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El Banco de Suecia tampoco cree en el bitcoin: "Es como comerciar con sellos"

Stefan Ingves, gobernador del banco central de Suecia. Foto: Alamy

Desde hace casi una década, los bancos centrales de todo el mundo tienen su atención puesta en el bitcoin, la criptomoneda original que nació para revolucionar el sistema monetario y financiero. Tras la adopción por unos pocos en sus primeros años, su popularidad -y la de sus homólogos- lo ha convertido en un fenómeno mundial que capitaliza 2,2 billones de dólares, aproximadamente el doble del PIB de España.

Ante esta tendencia, las instituciones financieras vigilan la evolución de la demanda, que se ha disparado en los últimos meses. En este sentido, el gobernador del banco central de Suecia, Stefan Ingves, ha asegurado que "el dinero privado suele colapsar antes o después". "Claro, puedes hacerte rico comerciando con bitcoins, pero es comparable a comerciar con sellos".

En este sentido, Ingves se suma a la percepción que tienen otros bancos centrales en los últimos meses, como el BCE apuntando que hay una mera burbuja especulativa, el de Irlanda diciendo que los inversores en criptomonedas se arriesgan a perder todo su dinero, o el de Inglaterra apuntando que son activos sin valor intrínseco y podrían caer a cero.

En la misma línea, el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Jerome Powell, ha apuntado a inicios de este año que las criptomonedas "no están respaldados por nada y son un activo para especular y no un medio de pago". Meses después, la institución advirtió de que las 'stablecoins', cuyo valor está ligado al dólar, son una amenaza potencial para la estabilidad monetaria por su falta de regulación y transparencia.

Sin embargo, algunos países están estudiando o implementando su propia criptodivisa. Desde EEUU creen que la creación de su propio dólar digital podría mitigar los riesgos de las stablecoins, mientras un informe del BCE advertía del riesgo de quedarse atrás en esta carrera y perdiendo el control monetario, entre otras cuestiones. China ya ha puesto en marcha el eYuan y Venezuela lleva tres años con el Petro en circulación, una criptomoneda no descentralizada aparentemente respaldada por las materias primas del país, especialmente el petróleo.

Además, El Salvador se convertía hace unos días en el primer país en permitir que el bitcoin fuese divisa de curso legal, mientras países como Panamá y Ucrania ya legislan hacia regulaciones que sean más amables con las criptos.

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