedarse en casa, esta transformación ha pasado a permanecer conectado en un mundo laboral híbrido y seguir siendo competitivo", escribía Wood hace menos de un mes -lo destacado en cursivas es suyo-.

¿Existe en la actualidad una burbuja tecnológica en las bolsas? Según Cathy Wood, parece que no, y el peligro estaría más bien en los fondos que replican a los índices de referencia: cree que están sobrevalorados y decepcionarán con sus rentabilidades durante los próximos años frente a los fondos especializados en tecnología. Sin embargo, algunos inversores buscan indicios cualitativos de que el mercado está en una burbuja.

Los encuentran en el trabajo de los profesores William Quinn y John D. Turner, de Queen's University en Belfast, quienes sostienen que las burbujas se producen cuando están presentes tres componentes necesarios: comerciabilidad [marketability], dinero/crédito y especulación. "Cada uno de ellos abunda en los mercados actuales", escribían ambos en el sitio web de Economics Observatory en mayo del año pasado.

"La bursatilidad -la facilidad para comprar y vender activos- ha aumentado sustancialmente en el último año con la proliferación de aplicaciones de negociación sin comisiones y la negociación fraccionada. Los tipos de interés casi nulos y las extraordinarias intervenciones de los bancos centrales han propiciado la abundancia de dinero y crédito. La especulación y el momentum trading también parecen estar muy extendidos, siendo el ejemplo más evidente la reciente crisis de GameStop", sostenían estos economistas.

A todo eso añadían la entrada en los mercados financieros de "nuevos e inexperimentados inversores" y las nuevas narrativas que fomentan "la creencia de que la pandemia dará paso a una nueva economía dominada por las empresas tecnológicas".

Los 'peres' se desinflan

Con los récords en bolsa que han establecido las empresas tecnológicas en 2021 y el rápido crecimiento de los beneficios en los últimos dos años, las valoraciones de muchas compañías han aumentado. Pero un vistazo a la estimaciones de la ratio precio-beneficios (PER) de los próximos doce meses, a precios actuales, indica que una mayoría de valores tecnológicos se habría abaratado con respecto al multiplicador de beneficios que presentaba a comienzos de 2020, antes de la propagación del coronavirus SARS-CoV-2.

En concreto, el 59% de las 83 compañías seleccionadas del Nasdaq 100 -el índice tecnológico de referencia- muestran un PER a doce meses más bajo del que había hace dos años; mientras que en un 41% de los casos se pagan unos múltiplos más elevados que entonces. ¿Por qué escoger 83 compañías si el índice está formado por 100? Pues porque 17 de ellas no ofrecían multiplicador de beneficios en enero de 2020 por encontrarse en situación de pérdidas, como es el caso de Tesla, AirBnB o Moderna; si bien todas ellas se han recuperado.

Entre las firmas que se encarecen están Apple, que pasa de las 23,69 veces de hace dos años a las 30,71 veces previstas para los próximos doce meses, y Microsoft, que pasa de las 29,64 a las 34,1 veces. Uno de los casos más llamativos es el de T-Mobile US, operador de telecomunicaciones, por cuyos beneficios se pagaban múltiplos de 17,07 veces en enero de 2020 y ahora su PER a doce meses se sitúa en las 42,25 veces.

Por otro lado, entre las acciones que se abaratan se encuentran las de Alphabet, que de presentar un multiplicador de ganancias de 28,9 veces hace dos años pasan a las 23,19 veces de cara a los próximos doce meses; Amazon.com, que pasa de las 82,7 a las 60,9 veces; Meta Platforms (antes conocido como Facebook), que pasa de las 25,9 a las 21,69 veces, y Nvidia, de las 66,47 a las 55,61 veces.

Pero donde se ve una mayor disparidad en el multiplicador de beneficios es en compañías como Zoom Video Communications, que presentaba una ratio de 876,78 veces en enero de 2020 y para los próximos doce meses es de 39,89 veces. También se observa algo similar en Marvell Technology, cuyas acciones pasan de las 602,28 a las 40,69 veces en el mismo periodo; las de Autodesk, que pasan de las 261,29 a las 41,74 veces; o las de Advanced Micro Devices (AMD), donde la ratio era de 117,15 veces y ahora la estimación es de 43,37 veces. Asimismo, los beneficios del Nasdaq 100 cotizan en bolsa a precios actuales con un PER 2022 de 28,37 veces y un PER 2023 de 24,98 veces.

Escalada en las bolsas

El 19 de noviembre del año pasado, el Nasdaq 100 estableció un récord en los 16.573,34 puntos, empujado por las subidas sostenidas en bolsa que han experimentado en los dos úlitmos años las principales compañías tecnológicas de los Estados Unidos -y donde se cuela la neerlandesa ASML, que cotiza en Wall Street por medio de un American Depositary Receipt (ADR )-. Las veinte primeras empresas del índice por tamaño, con una capitalización bursátil que supera los 140.000 millones de euros, a excepción de Tesla, han registrado una revalorización media del 96% desde principios de enero de 2020.

La acción que más ha subido en este periodo es la de Nvidia, fabricante de microchips, que valía en torno a 60 dólares hace dos años y ahora alrededor de 270 dólares, lo que implica un ascenso del 350%. En segundo lugar, destacan los títulos de Advanced Micro Devices, que han subido cerca de un 180% en este tiempo, al pasar de la zona de los 50 dólares a los 134. Asimismo, más de un 100% se han revalorizado las acciones de Microsoft, Alphabet, Broadcom, Intuit, Qualcomm, Apple y ASML. La nota discordante la ha puesto Intel, que se deja casi un 3% en el parqué en dos años, en un momento en el que Samsung Electronics le pisa los talones y Apple estudia producir sus propios circuitos integrados.

Dieciocho de estas veinte empresas del Nasdaq 100 establecieron un máximo histórico en bolsa en 2021, mientras que otras dos lo han hecho a comienzos de 2022 (Apple y PepsiCo). Entre las que lo lograron el año pasado están Alphabet (clase A), que alcanzó los 2.996,77 dólares al término de la sesión del 18 de noviembre; Amazon, que fijó su techo en los 3.731,41 dólares el 8 de julio, o PayPal, que marcó los 308,53 dólares el 23 de julio.

Sin embargo, casos como este último, el de la firma de pagos electrónicos, muestra cómo algunos de estos valores tecnológicos han experimentado una abultada caída desde sus precios récord. Los títulos de PayPal cotizan en la actualidad en la zona de los 185 dólares, un 40% por debajo de máximos. Y aunque la caída es inferior, la acción de Comcast también cae un 15% desde el nivel más alto de su historia.

A la par que subían las cotizaciones, las ganancias también lo hacían. Si se tiene en cuenta la estimación del beneficio neto desde 2019 (el año previo a la pandemia) y 2023, este crecerá de media un 231% en los veinte valores seleccionados. En el caso de Advanced Micro Devices, las ganancias se multiplicarán por 15 veces, al pasar de los 285,65 millones de 2019 a los 4.285 millones que se esperan en 2023. También sobresale el crecimiento de los beneficios en Netflix, Broadcom, Amazon, PayPal y Nvidia, así como el 26% que disminuirán las ganancias de Intel en el mismo periodo.

¿Es todo esto una señal de que hay en el mercado una burbuja tecnológica? "De burbuja nada. A la tecnología le queda un mundo por crecer", sostiene José Antonio Madrigal, inversor y director de la plataforma de formación bursátil Eurekers. "Es decir, que hay muchos sectores dentro de la tecnología en los que estamos en el inicio de todo. Para que nos hagamos una idea, una empresa como Microsoft, que supuestamente se dedicaba a vender ordenadores y sistemas operativos, y que este año [2021] ha subido un 53% porque ahora los servicios que ofrece son servicios de almacenamiento en la nube y servidores y cosas por el estilo", prosigue el experto.

"Son compañías que tienen muchísimo dinero y se adaptan a las circunstancias; y son capaces de comprar otras compañías y cada vez son más gigantes. De hecho, de las diez compañías más grandes del mundo ahora mismo, siete son tecnológicas, y la octava sería Tesla que casi podríamos decir que es más una tecnológica que una casa de coches", añade Madrigal.

Asimismo, detaca que, en los últimos cuatro años, "solamente entre Facebook, Amazon y Google han comprado cincuenta compañías de inteligencia artificial", área ligada a la tecnología "donde apenas hemos arañado la superficie" y que "está en sus primeras etapas", subraya el inversor.

Alto rendimiento de los fondos

El buen año de bolsa que ha sido 2021 se ha reflejado en los fondos de inversión, que se anotaban rentabilidades a doble dígito por la gran entrada de capital en plena recuperación de la economía mundial tras la propagación del coronavirus. En la clasificación de los mejores fondos de tecnología, según la categoría de Morningstar, que están a la venta en España y en euros, destaca el Threadneedle (Lux) Global Tech DU, de la gestora Columbia Threadneedle, con una rentabilidad del 47,4% en 2021, impulsada por las posiciones que el fondo tiene en empresas como Lam Research, Apple, Alphabet o Teradyne.

A continuación, sobresalen dos fondos de firmas españolas, como el Bankinter Tecnología R FI, con un rendimiento del 37,41% el año pasado; y el Ibercaja Tecnológico A FI, que se revalorizó un 34,59%. Con una rentabilidad superior al 30% también aparecen los fondos temáticos de tecnología de las gestoras BNP Paribas, Mutua Madrileña, CaixaBank, Franklin Templeton, BBVA y JPMorgan.

Y, precisamente, de este banco estadounidense es el fondo JPM US Technology D (acc) EUR, que con un rendimiento del 28,47% encabeza la clasificación de los fondos por rentabilidad anualizada a cinco años -fondo que recibe además cuatro estrellas Morningstar-. Muy cerca está también el fondo BGF World Technology E2, de BlackRock, que ganó un 28,41% durante el año pasado.

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