Bolsa, mercados y cotizaciones

Un escenario favorable para la inversión en bolsa

Vía libre para los alcistas en bolsa

Nos encontramos en la recta final del ejercicio. Un año que ha sido especialmente positivo para la renta variable en EEUU y en Europa: el índice S&P 500 y el índice Eurostox 50 se han revalorizado un 25% y un 22%, respectivamente. Vamos a argumentar porqué el entorno sigue siendo favorable a corto plazo para la inversión en bolsa. Para ello, nos fijaremos en la economía y en los mercados en Estados Unidos.

A nivel económico, EEUU continúa creciendo a buen ritmo. El último dato del PIB de finales de junio ha sido del 6,7%. Asimismo, el indicador PMI de actividad manufacturera se mantiene en terreno expansivo, por encima de 50, siendo su último dato 60,8 a finales de octubre.

Un tema que preocupa mucho últimamente a los inversores es el repunte de la inflación. El último dato publicado de IPC referente al cierre de octubre ha sido del 6,2%, y el subyacente del PCE ha sido del 3,6% a finales de septiembre, ambos índices superiores al 2% que es el nivel objetivo de la Fed a medio plazo. Cabe pensar que la inflación pueda continuar alta al menos durante un tiempo. Por un lado, vemos que el mercado laboral se está tensionando. El desempleo se ha reducido enormemente y su última cifra de finales de septiembre ha sido del 4,8%. Y muy probablemente, el año que viene lleguemos al pleno empleo. Así, los costes laborales medidos por el ECI han ascendido hasta el 3,7% a finales de septiembre. Adicionalmente, los metales industriales y el petróleo han visto su precio encarecerse fuertemente en los últimos meses.

La evolución de la inflación es importante porque en algún punto la Fed puede verse forzada a ser más agresiva en la retirada de los estímulos e incluso a entrar en una dinámica continuada de subidas de tipos de interés. Cabe recordar que la política monetaria es un factor clave a vigilar, ya que impacta en la financiación de los agentes económicos, en la actividad económica y en la valoración de las compañías. Por el momento el discurso de la Fed sigue siendo dovish, favoreciendo la liquidez en el sistema y no señala un cambio drástico en la política monetaria, aunque si ha anunciado que va a bajar el ritmo de compra de activos en 15.000 millones de dólares al mes hasta mediados del próximo año. Mientras tanto, conviene recordar que continúan los tipos reales negativos (ver gráfico) y esto suele ser tradicionalmente positivo para la renta variable y los activos de riesgo en general.

En cuanto a los mercados, seguimos en un entorno favorable y similar al de los últimos meses. Por un lado, los sectores cíclicos (consumo discrecional, energía, financiero, industriales, materiales y tecnología) siguen mostrando un mejor comportamiento que los sectores defensivos (consumo básico, eléctricas, inmobiliario, salud y telecomunicaciones). Entre los sectores cíclicos cabe destacar el reciente liderazgo en bolsa del sector energía, debido al repunte del petróleo y del gas, y también el buen comportamiento del sector financiero que se beneficia de la mejora en la actividad económica y del movimiento al alza en los tipos de interés de largo plazo.

Además, el buen tono en el sector de consumo discrecional no refleja que el encarecimiento de los costes energéticos y el repunte de tipos de interés vayan por ahora a desanimar el consumo. Por el contrario, los inversores siguen sin mostrar especial interés por invertir en sectores defensivos. Si comenzásemos a ver un mejor comportamiento de los defensivos en detrimento de los cíclicos, esto podría ser una señal de final de ciclo.

Por otra parte, las condiciones crediticias medidas por el Conference Board US Leading Index Leading Credit Index, siguen en niveles mínimos (ver gráfico) y continúan favoreciendo la financiación de las empresas impactando positivamente en la actividad económica, en los resultados empresariales y en las cotizaciones en bolsa.

En cuanto al sentimiento de los inversores, no vemos un impedimento para que la bolsa continúe su ascensión ya que estos se muestran más bien neutrales, sin llegar a niveles de optimismo que nos preocuparían. Por último, cabe recordar que la estacionalidad de la bolsa suele ser positiva a finales de año.

Por todo lo comentado anteriormente, pensamos que salvo que se produzcan cambios sustanciales, el buen tono en bolsa muy probablemente va a continuar al menos hasta final de año y por el momento podemos seguir invertidos en renta variable.

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