Bolsa, mercados y cotizaciones

¿Señales confusas en las bolsas? La curva de tipos en EEUU se aplana y las expectativas de inflación desaparecen

  • Para algunos expertos la Fed no podrá ir muy lejos con la subida de tipos
  • El temor de un repunte descontrolado se ha desvanecido en el mercado
  • La renta variable ofrece oportunidades en estas correcciones
El presidente de la Fed, Jerome Powell.

Desde que la Reserva Federal mostró la semana pasada un perfil más duro, el mercado está emitiendo señales confusas de difícil interpretación. Al mismo tiempo las expectativas de inflación se están derrumbando, los intereses a largo plazo de la deuda americana están descendiendo a pesar de la perspectiva de la subida de tipos y las materias primas sufren un fuerte frenazo. Para algunos analistas estos movimientos del mercado significan que la Fed no irán muy lejos con sus subidas de tipos. Y mientras tanto para la bolsa es un buen momento para entrar en las caídas.

Las bolsas intentan recomponerse del abrupto ajuste del pasado viernes, mientras los inversores asimilan que está pasando. La Fed adelantó sus perspectivas de tipos de interés, elevó las previsiones del PIB y de inflación e inició las conversaciones para reducir sus compras de bonos. Desde entonces los inversores han girado para rechazar el mercado de reflación, donde materias primas, bancos y compañías cíclicas han acompañado el rally bursátil iniciado el pasado mes de noviembre, al calor de la reapertura de la economía y de las expectativas de inflación.

Pocos esperaban esta reacción del mercado, que va más allá de una corrección de la renta variable. El estratega estrella en divisas de Deutsche Bank, George Saravelos, compartió su sorpresa en una nota tras la decisión de la Fed: "fue extraordinario desde cualquier punto de vista: el mayor repunte diario en el índice del dólar desde el cierre mundial de marzo, una gran caída en los rendimientos estadounidenses a largo plazo al más bajo desde febrero, la mayor caída en los precios de algunas materias primas desde marzo del año pasado, pero nuevo récord del Nasdaq, todo sucediendo al mismo tiempo".

Un día después de la Fed, pasaron demasiadas cosas al mismo tiempo. Y no todas se suelen dar la vez. Lo habitual es que cuando la rentabilidad de los bonos baja, la renta variable se vea beneficiada. Pero sólo sucedió con los componentes tecnológicos. Y para mayor desconcierto, desde ese día, las expectativas de inflación no han parado caer, tanto en EEUU como Europa, con el efecto arrastre sobre los intereses de la deuda americana. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años ha caído por debajo de 2% por primera vez desde el mes de febrero y se está aplanando la curva en EEUU. La diferencia entre la deuda a cinco años con el bono a 30 años se redujo a su menor nivel desde diciembre.

"Hay cierto desconcierto por el nivel de rentabilidades al final de la curva en EEUU"

Gilles Möec, economista jefe de la gestora de fondos AXA Investment Managers, reconoce "cierto desconcierto por el nivel de rentabilidades al final de la curva, que encontramos bajo en comparación con el pronóstico medio de la Fed para los tipos de los fondos federales a más largo plazo". A corto plazo, los intereses han repuntando como consecuencia de la Fed y sus perspectivas en los tipos, pero el impulso se ha diluido a través de los plazos de la curva.

"Si incluso el soplo de una subida de tipos en algún momento de 2023 es suficiente para asustar a los activos de riesgo, los halcones pueden pensar dos veces antes de esforzarse demasiado para cumplir con su impulso de subir el próximo año", explica el experto para darle significado al movimiento del mercado.

El pasado viernes, el presidente de la Fed de San Luis vino a apoyar las palabras de Powell con un discurso más agresivo y acabó desatando el nerviosismo. Bullard dejó la puerta abierta una posible subida de tipos antes de que finalice 2022, adelantándose al pronóstico del FOMC, por la recuperación más rápida de lo previsto de la economía y de la inflación. "Este argumento no es nuevo y, hasta hace poco tiempo, los mercados habían sido capaces de convivir con este escenario sin mayores traumas, es más, el mercado ya venía anticipando subidas de tipos en 2023, con algunos analistas apostando igualmente por alguna en 2022". comenta Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities.

La reacción del mercado no se debió tanto a las palabras de Bullard como al corrimiento de tierras que se ha desatado en las profundidades del mercado. El mercado de bonos para muchos analistas sirve para anticipar recesiones, desatar descalabros bursátiles o pronosticar los futuros movimientos de los bancos centrales. Saravelos de Deutsche Bank apunta a que la caída de intereses a largo plazo y de las expectativas significa que la Fed no podrá ir muy lejos en el recorte de tipos de interés.

Y otro efecto inesperado en estos días fue el rebote del dólar. El euro se desplomó por debajo de los 1,19 dólares, cuando hace unos días se encontraba en máximos rozando los 1,22 dólares. El experto de Deutsche Bank recuerda que el billete verde suele ser muy sensible a los movimientos de la Fed y suele tener un fuerte efecto "desinflacionario". Las materias primas están sufriendo en los últimos días una elevada venta, cuando el dólar se aprecia los precios de los productos básicos caen. 

"Ahora estamos viendo que el mercado se reajusta a los pensamientos de que la Fed podría moverse antes, lo que significa reducir las expectativas tanto de inflación como de tipos a largo plazo, al tiempo que impulsa esas expectativas de tipos en cero a cinco años", resume Richard Kelly, jefe de estrategia global de Toronto-Dominion Bank. 

"El mercado se había estado posicionando para una Fed muy paciente" dice el experto. Las consecuencias en renta variable está siendo una fuerte volatilidad. "La reacción de las bolsas tiene una explicación más de tipo técnico, ya que tanto los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses, así como muchos valores, especialmente los de corte cíclico, que han sido los más penalizados en los últimos días, mostraban elevados niveles de sobrecompra", recuerdan desde Link Securities.

"Entendemos que las bolsas para una corrección que, si bien es posible que continúe, no esperamos que vaya a ir muy lejos ante la elevada liquidez que hay en estos momentos en el sistema y la falta de alternativas atractivas de inversión", comenta Fernández-Figares. "Es solo un ajuste en el tiempo y la eliminación de estas posiciones excesivas en el comercio de reflación", coincide Kokou Agbo-Bloua de Societe Generale. Todavía quedan meses para que la Fed empiece a adoptar decisiones.

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